Fútbol | Racing-Gernika

Un entrenamiento con derrota

Zárraga, con camiseta y pantalón color naranja, defendió la portería racinguista por primera vez./Roberto Ruiz
Zárraga, con camiseta y pantalón color naranja, defendió la portería racinguista por primera vez. / Roberto Ruiz

El Racing cae por primera vez esta temporada en El Sardinero frente a un Gernika en descenso | El equipo de Iván Ania, sin ambición y con muchos cambios en la alineación, fue incapaz de superar a un rival que tiró dos veces a puerta

Sergio Herrero
SERGIO HERREROSantander

Los expertos en la materia dicen que, en el deporte, es tan importante lo que se hace como lo que no se hace. A ese aspecto menos conocido de la preparación le llaman 'entrenamiento invisible'. Tan valioso es trabajar como descansar. Y en eso anda el Racing desde que hace semana y poco se proclamase campeón en el autobús de vuelta de Sarriena. Rotar, ensayar, afinar la forma y descargar las piernas de los más castigados. Esta explicación es por tratar de sacarle provecho a la poco útil tarde de este domingo. Un compromiso sin historia que al final ganó el único que lo necesitaba –el Gernika– y que para el conjunto cántabro sirvió para poco más que un entrenamiento y para arrugar su magnífico expediente competitivo con la cuarta derrota de la temporada y la primera del curso en los Campos de Sport.

0 Racing

Zárraga, Kitoko, Óscar Gil, Olaortua, Redru; Sergio Ruiz (Noguera, min. 64), Quique Rivero; Cejudo (Barral, min. 69), Rafa de Vicente, Cayarga (Enzo Lombardo, min. 59); Dani Segovia.

1 Gernika

Diego Carrio, Kevin, Igor (Ander Larru, min. 90), Koldo, Carracedo, Aimar, Ander Saenz (Entziondo, min. 70), Gorka, Gandiaga (Etxabe, min. 86), Abaroa y Parra.

Gol.
0-1, min. 71: Koldo.
Árbitro.
Bueno Prieto (Comité Madrileño). Amonestó a los locales Barral y Kitoko y a los visitantes Diego Carrio, Igor y Gorka.
Incidencias
Campos de Sport de El Sardinero. Césped en buen estado en una tarde soleada pero fresca.
El Público.
7.201 espectadores en las gradas del estadio verdiblanco según los datos ofrecidos por el club. Una entrada menor de la habitual debido a la intrascendencia del choque y a la celebración del Día de la Madre.
El detalle.
Antes del comienzo del partido, el Gernika hizo pasillo al Racing en su entrada al terreno de juego por su campeonato liguero, logrado la pasada jornada. Kitoko vio la quinta cartulina amarilla y no jugará ante el Oviedo B.

En este tiempo de asueto, la primera alineación de Iván Ania desde que es campeón de Liga entró dentro de lo previsto. Muchos cambios. Dearriba a abajo. De izquierda a derecha. Por fin, Jagoba Zárraga tuvo sus primeros minutos oficiales con la camiseta racinguista. Descanso para Iván Crespo. Y también para un Buñuel que fue sustituido en el lateral derecho por Kitoko. Redru, por la izquierda de la zaga, permitió un respiro para Julen Castañeda; y Quique Rivero, Sergio Ruiz, Rafa de Vicente, Cayarga y Dani Segovia volvieron al once titular en lugar de los Mario Ortiz, Noguera, Barral y el lesionado Nico Hidalgo. Y de esquema, 1-4-1-4-1.

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Aunque el choque era un puro trámite, el equipo verdiblanco tuvo una ocasión clarísima nada más empezar para haberse adelantado en el marcador. Cejudo se quedó completamente solo ante el meta Diego Carrio. Al cordobés le falló el punto de mira. Tiró a dar al arquero. Mejor que fuese ayer, que en el play off. En el minuto 20, Cayarga hizo exactamente lo mismo. Precisamente fue Cejudo quien le mandó un fantástico balón al área que se comió la defensa vasca. Entre el error y las dudas por si el asturiano se encontraba en fuera de juego, finalmente el extremo racinguista decidió chutar, pero mandó de nuevo la pelota al torso de portero, que debió acabar el partido lleno de moratones a causa de los dos balonazos.

Pocas cosas pasaron en la primera parte de este 'amistoso' para el conjunto cántabro. Y eso que el Gernika llegaba a Santander jugándose sus últimas opciones de mantenerse con vida en la parte baja de la clasificación. Por el momento, la parroquia verdiblanca aún no sabía si Zárraga era bueno, malo o regular. Lo que sí aprovechó el Racing de Ania también fue para ir limpiando el carro de las amonestaciones de cara al play off. Kitoko, tras una dura entrada, vio la quinta cartulina amarilla de la temporada y se perderá el choque frente al Oviedo B.

