Racing

Un fallo informático provoca enormes colas en El Sardinero

Numerosos aficionados entraron tarde debido al incidente. :/Daniel Pedriza
Numerosos aficionados entraron tarde debido al incidente. : / Daniel Pedriza

El club se vio obligado a sacar a la venta las entradas del Racing-Langreo ante la caída del servidor y posteriormente las localidades no pasaban el control de acceso en las puertas

Marcos Menocal
MARCOS MENOCALSantander

«Al llegar a la puerta con mi sobrino, la chica que estaba en los tornos me dijo que no podía entrar, que la entrada no era para este partido y como a mí le pasó a unos cuantos», explica a este periódico Alejandro Vitorero, uno de los numerosos damnificados que el pasado domingo compraron una localidad en las taquillas de El Sardinero y les vendieron una correspondiente al próximo encuentro que el Racing disputará ante el Langreo el 7 de octubre.

«A mi me dejaron pasar al final porque ya había estado en la cola más de media hora, eran las 17.15 horas y no iba a ir a taquilla otra vez, pero hubo más gente que tuvo que ir a cambiarla», añade. La explicación –según aseguró el Racing ayer– se debió a una caída del servidor que produjo que los ordenadores no pudieran dispensar las localidades del Racing-Durango. El incidente se produjo a las 16.45 horas, a quince minutos de que comenzase el partido ante los vascos y cuando en las taquillas se habían formado importantes filas. El club decidió dispensar como medida de urgencia las entradas para el duelo con el equipo asturiano que sí permitía el servidor sacar a la venta.Sin embargo, cuando el aficionado acudía a la puerta correspondiente se encontraba con que el lector del control de acceso no funcionaba.«Yo no me di ni cuenta.Cuando llegué allí y leí lo que ponía ya vi lo de Langreo», señala Vitorero.

El cambio de las localidades a toda prisa y con el partido empezado produjo una situación tensa en las taquillas que se vio agravada por el error de los lectores en algunas puertas de acceso. Dichos fallos se detectaron en Tribuna Oeste y Este, donde los aparatos de los voluntarios no eran capaces de leer los carnés de los socios. El club ha comunicado estos incidentes a la empresa encargada de la logística y el próximo partido, precisamente ante el Langreo, se habilitarán dos lectores más para que se subsane la situación y no se vuelvan a producir las enormes colas que provocaron que algunos aficionados entrasen al campo al filo del descanso.

Por otro lado, el ritmo de venta para el partido del domingo ante el Barakaldo está siendo bueno. Al finalizar la jornada de ayer y a falta de tres días para el partido se han dispensado 750 entradas de las mil que mandó el club vasco. La previsión es que se agoten.

 

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