Boxeo

Jon Míguez prepara la recta final para su asalto al Mundial Juvenil del WBC

Jon Miguez entrenando manoplas. /J. M. Martínez
Jon Miguez entrenando manoplas. / J. M. Martínez

El púgil castreño peleará por el título contra el ucraniano Kurasov el próximo 2 de febrero en el frontón de Miribilla

Alexánder Aguilera
ALEXÁNDER AGUILERACastro Urdiales

Tras nueve combates contados por victorias, a Jon Míguez le ha llegado la oportunidad de pelear por un título mundial y lo hará frente al ucraniano Vasyl Kurasov -7 victorias y 0 derrotas- en el frontón de Miribilla el próximo sábado, 2 de febrero. En juego estará el cinturón que acreditará a uno de los dos boxeadores como campeón mundial juvenil del WBC en peso welter. A falta de menos de un mes para la esperada cita, Míguez se encuentra inmerso en una rutina de entrenamientos que, en esta ocasión, ha tenido que modificar ligeramente debido a los diez asaltos de los que consta la pelea. «Aunque el tema físico en lo que respecta a correr es casi igual, si que estoy haciendo un poco más de sparring y de manoplas porque es la primera vez que voy a disputar diez asaltos», explicó el luchador, añadiendo que «en las peleas en las que he llegado a los ocho asaltos me he encontrado bastante bien y podía haber aguantado alguno más. No es un aspecto que me preocupe en exceso».

Para llegar en plena forma a la cita, Jon debe seguir una minuciosa pauta de entrenamientos cada día que comienzan desde muy pronto por la mañana hasta cerca de las 23.00 horas, momento en el que suele finalizar la cena. «Cuando me despierto, lo primero que hago es desayunar, pero no puedo comer cualquier cosa ya que tengo una dieta muy estricta para dar el peso. Después, entreno lo que toque ese día: correr, gimnasio... y cuando termino voy a casa para comer y descansar un poco», explicó. Sin embargo, esta solo es una de las partes de la preparación ya que, por la tarde, es hora de continuar. En la segunda mitad del día suele ser habitual el sparring, una buena prueba para hacerse a la idea de lo que le espera en el escenario bilbaíno. En cuanto al rival, Kurasov, el luchador castreño admitió no haber visto demasiado de él ya que, aunque le estudiará más en las próximas semanas, prefiere centrarse en sí mismo: «Cuando me dicen el nombre del rival, siempre me gusta ver alguna pelea suya para mirar cosas, pero prefiero que sean los entrenadores los que me digan cómo pelea antes que estar horas y horas viendo sus peleas, es algo que me pone nervioso».

Hace menos de dos años que 'The Goodboy' debutó como profesional en Castro Urdiales y, sin embargo, puede presumir de tener un casillero con nueve victorias y cero derrotas, un bagaje que le ha llevado a pelear por un título mundial. Ahora, únicamente queda seguir preparándose para alcanzar el primero de los objetivos del recién estrenado año. Esfuerzo e ilusión no faltarán durante las semanas que restan hasta el marcado en rojo 2 de febrero.

 

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