La miss con psoriasis que ayuda a la gente a «quererse como es»

Dana Vázquez posa en la fuente de la plaza Moyua de Bilbao./LUIS ÁNGEL GÓMEZ
Dana Vázquez posa en la fuente de la plaza Moyua de Bilbao. / LUIS ÁNGEL GÓMEZ

Dana Vázquez, de 21 años, concursará en el certamen de Miss Grand Spain para demostrar que «nadie es un bicho raro»

LUIS GÓMEZ

Dana Vázquez tiene 21 años, trabaja de camarera en una taberna de Ledesma y representará a Navarra en el certamen Miss Grand Spain. Acudirá con el propósito de vencer, pero, sobre todo, con ganas de «enseñar» a la gente a que «aprenda a quererse como es, que no tiene por qué sufrir y que nadie es un bicho raro». Ella lleva una prótesis de cadera y está afectada de psoriasis en gota. «No es como la bruta, que se concentra en una sola zona, ya sean codos o incluso el pelo», aclara.

La suya es «diferente». Son «manchitas» que se hacen «escama» y cubren la totalidad de su cuerpo, como si fueran «salpicones». La padece «desde hace poco». Le salió hace «dos añitos, más o menos», ignora si se curará algún día y dice que lo pasó muy mal al principio. «Te preguntas: '¿Qué me está pasando? ¿Por qué a mí?' Te sientes la rara, ya que la gente te mira con otros ojos. A mí me preguntaban qué es lo que tenía y me daba vergüenza decirlo». Sin embargo, se sacudió poco a poco sus miedos: «Me di cuenta de que soy como soy, que hay que superarse y quererse como es una». Pero no solo en el «aspecto físico, en todos los ámbitos», reflexiona.

Aceptarse es clave, aunque reconoce que «todo» el mundo tiene «complejos. A mí me daba muchísimo miedo en un primer momento ponerme una falda, por si la gente me miraba. Después, ya no». Utilizará la pasarela de Cantabria, donde se celebrará el próximo 6 de julio el certamen de belleza, como altavoz para que chicas como ella vayan superando etapas. ¿La más importante? «Sin duda, la de 'me pasa esto, lo admito, soy como me veis y me quiero así'», concreta.

Luis Ángel Gómez

Dana, que debe su nombre a la protagonista de la serie 'Expediente X' que tanto entusiasmaba a su madre, se miró en el espejo de una muchacha a la que escuchó un día «me da igual». Fue entonces cuando lanzó un largo «'buaaff'» y se planteó que «si ella es feliz, yo quiero ser igual». Y lo es.

Hasta el punto de que ha dejado de medicarse al restar importancia a las 'señales' de su enfermedad. «Lo hice en su momento porque tenía picores. Al desaparecer estos, que era lo más molesto, suspendí la medicación. ¿Seguir haciéndolo solo por el qué dirán? Me da igual lo que piense la gente», subraya. En la playa, en la piscina, «donde sea», Dana luce bikini o traje de baño. «¿Una persona que tiene estrías se debe esconder? Pues esto es lo mismo. Da lo mismo la piel que tengas, ya sean heridas o psoriasis. Se trata de decir: 'Vale, ¿tú tienes esto? Pues muy bien, yo tengo esto y tú tienes lo otro, pero todos somos iguales'».

Luis Ángel Gómez

«¿Qué te ha picado?»

A ella le ha ayudado tener un carácter muy maduro, pese a su juventud. Todavía hoy se siente «muy observada. En días de calor en que me pongo una falda, es cierto que la gente me mira, y es lógico», reflexiona. Está acostumbrada a escuchar comentarios del estilo «¿qué tienes en el brazo?» o «¿qué te ha picado?»

En tiempos en los que las reacciones de los jóvenes se miden por su impacto en las redes sociales, Dana todavía recuerda el día que subió a Instagram «una foto normal». Un conocido le preguntó si se le estaba «pudriendo» el brazo. Asegura que fue un comentario «sin más y, por supuesto, exento de agresividad. Se pensaba que tenía heridas. Me sirvió para recapacitar y decir: 'Hasta ahora no se había dado la ocasión, pero quiero que sepáis que tengo esto y que si lo subo es porque estoy orgullosa de ello'».

Aquella instantánea generó un aluvión de reacciones, todas positivas, muchas de personas afectadas de psoriasis. «Me gustaría llegar a conseguir una importante masa de gente para que se vea que somos muchos y que no estamos escondidos bajo tierra», asegura. Dana, que está contenta de trabajar en lo que «me gusta», aprovechará el concurso de miss para reflejar que «no hay un solo canon de belleza» y reivindicar «el hecho de la superación. Tengo una prótesis de cadera, trabajo en hostelería todo el día de pie, padezco psoriasis... Tenga lo que tenga, voy a salir adelante, pero no solo yo. Voy a intentar ayudar a que la demás gente también lo haga», concluye esperanzada.

Síguenos en: