Los 'Arrastrasillas': cumplir el sueño de pasear por la montaña

Deportistas solidarios crean un grupo que permite a personas con movilidad reducida practicar montañismo con unas sillas adaptadas | Cabaña Verónica, la Ruta del Cares, la berrea, la nieve... no hay cumbre que se les resista

Vídeo grabado por el padre de un niño con discapacidad tras una ruta a Cabaña Verónica. / Arrastrasillas
pablo g. hermida/EFE
PABLO G. HERMIDA/EFESantander

Lo que empezó como un intento de que un niño con discapacidad pudiera hacer una pequeña ruta por el monte, se ha convertido en un proyecto que permite a personas con movilidad reducida disfrutar de la montaña sobre una silla de una sola rueda impulsada por un grupo de deportistas solidarios: los 'Arrastrasillas'.

Esta iniciativa, que han dado a conocer a Efe sus impulsores, busca que los amantes de la naturaleza con discapacidad dispongan de forma gratuita de una silla -valorada en 3.800 euros- y que con la ayuda de dos brazos y las ganas de correr de otra persona, puedan recuperar la sonrisa.

El ultramaratoniano Eduardo Pérez cuenta que esta experiencia es «la mejor terapia» para muchos de los que la prueban y aconseja llevar a mano un pañuelo porque emociona al que la vive. «No es extraño ver a tíos como armarios llorar por el monte cuando nos acompañan», explica este 'Arrastrasillas'.

Completar la ruta del Cares, contemplar la berrea, disfrutar de la nieve o llegar al Refugio Cabaña Verónica, a más de 2.000 metros en el macizo central de los Picos de Europa, son algunos de los logros de los 'Arrastrasillas', cuyo lema es «que nada te detenga y que lo que yo pueda hacer con mi hijo de diez años, por qué no lo vas a poder hacer tú con el tuyo, aunque tenga una discapacidad».

Arrastrasillas

Eduardo recuerda a Pablo, un joven con una enfermedad degenerativa que le dijo: «lo que más me jode de mi vida es que me voy a morir sin conocer la ruta del Cares». Y Pablo, gracias a los 'Arrastrasillas', ha cumplido hoy su sueño de conocer una de las rutas de montaña más turísticas de España.

Los 'Arrastrasillas' es una «terapia única» que ha hecho llorar a quien menos uno se espera, los propias terapeutas, que pese a estar acostumbrados a compartir momentos con personas con discapacidad también se les caen las lágrimas «al ver la cara de felicidad de personas que normalmente son inexpresivas».

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El proyecto comenzó como empiezan estas cosas, con las ganas de ayudar de unos pocos, que se propusieron acompañar a personas con discapacidad a hacer rutas adaptadas.

En su caso, Eduardo y su hermano Luis -guía de montaña- recuerdan que fueron a dar una charla a los alumnos de un centro de educación especial sobre una ruta adaptada de la prueba 'Los 10.000 del Soplao' y esos estudiantes se animaron a hacer la ruta y les pidieron que les acompañaran.

Arrastrasillas

«Para mí fue muy chocante pasar de competir al máximo nivel a encontrarme empujando por un camino de grija. Me cambió la visión de la vida», reconoce Eduardo, quien señala que los corredores se comen la cabeza con el peso o la ropa para arañar unos segundos al cronómetro, mientras que los niños lloraban al entrar en la meta sólo por el hecho de haberlo logrado.

Los deportistas que vivieron esa experiencia decidieron repetir en sucesivas ediciones, hasta que una familia les pidió ayuda para que sus hijos pudieran hacer la Marcha Solidaria del Norte, en la localidad cántabra de Cóbreces.

Los cinco maratonianos que se atrevieron a ponerse un arnés y tirar de 4 sillas de ruedas tradicionales por el barro lograron acabar la prueba y fue así por lo que se les bautizó como 'Arrastrasillas'.

El perfil del «arrastrador» es de un atleta preparado que, además de tener experiencia en la montaña, «no le importe gastar un día de su vida en hacer feliz a otra persona».

El proyecto tomó una vertiente más global cuando, gracias a la ayuda de la Obra Social de La Caixa se consiguieron dos sillas 'joelette' -de una sola rueda- para ayudar a todo aquel que quisiera disfrutar del monte, tanto a las personas con discapacidad como a sus familias.

Arrastrasillas

Se trata de hacer accesible cualquier camino a todas las familias que lo necesiten, sin que tengan que desembolsar grandes cantidades de dinero, y con la única condición de que la silla vuelva limpia y seca y que quienes han vivido una aventura con ella compartan su experiencia en las redes sociales.

El proceso es sencillo: los interesados preguntan a través de la página de 'Arrastrasillas' en Facebook su disponibilidad y un calendario virtual se encarga de cuadrar su utilización. «Nuestras sillas no tienen nombre, es de quien la quiera utilizar, la necesite o la pida».

«La demanda es brutal queremos seguir creciendo y que se amplíe a otras comunidades autónomas«, señala este maratoniano, quien explica que ya tienen 3 sillas, aunque el Ayuntamiento de Torrelavega va a donar otras 2 más en noviembre y el de Camaleño ha ofrecido dejar una permanente en el teleférico de los Picos de Europa, en Fuente Dé.

Además, están buscando patrocinadores para conseguir dos bicis con una silla de ruedas acoplada y, así, ofrecer paseos por el arco de la Bahía, puesto que es un método «mucho más práctico».