El caro mundo del disco

Este es un retrato personal de cómo un adolescente se aficionó a la música. Comienza mi carrera como coleccionista-aficionado irredimible. Era el año 1973

JAVIER MINGUEZA

Discos como 'Led Zeppelin II', 'E Pluribus Funk', 'Blues from Laurel Canyon' de Mayall, 'Mr Fantasy' o 'Low spark of high heeled boys' de Traffic, Creedence, Cream, mucho Cream, mucho rock. Y una auténtica joya, 'Touch or your loving Hand' de Stone the Crows. Con Les Harvey a la guitarra, Jimmy Dewar al bajo, cantando como si de un alumno aventajado de la Motown se tratara y sobre todo la maravillosa Maggie Bell como solista. Su voz tiene un cierto parecido con la de Janis Joplin, igual de aguardentosa pero Maggie suena con más nitidez. Deben de oír este blues: 'Touch or your loving Hand' y dejar que los pelos se les pongan como escarpias.

Tenía que hacerme como sea con grabaciones de Atomic Rooster pero no unas cualquiera, tenían que ser las que tuvieran a Chris Farlowe como vocalista y eran pocas y muy difíciles de conseguir. Pude conocerlo en Beat Club con el malogrado Vicent Crane al frente de los Atomic Rooster en una genial versión del tema 'Black Snake' y desde entonces quedé enganchado por este genial cantante.

Algo de Hendrix o de Wishbone Ash, Spirit, Skin Alley , Al Kooper, Uriah Heep, del recién desaparecido Bowie, etc y de grupos nacionales como los sevillanos Smash, Storm, considerados como los Deep Purple españoles, Tapimán, Triana, Leño, el incombustible Miguel Ríos etc y el gran descubrimiento: El grupo catalán Máquina.

Este último, un 'supergrupo' catalán de rock progresivo y por el que han pasado tres músicos como Jose María Paris a la guitarra, Carles Benavent al bajo o Enric Herrera. Son realmente buenos, muy buenos.

Soy orgulloso poseedor del disco 'Why?' ¡Sí, el de el croissant! Una joya de grabación por desgracia olvidada y que pertenece a una parte fundamental de la evolución en la música rock española. '¡Miren en el Rastro!', nos dijo una vez un señor en Madrid cuando estábamos buscando discos antiguos. '¡Miren que seguro que encuentran lo que buscan !'. Y eso hacíamos, había cosas muy interesantes descatalogadas y de segunda mano en buen estado y a buen precio. Es posible que quede un ejemplar perdido, una joyita extraviada .

Ojo, así contado parece que el asunto del coleccionismo iba rápido. ¡Pues no! Todo esto se desarrollaba a una velocidad pasmosa. A ver, los singles estaban a 90 ó 100 ptas, los LPs a 300 ó 400 según la grabación o la casa discográfica. Los dobles 600 ó 800 y más. Con las pagas no se pueden hacer maravillas y esto es trabajo de muchos años. Como creo que ha hecho casi todo hijo de vecino. A todo esto al no haber demasiada 'pasta' las noches de los sábados se convertían en noches caseras y de Onda Corta.

La vieja radio de válvulas que tenía en casa fue una enciclopedia zumbante que contribuyó a que mi pasión por la música fuera 'in crescendo'. Lo mejor solía empezar hacia las 2 o 3 de la mañana con emisoras de vete tú a saber dónde y que radiaban en ocasiones cosas que jamás creeríais (me suena). Eran noches de estar pendiente del dial, recorriendo la banda obsesivamente hasta encontrar algo que mereciera la pena y vaya si lo había. Solía estar con el cassette al lado para grabar todo lo que pareciera interesante. Muchos eran desconocidos para mí y con el paso del tiempo descubrí sus secretas identidades. Por ejemplo: Grin, el grupo de Nils Lofgren, el álbum 'First' de David Gates, el cantante y guitarrista de los míticos Bread, Golden Earring y su Radar Love, cosas de Cream no publicadas aún, cosas de Rory Gallagher, de Zappa o el divertido tema de Steve Miller Band 'The Joker', etc.

En buena parte de estos registros se escuchaba más el zumbido de las válvulas que la propia música en sí, pero daba igual y entraba directamente a formar parte de mis archivos sonoros.

Un programa noctámbulo al que me aboné fue el que tenía un entonces desconocido Félix Linares y que lo radiaban, creo, los viernes y sábados bien entrada la noche. Muy interesante y muy bien documentado, trataba de música sin despreciar otros asuntos como cine o teatro. Pero básicamente era un programa musical. Se podía disfrutar de artistas como Steve Hackett, Pure Prairie League, Fleetwood Mac y Rumours o descubriendo a elementos como los Van Der Graaf Generator. Impresionantes y con un Peter Hamill pletórico en su faceta de cantante, compositor y multinstrumentista.

La verdad es que me aboné a este grupo fabuloso en el que gustaba de participar un moderado Robert Fripp. Digo moderado, porque todos sabemos cómo las gastaba Fripp en King Crimson. Conseguir discos de estos señores no era fácil, pero militaban en Charisma Records, sello al que pertenecían gente como Génesis o Lindisfarne y VDGG eran unos de los grupos favoritos de esta marca discográfica.

Hubo una curiosa avalancha de grupos europeos con más o menos fortuna en el mercado discográfico, pero que nos dieron una idea del nivel musical que existía entonces en el resto de Europa, de las ganas de muchos artistas por plasmar sus ideas innovadoras y darse a conocer en el panorama de la música.

Grupos como los alemanes Amon Düül, los franceses Magma, que incluso se inventaron un idioma que era utilizado en las letras de sus grabaciones, el kobaïano. Los húngaros Omega, grupo de rock que pasó desapercibido. Los también alemanes de rock progresivo Neu. Si se escucha el disco Neu volumen 2, se puede apreciar que consta solamente de 3 canciones, a pesar de llevar varios cortes más. Lo que hicieron fue grabar el mismo tema a bajas revoluciones (menos de 33) después a alta (más de 33 ) e incluso lo reprodujeron al revés. Si, al revés y así hasta acabar el disco. Increíble el rock progresivo de algunos.

Quizás la formación que más proyección tuvo y además con un considerable éxito fueron los holandeses Focus (1971). Su tema 'Hocus Pocus', perteneciente al álbum 'Moving Waves', estuvo en las listas de favoritos durante bastante tiempo. Estuvieron considerados en su momento, como los mejor grupo del mundo. Resulta curioso saber que su líder y teclista-cantanteflautista Thijs van Leer estuvo colaborando con Miguel Ríos, en las grabaciones de 'Extraños en el escaparate' (1981,) 'Rock & Ríos' (1982) y el 'Rock de una noche de verano' (1983).

Los 70 se iban agotando pero seguían apareciendo grandes grupos, que no puedo ya nombrar para no alargar más el tema o esto sería aún más insufrible. Y estos dejaban paso a los 80, que traería con ellos la gran revolución tecnológica que causó una conmoción en aficionados, coleccionistas y melómanos en general.

¡¡El Compact Disc (el CD)!! Aquí, como en el resto del mundo, llegó para acomodarse y coger plaza fija y vaya si lo hizo. Con gran éxito de acogida a pesar del elevado precio inicial que tenían. En 1984 salió a la luz en España la primera grabación en Compact Disc y tuvo el honor de ello un grupo tecno llamado Azul y Negro. La pregunta que todos nos hacíamos, ¿Qué va a pasar con los discos de vinilo ahora? ¿Van a desaparecer?

Pero esto es otra historia y lo dejamos para otro día.

 

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