El Papa Francisco encumbra a Carlos Osoro

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Osoro saluda a otro cardenal durante la ceremonia. / EFE

  • El cántabro fue investido este sábado cardenal en una ceremonia celebrada en la Basílica de San Pedro en El Vaticano

Carlos Osoro ya es cardenal. De hecho, desde este sábado será llamado Carlos Cardenal Osoro, con el recién estrenado cargo como un elemento más de su denominación. El acto de creación, como se denomina a la liturgia eclesiástica que le ha hecho ascender un escalón más en su carrera, finalizaba pasado el mediodía.

En la basílica de San Pedro, en El Vaticano, el cántabro ha pronunciado su promesa de fidelidad ante el Papa y ha recibido el anillo, símbolo de su nuevo compromiso universal con la Iglesia, y el capelo cardenalicio, rojo en memoria de la sangre de los mártires que dieron su vida por defender su fe.

Francisco entraba en el templo, la mayor iglesia cristiana del mundo, unos veinte minutos antes de la ceremonia, iniciada con puntualidad a las once de la mañana. A su paso por el pasillo principal, miles de personas celebraran su llegada. Banderas de docenas de países se agitaban y los teléfonos móviles grababan al Sumo Pontífice como si de una estrella mediática se tratara.

Para mantener una atmósfera de recogimiento y de oración, desde la megafonía y en cuatro idiomas, se invitó al público a evitar los aplausos, si bien es cierto que los asistentes no pudieron silenciar su entusiasmo para arropar a sus respectivos arzobispos. Así ha ocurrido con los cántabros desplazados a El Vaticano, que han recibido a Osoro con gran júbilo, mostrando banderas de Cantabria y España.

La comitiva cántabra que ha acompañado a Osoro

La comitiva cántabra que ha acompañado a Osoro / DM

El centenar de viajeros que partieron ayer desde Santander para acompañar a Osoro, contaba con un espacio reservado en la basílica. En la zona de autoridades se situó el consejero de Obras Públicas, José María Mazón, y su mujer, de riguroso negro, como representación institucional de la Comunidad Autónoma. Viajó también a Roma la teniente del Ayuntamiento de Santander, Ana González Pescador, sumándose así a la delegación cántabra encabezada por el Obispo de Santander, Manuel Sánchez Monge

El ministro de Justicia, Rafael Catalá y la presidenta de la comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, junto al consejero de Presidencia y portavoz del Gobierno regional, Ángel Garrido y el concejal de Salud, Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento de Madrid, Javier Barbero, se encontraban entre la representación de autoridades llegadas desde España para acompañar a Osoro.

Su familia, hermanos y sobrinos han puesto la nota más cercana, así como la presencia de la mujer que cuidaba al nuevo cardenal cuando era sólo un niño; Tatina, que a pesar de su edad resistió durante las casi tres horas de liturgia para asistir al emocionante momento.

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Comenzado el acto, uno de los nuevos prelados, Mario Zenari, nuncio apostólico en Siria, dirigió las primeras palabras de agradecimiento al Pontífice en nombre de todos los cardenales.

"Cuatro acciones darán forma y carne y harán tangible el camino del discípulo; amar, hacer el bien, bendecir y predicar. Cuatro acciones fácilmente realizables en el día a día", señaló Francisco al comienzo de su discurso.

En su homilía, el Papa ha señalado que aunque los cardenales vienen de tierras lejanas, con diferentes costumbres, color de piel, idiomas y condición social, piensan distinto e incluso celebran la fe con ritos diversos, "nada de esto hace enemigos, al contrario, es una de nuestras mayores riquezas".

Uno a uno, el Papa fue creando a los nuevos cardenales, a los que les hizo entrega de los símbolos que les acompañarán a partir de este día; la birreta roja, que diferencia el rasgo eclesiástico y el anillo propio de cada papado y que en el caso de Francisco, es de plata. La muceta púrpura, prenda corta, hasta los codos, de color púrpura podrá lucirla Osoro acompañada de la cruz pectoral que ya porta como obispo y arzobispo, pero a partir de ahora, con un cordón rojo en las celebraciones solemnes.

Tras otorgar a todos los asistentes la bendición apostólica, Francisco salió de la basílica de San Pedro precedido por los nuevos cardenales en procesión, quienes, tras una pausa, a partir de las tres de la tarde, recibirán a los asistentes de sus respectivos países en el Aula Pablo VI. Será en ese momento cuando los cántabros puedan felicitar en persona al nuevo cardenal Osoro.

Trece nuevos purpurados

Los nuevos purpurados, trece en total, proceden de once países de los cinco continentes, un gesto que expresa "la universalidad de la Iglesia" y manifiesta "el vínculo inseparable entre la sede de San Pedro y las iglesias particulares repartidas por todo el mundo", según reconoció en octubre el papa Francisco cuando realizó el anuncio.

Monseñor Carlos Osoro, afirmaba en declaraciones a este periódico que no esperaba la llamada de Roma que ha desembocado en este nombramiento, quizá porque, según afirma, lo único que ha querido es "ser sacerdote, desde joven". Osoro se ha comprometido a "hacer posible que la vida de la Iglesia salga al encuentro de todos".

Terminados los nombramientos, España, pasa a tener cuatro cardenales electores, esto es; que participarán en el nombramiento del próximo pontífice: Lluís Martínez Sistach, arzobispo emérito de Barcelona; Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid; Antonio Cañizares, arzobispo de Valencia, y el propio Carlos Osoro, arzobispo de Madrid.

En total, la iglesia católica cuenta con 211 cardenales: 108 electores y 103 no electores de 79 países, de los cuales Italia aporta la mayor cantidad (44)