La cántabra Newtesol, premiada en la mayor feria mundial del negocio nuclear

Manuel Vila, de pie a la izquierda, recibió el galardón en nombre de Newtesol en la feria de París. /DM
Manuel Vila, de pie a la izquierda, recibió el galardón en nombre de Newtesol en la feria de París. / DM

La organización con sede en Gajano recibe el galardón a la 'excelencia operativa' por su tecnología para el recargue por soldadura

Jesús Lastra
JESÚS LASTRASantander

La compañía cántabra Newtesol, con sede en Gajano, acaba de ser galardonada con el premio a la 'excelencia operativa' en la categoría de pequeñas y medianas empresas tras su primera participación en solitario en la World Nuclear Exhibition (WNE), la mayor feria de la industria nuclear del mundo, que tuvo lugar en París.

En la que era la tercera edición del evento, cerca de 150 proyectos de I+D compitieron en cuatro categorías: innovación, seguridad nuclear, gestión del conocimiento y excelencia operativa. Durante la ceremonia de los Premios WNE, un jurado de expertos bajo la presidencia de Maria Korsnick -al frente del Instituto de Energía Nuclear- otorgó a Newtesol el galardón de 'excelencia operativa' por sus desarrollos en los procesos automatizados de recargue por soldadura con altas tasa de deposición y mínima dilución, que permiten unos resultados muy cercanos al «cero defectos» y una productividad «extraordinaria». En la terminología empleada al anunciar el premio, por «empujar la tecnología del recargue por soldadura hasta su límite más extremo».

Según aseguró Manuel Vila, CEO de Newtesol, tras recibir el galardón: «No es fácil conseguir la excelencia operativa, pero tras más de quince años de continua inversión, en Newtesol disponemos ahora de la herramienta que nos permite afrontar con éxito cualquier desafío, por extremo que sea, en el ámbito del recargue por soldadura: nuestro equipo humano, continuamente preocupado por hacer las cosas bien, cada cual en su ámbito».

La empresa defiende unos resultados cercanos al 'cero defectos' y una productividad elevada

Pero hay más. Para Vila «ha sido una sorpresa recibir este reconocimiento, no porque no nos lo mereciésemos, sino por el altísimo nivel que hay en Europa (y especialmente en Francia) en un sector que sin duda puede considerarse el más exigente de la industria en términos de tecnología, seguridad, calidad e innovación», aseveró.

La de 2018 era la primera edición a la que Newtesol acudía con stand propio, pues con anterioridad lo había hecho formando parte del Clúster de la Industria Nuclear de Cantabria (CINC), al que pertenece. La propia compañía se define como «pionera en la industria española de soldadura que ha desarrollado sus propios sistemas de soldadura automatizados para atender las necesidades de las exigentes industrias petroquímica y nuclear».

Investigación exitosa

Según detalla la propia Newtesol, cuando sus fundadores, Roberto y Borja Saiz, se enfrentaron al reto de evitar las costosas reparaciones que se daban sistemáticamente en la industria nuclear allí donde se requería un recargue por soldadura para la protección de materiales base convencionales con aleaciones adecuadas, se percataron de que el hecho de que la capa adicional no formara parte de la barrera de presión rebajaba las exigencias de calidad para hacer primar la reducción del coste, lo que inevitablemente hacía bajar la calidad del resultado. Por decirlo de alguna manera, «no se prestaba demasiada atención a un proceso que no se juzgaba crítico».

Era la primera vez que la firma acudía con stand propio y no con el clúster nuclear cántabro

Newtesol optó por investigar cómo evitar ese pobre resultado sin que supusiese un sobrecoste inasumible. Fruto de ese esfuerzo se fue automatizando el proceso de soldadura y se fueron desarrollando procedimientos en los que primaba la calidad en cada uno de los pasos que se iban dando, sin excepción. Lo que parecía en principio una forma de complicar el proceso resultó ser una enorme simplificación con los años, al permitir trabajar con 'cero defectos' y evitar las reparaciones, tan usuales hasta la introducción del 'método Newtesol'.

Dentro del ámbito nuclear, la empresa radicada en Gajano está apostando por dos líneas principales. La reducción del coste de las forjas evitando las geometrías complicadas de las mismas. «Las formas complejas y la protuberancia se pueden eliminar para ser reemplazadas por deposiciones por soldadura y posterior mecanizado». La segunda, menor coste de materiales reemplazando forjas, chapas o accesorios de acero inoxidable o aleaciones de níquel por acero al carbono con un revestimiento por soldadura, lo que deriva en mayor rentabilidad.

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