El gran día del Centro Botín

El gran día del Centro Botín

Felipe VI ha remarcado que el Centro Botín va a ser en "un verdadero foco de desarrollo para Cantabria y para toda España"

PILAR GONZÁLEZ RUIZSantander

Se acabaron los plazos, las esperas y la incertidumbre. El Centro Botín es una realidad. Una realidad que pondrá a Cantabria en el mapa internacional de la vanguardia cultural. Por su contenido y también por su continente. El icónico edificio de Renzo Piano, construido "sobre el escollo, mirando al sur y volando" sobre la bahía, está destinado a convertirse en un referente. Y por ende, en un foco turístico de primer orden.

Por el momento, y antes de que se abrieran sus puertas este esperado 23 de junio, más de 3.000 personas se han hecho con su carné de 'Amigos' del Centro Botín y otros 80.000 cántabros han adquirido su pase permanente para acceder ilimitadamente a las exposiciones que proyecte la entidad. Una muestra cuantitativa del interés que despierta el proyecto entre la ciudadanía.

Han pasado cinco años desde que comenzaran las obras, siete desde que el arquitecto genovés ganador de un premio Pritzker,Renzo Piano, recibiera el encargo de Emilio Botín. El germen de largas conversaciones que fueron definiendo el sueño del banquero, su idea más personal para una región en las que en su última etapa multiplicó su mecenazgo en proyectos de emprendimiento, conservación del patrimonio, educación o investigación entre otros, pero por encima de todos, estaba este lugar "pensado para la gente".

Aplausos y silbidos

Jóvenes y mayores, turistas sorprendidos, vecinos echando la mañana. Unas quinientas personas esperaban, apoyadas en las vallas, la llegada de los Reyes de España.

Cinco o seis portaban pancartas aludiendo a la compra del Banco Popular. Pitaban cada vez que llegaba una personalidad o un político y gritaban consignas varias; 'De Guindos a la cárcel' u 'Ofertón Popular'.

Por el pasillo de seguridad fueron llegando los asistentes a la apertura. El cocinero Jesús Sánchez, que se hará cargo de la cafetería del centro, 'El Muelle, acompañado por su mujer fue de los más madrugadores. En grupo llegaron después los nietos y nietas de Emilio Botín y más tarde su viuda, Paloma OShea. Sus hijas llegaron al centro por otro acceso.

El Cardenal Osoro y el obispo de Santander, Sánchez Monge hicieron su entrada seguidos de la socialista Eva Díaz Tezanos junto a los consejeros Ramón Ruiz, Juan José Sota y Mª Luisa Real.

José Joaquín Martínez Sieso precedió a los ex rectores de la UIMP, Federico Gutiérrez- Solana y José Carlos Gómez Sal y al arquitecto Renzo Piano, vitoreado por los asistentes. Ángel Pazos, actual rector, llegaría poco después.

Marcos Díez, director de la Fundación Santander Creativa y los directivos de El Diario Montañés, Luis Revenga, Mariano Linares, Ignacio Pérez e Iñigo Noriega se incoporaron a continuación al acto.

Los concejales populares de Santander, encabezados por la alcaldesa Gema Igual, llegaron en representación del Ayuntamiento, así como David González, de Ciudadanos, y el regionalista José María Fuentes Pila.

El partido popular llegó, cómo no, dividido. Por un lado, María José Sáenz de Buruaga junto a Samuel Ruiz, Ana Madrazo y Diego Movellán, seguidos de cerca, pero sin mezclarse, por Ignacio Diego, Blanca Martínez y Ruth Beitia, sin duda la más jaleada por el público tanto a su llegada como a su salida del evento inaugural.

Miguel Ángel Revilla y Francisco Martín serían de los últimos en llegar antes de la aparición de los Reyes.

Lucrecia Botín, Álvaro Longoria, Carlos Saura, Lorenzo Vidal de la Peña, Manuel Huerta, Isabel Tocino, Carlos Hazas o Guillermo Martínez de la Dehesa, estuvieron también entre las más de 300 personalidades invitadas a la apertura del Centro Botín.

La figura de Botín empresario, emprendedor pero también padre y abuelo ha sobrevolado de continuo la señalada jornada. Todos sus hijos y nietos, así como otros familiares cercanos, han estado presentes en la inauguración a la que han acudido los Reyes de España, don Felipe y doña Letizia.

En torno a la una del mediodía hacían su esperada aparición en medio de su habitual y amplio dispositivo de seguridad. A pie de coche y en protocolaria formación les esperaban el presidente regional, Miguel Ángel Revilla, la alcaldesa de la ciudad, Gema Igual, la presidenta del Parlamento, Dolores Gorostiaga, el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, el delegado del gobierno en Cantabria, Samuel Ruiz, y Javier Botín, presidente de la Fundación que lleva el apellido de su familia.

Los Reyes han descubierto una placa que recordará este viernes como el día en que el Centro Botín echó a andar de forma oficial. A continuación, han pasado a un anfiteatro repleto donde se han sucedido las intervenciones institucionales. En todas ellas, el eje en común ha sido Emilio Botín.