Entre el sopor generalizado, centros sin mucho sentido al área del Gernika y algún que otro tímido silbido impaciente, el descanso llegó y en el racinguista crecía ese deseo de que empiece lo bueno, lo realmente importante. Porque estos tres choques finales sin ambición no hacen otra cosa que alargar la espera. Como dice Pedro Sánchez: 'Haz que pase'. Cuanto antes, a poder ser. Como Marty McFly y el DeLorean son cosas de ficción, habrá que seguir otras dos semanas más viéndolas venir.

Las claves

1. El Racing, falto de ambición, fue incapaz de superar a un Gernika muy necesitado.

2. Ania aprovechó el partido intrascendente para realizar rotaciones en su equipo.

3. El conjunto cántabro tuvo dos ocasiones muy claras en la primera mitad.

4. El cuadro visitante llegó dos veces al área. Suficiente para hacerse con el triunfo.

5. El Racing sufrió la primera derrota de la temporada en los Campos de Sport.

Y, ¿qué más les puedo contar de un partido tan insulso? Pues que, aunque la jornada era soleada, hacía un rasca interesante en El Sardinero. Con un viento de nordeste, fue una de esas tardes en las que el terreno de juego se llena de bolsas de plástico y hojas de periódico como estas... Porque casi era más interesante el volar de las palomas por las viseras del estadio que lo que acontecía con la pelota. '¡Uy!', gritó casi con sorna un sector de la grada cuando un centro chut de Redru pasó por encima del larguero. Ya cualquier cosa servía para animar un poco la fría sesión vespertina. Por otra parte y con el título en la mano, ¿para qué más?.

Para Ania, estas semanas versan también sobre recuperar de cara al momento decisivo a los últimos inquilinos de la enfermería. Jordi Figueras aún tendrá que esperar unos días más, pero Enzo Lombardo este domingo ya tuvo sus primeros minutos después de varias jornadas viendo a sus compañeros desde la grada por una lesión muscular. El francés sustituyó a Cayarga. Poco después fue Noguera el que le dio la palmadita en el cambio a Sergio Ruiz.

Trabajo para Zárraga

Zárraga por fin tuvo la oportunidad de lucirse un poco ante la afición racinguista. Un remate de Abaroa en el área pequeña lo repelió bien con la pierna estirada antes de hacerse con la pelota. La grada soltó una exclamación colectiva e improvisada, mezcla de sorpresa y alivio. Pero el chaval no pudo evitar minutos después el gol del Gernika. La falta de contundencia de la zaga racinguista le dejó vendido. En el paredón. Koldo salvó la entrada de Óscar Gil dentro del área y fusiló a Zárraga, que movía la cabeza en signo negativo después de ver empañado su debut oficial como racinguista. El cuadro vizcaíno había llegado una vez y media al área racinguista en todo el partido. Suficiente. Ya tenía lo que quería y, sobre todo, lo que necesitaba, pese a que tampoco había hecho demasiados méritos para llevarse un jugoso botín de los Campos de Sport.

El tanto vasco no sirvió de espabilo a unos futbolistas del Racing que se metieron incluso un poco más atrás. Si alguno tenía que ganarse el puesto de cara al play off, tampoco expuso demasiados argumentos. El meta visitante, Diego Carrio, vivía una segunda parte tan plácida que, incluso, se permitió postergar un saque de puerta para coger su botellín de agua del suelo, quitarle el tapón y echarse un traguco. Así, de paso, perdía tiempo. Le costó una tarjeta amarilla, pero el refresco le supo bien rico.

Y poco más. La posible lesión de Kitoko, que se retiró en el tiempo añadido para evitar males mayores, fue el daño colateral de un triste envite. Con el pitido final, a los aficionados racinguistas, con alguna hora de luz por delante, todavía lse quedaba un ratuco para dar un paseo, tomarse unas cañas o inventarse algún otro plan que le diese algo de sentido a una tarde perdida camino del play off. Aún quedan dos entrenamientos más con fuego real. Tengan paciencia.

La Gradona recuerda al joven Santi Coca

Los aficionados del Racing recordaron ayer a Santi Coca, el joven de 17 años vecino de Puente San Miguel que falleció por las heridas causadas por la agresión que sufrió hace diez días en San Sebastián y que le propinaron los integrantes de un grupo de unos diez jóvenes que se enfrentaron a él cuando el menor se negó a darles un cigarrillo. Durante la primera parte del partido, en la Gradona se desplegó una pancarta de gran tamaño con el lema 'Santi, DEP'. Estuvieron presentes en el encuentro familiares y amigos de Cantabria y llegados desde Guipúzcoa, su provincia natal, entre ellos su padre y su madre. Esta última recordaba que su hijo era un gran aficionado al fútbol, seguidor de la Real, el Racing y el Atlético Mineros de Reocín, donde tenía muchos amigos.