«Mi mujer fue mi primer copiloto»

ÓSCAR MARTÍNEZSANTANDER
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DANIEL SORDO CAYUSO PILOTO DE RALLYES -¿Cómo vive ahora las carreras sin competir?

-En cierto modo mucho más tranquilo. Llegó un momento en el que vi que mi tiempo había terminado y que tenía que dejar paso a mi hijo Dani. Corriendo he disfrutado muchísimo, pero la sensación de ver ganar a un hijo es algo indescriptible.

-¿Por qué le dio por los coches?

-Desde muy niño me llamaron la atención. Mis padres tenían una panadería y con 7 años el mecánico que reparaba las furgonetas me preparó un buggy cortando el chasis de una de ellas.

-¿Y por los rallyes?

-Mis inicios fueron en el motocross y más tarde, con coches, en autocross, que era la disciplina más barata. En rallyes comencé con un modesto Seat 127 y mi entonces novia y ahora mujer, Montse, fue mi primer copiloto. Era muy caro y pensé en volver al autocross. Por aquel entonces, había un coche en asturias que ganaba siempre y quise comprarlo. No tenía dinero y en aquella epoca me casé, así que decidí emplear el dinero de la boda en comprarlo y gané dos campeonatos regionales con él.

-¿Una imagen para el recuerdo?

-Me quedo con la imagen de ver a mi amigo Quinito haciendo las barras de un coche de autocross con señales de tráfico. La camaradería de aquella epoca era algo grande en este deporte que, desgraciadamente, hoy en día se ha perdido.

-¿Cuál fue el coche que más sensaciones le causó?

-Mi primer coche de carreras de verdad fue el Ford Escort y con él tuvimos que trabajar mucho la puesta a punto. Sin embargo, el coche que realmente me ha marcado por las sensaciones que me transmitía ha sido el BMW M3, un coche muy espectacular con el que siempre disfruté. Lo tuve que vender por necesidad, pero jamás debiera haberme desprendido de él.

-¿En qué momento decidió dejar los rallyes?

-Quizá la compra del Mitsubishi motivó la decisión. Dani evolucionaba muy deprisa y yo me decepcioné un poco con la conducción de aquel coche, acostumbrado a las sensaciones tan distintas del BMW. Propuse a Dani estrenar el Mitsubishi en una Subida a la Bien Aparecida, él aceptó el reto y ganó. Entonces me di cuenta de que había llegado la hora de dejarle paso y centrarme en él. En cualquier caso, al contrario de otros pilotos, siempre mantengo que yo nunca me he retirado.

-¿Cómo ve el momento actual del automovilismo?

-Me doy cuenta de que es demasiado difícil llegar. Hay demasiados intereses creados y todo se mueve por dinero. En mi caso, lo jugué todo a una carta y me salió bien. Tampoco hay que olvidar que hay muchas cosas que el dinero no puede comprar y Dani siempre ha sabido cumplir cuando se le han presentado las oportunidades.

-¿Cuándo le volveremos a ver en competición?

-Posiblemente el año que viene. A Dani le hace mucha ilusión volver a verme correr y me ha dicho que ahora me pagará él los gastos. Me gustaría volver a con un M3 y disfrutar como hace años.

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