Felipe VI destacó la excelencia del lugar, de un edificio y de una idea, la excelencia, dijo "que siempre quiso volcar en este proyecto Emilio Botín, a quien hoy recordamos con especial reconocimiento". El monarca también quiso añadir en su mención la labor "que sigue proyectando" Paloma OShea, "especialmente aquí, en Santander".

El Rey ha calificado la iniciativa de la Fundación Botín como "una apuesta definitiva por la cultura y, especificamente, por el arte, un indudable motor de desarrollo social y de desarrollo personal".

Javier Botín ha explicadoqué es y cuáles son los objetivos del recién estrenado edificio, centrando en el legado de sus bisabuelos, abuelos y padres, a los cuales ha querido rendir homenaje, pues "nada de esta labor habría sido posible sin su vocación filantrópica". El centro aspira a ser una referencia cotidiana y un lugar de encuentro en el que "vivir la ciudad", ayudando a dinamizar Cantabria "a través del turismo cultural". Javier Botín, que en repetidas ocasiones se refirió a su padre como "el presidente", hizo especial énfasis en su agradecimiento a la gente de Santander por haber demostrado que este lugar "les importa" y sin los cuales "nada tendría sentido".

La voz de Emilio Botín ha llenado la estancia con la proyeccion de un vídeo en el que explicaba los objetivos de esta iniciativa cuando no era más que una idea. El proyecto más social, más global y más local de cuantos había abordado y uno de los que se tomó de manera más personal. Sobre la pantalla fueron pasando imágenes de Altamira, Valdecilla -el nuevo y el viejo hospital-, el valle del Nansa, Liébana, la Fundación Comillas, los cursos en la Universidad de Cantabria y la UIMP, el FIS, la sede de Pedruca... un breve resumen visual de las actividades en las que la Fundación Botín ha estado implicada durante las últimas décadas.

Luz "mágica"

En italiano, Renzo Piano ha alabado reiteradamente la luz de Santander, "extraordinaria, mágica y difusa" y ha recordado sus largas conversaciones con don Emilio. "Hablaba de poesía con un banquero", bromeaba el arquitecto, "y había sintonía entre nosotros". En imágenes, las obras fueran dando paso al esqueleto y el dividido cuerpo del centro. La plaza, los jardines, el pachinko incorprado al vocabulario popular. Las redondeadas piezas de cerámica y la perspectiva desde el mar. El edificio tomando vida.

"Emilio me enseñó a amar esta ciudad por la que sentía gran lealtad". Tras sus palabras, para confirmar esa magia de la que hablaba el italiano, se levantaron las cortinas que hasta ese momento ocultaban uno de los grandes atractivos de este juego geométrico: sus vistas. La bahía de Santander y su luz inundaron el anfiteatro entre los aplausos de los asistentes, que aún conociendo de sobra esa imagen, se rindieron a esta nueva perspectiva limpia, amplia y desde una nueva altura.

Gema Igual hizo dos anuncios en su discurso; el primero, que el 28 de septiembre se entregará la Medalla de Oro de Santander a la Fundación Botín para "saldar la deuda de gratitud" con la entidad. El segundo, que la plaza donde se levanta el edificio llevará el nombre de Emilio Botín, cerrando así el círculo entre los dos templos levantados por la saga: el empresarial, con la sede del Santander en la Plaza Porticada, frente a él, el centro cultural y en medio, el espacio que rinda homenaje en superficie al mecenas de ambos. Igual también aprovechó la ocasión para loar la labor de su predecesor en el cargo y ahora ministro de Fomento, Íñigo de la Serna.

Lo mismo, pero en sentido y sin nombrarle, hizo Miguel Ángel Revilla. Aunque el presidente regional centró el grueso de su discurso en Liébana, su historia desde el siglo VIII, Beato de Liébana y el Año Jubilar. Celebró que los Reyes vayan a regresar en julio a visitar Potes, haciendo así dos visitas a Cantabria este año; "no hay mal que por bien no venga", dijo. Y ante la posibilidad de que se repitan las malas condiciones meteorológicas y no puedan llegar en helicóptero, invitó a sus altezas a llegar en coche y comprobar así "el estado de esas carreteras que no están a la altura del lugar", generando las risas de Don Felipe y Doña Letizia, pero no las del responsable de Fomento.

Finalizados los discursos, los Reyes visitaron el resto del edificio, las galerías y asistieron a un cóctel antes de continuar su visita. La agenda del día incluía su presencia en el 'coworking' de emprendedores en el Palacio de la Magdalena.

El público asistente se quedó con las ganas de poder ver más de cerca a los monarcas, que saludaron desde lejos sin acercarse a los ciudadanos que les reclamaban a gritos desde el perímetro.

Quizá en la próxima visita, en julio, el baño de multitudes sea mayor. De momento, la cinta imaginaria de Centro Botín se ha cortado. Comienza su nuevo capítulo.

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