Ellas sacan las garras en el punk

El género más underground también tiene referentes con nombre de mujer; Patti Smith, The Runaways, The Go-Go´s, Bikini Hill o Nosoträsh son ejemplos de ello

Ellas sacan las garras en el punk
Sara Morales
SARA MORALES
La revolución neoyorkina Patti Smith

Poetisa, compositora, cantante, madrina del punk, musa del rock... Su presencia revolucionó la escena neoyorkina de los setenta, sus versos tambalearon los credos del momento y armada de una personalidad única y arrolladora supo dotar a la música punk de un poso feminista e intelectual.

Con su álbum debut 'Horses' (1975), un trabajo hipnótico, conmovedor, tan crudo como honesto y personal, demostró que en la rebeldía y la insurrección también había poesía. Combinó como nadie la narrativa beat con el espíritu barriobajero y abrió el camino a las mujeres en una escena en la que parecían no tener cabida.

Las madres del riot grrrl Bikini Hill

Tras la seminal y abandonada idea de lanzar un fanzine, armadas de una potencia inagotable y una fiera verborrea, las chicas de Bikini Kill saltaron al firmamento a principios de los noventa con himnos como «Carnival» y «Rebel girl».

Auténticas proclamas feministas que, enfundadas en una abrasiva batalla de cuerdas y estridencias, las llevó a ser consideradas desde entonces, hasta hoy, las madres del movimiento riot grrrl. Radicales, extremas y con una puesta en escena colérica -dadas sus reminiscencias hardcore-, aceptaron que un hombre, Billy Karren, asumiera la guitarra de la banda a sabiendas de que comulgaba con los preceptos femme que defendieron siempre. Ellas mandaban.

La primera banda punk femenina The Runaways

Armadas de un sonido hard, a medio camino entre el punk, el garage y el glam, lideraron la batalla contra la misoginia del rock desde la costa oeste americana, en los años setenta.

Ellas, que cuando echaron a rodar apenas superaban la mayoría de edad, conformaron la primera banda de esta cuerda integrada exclusivamente por mujeres, capitaneadas por las carismática Joan Jett y la subversiva Cherie Currie. Y aunque durante años tuvieron el mundo a sus pies (en Japón se las adoraba) gracias a pelotazos como «Cherry bomb», las trabas que debieron superar tuvieron siempre semblante de hombre. Su productor, Kim Fowley, que intentó ejercer de padre protector aprovechándose de ellas, terminó ahogándolas por el camino.

Mujeres y música

Referentes new wave The Go-Go´s

Llegaron a alzarse con el título de «niñas queridas de Estados Unidos» porque, sin erradicar sus raíces punk y haciendo gala de su gamberrismo, supieron sacar partido a esa imagen angelical de eternas teen que paseaban por California.

Una divertida dualidad que sonaba a pop fresco y juvenil, que terminó convirtiéndose en referente del género que copaba la actualidad de aquellos primeros ochenta: la new wave. Vendieron más de siete millones de discos en todo el mundo y su álbum 'Beauty and the beat' es considerado todavía hoy una pieza angular de la nueva ola americana.

Pero también se las recuerda por ser el primer grupo de punk pop comercial formado solo por mujeres que tocaban sus propios instrumentos y escribían sus propias canciones. Así fue, además, como conocimos a la camaleónica Belinda Carlisle.

Esqueleto rebelde y sabor a fresa Nosoträsh

Cova, Natalia, Beatriz, Malela, Montse y Eugenia, las seis magníficas que lograron poner a Gijón en el mapa sonoro español de los noventa en clave femme.

Apostaron por la dulzura, por la inocencia, por unas letras sencillas vestidas de pop simpático e imaginativo, pero tras el que se escondía un alma punkie de esqueleto rebelde y sabor a fresa.

Eran tiempos del grunge, de los comienzos del indie, del auge de los videoclips... pero ellas consiguieron revolucionar las ondas con temas como «Lloran mis muñecas» o «Voy a aterrizar», con una propuesta tan empática y tan real que se metieron en el bolsillo a toda una generación. La misma que ahora, por arrastrar un pasado con presencia de grupos como Nosoträsh, hoy se resigna lamentando su ausencia.