«Un edificio inteligente en el que hay cortes de luz y no abren las puertas»

La puerta central giratoria no funciona bien y los trabajadores y usuarios tienen que entrar y salir por los accesos laterales./Luis Palomeque
La puerta central giratoria no funciona bien y los trabajadores y usuarios tienen que entrar y salir por los accesos laterales. / Luis Palomeque

Los trabajadores del Palacio de Justicia se quejan de fallos en el aire acondicionado, escasa ventilación y problemas en los accesos al inmueble

David Carrera
DAVID CARRERATorrelavega

«Nos dijeron que era un edificio moderno e inteligente y han pasado los años y ni lo uno, ni lo otro, más bien es un edificio poco práctico que no creo esté pensado para esta ciudad». Habla una trabajadora del Palacio de Justicia de Torrelavega. Según explica el personal de los juzgados llevan meses soportando numerosas deficiencias en el sistema eléctrico, sin la ventilación necesaria, con las puertas de acceso averiadas y con fallos en el aire acondicionado, entre otras anomalías. Los trabajadores dicen «estar cansados» por la situación que ayer se repitió a primera hora del día cuando los primeros en llegar vieron que había cortes de luz.

«Hemos llegado y lo primero que nos hemos encontrado es que no funcionaban ni las puertas, ni los arcos de seguridad de acceso al edificio, luego hemos estado sin luz, sin ordenadores... y no es la primera vez que esto sucede», explica una funcionaria que trabaja en la primera planta.

CARENCIAS

Exceso de luz solar
Los rayos de sol se filtran a través de los grandes ventanales e impactan directamente en los ojos de los trabajadores.
Cortes de luz
Los funcionarios dicen que la caída del sistema eléctrico es frecuente, quedándose sin luz, sin aire acondicionado y sin ordenadores.
Falta de aparcamiento
Las plazas de la sede judicial no son suficientes y los trabajadores reclaman alternativas para dejar el coche.

«También tenemos muchos problemas con el aire acondicionado, hay sitios y partes del edificio a los que no llega y otros trabajadores que tienen la salida del aire junto a sus cabezas, es un caos y por más que lo decimos nadie lo arregla, siendo los empleados los que tenemos que sufrir las consecuencias de que la domótica en general de este centro de trabajo no funcione», agrega.

Tampoco entienden que los grandes ventanales -se trata de un edificio en su mayoría acristalado- no se puedan abrir lo que provoca problemas de ventilación. «La puerta giratoria de la entrada principal también se ha averiado y ahora se ha dejado bloqueada y estamos entrando y saliendo por las puertas laterales que al poder quedarse abiertas pueden generar algo de corriente en la planta baja», señalan. Los trabajadores subrayan que a medida que subes de planta «el calor es más insoportable». «Abajo se puede estar, más o menos, aunque también la luz solar es muy intensa, a pesar de que nos han puesto unos estores para poder trabajar, pero a medida que subes de planta el edificio es un auténtico horno», relatan.

El Palacio de Justicia de Torrelavega es un edificio moderno en el que se impone la estética a la funcionalidad. Eso es lo que viene denunciando la plantilla desde que se inauguró, en marzo de 2011, tras una inversión de siete millones de euros. El sindicato mayoritario, CSI-F, ya remitió en su día a la Dirección General de Justicia del Gobierno de Cantabria una veintena de escritos reclamando una solución a los problemas generados por los «defectos» en el edificio.

El inmueble está situado en la Avenida de España y da servicio a 120.000 vecinos de 19 municipios de la zona occidental de la región. Representantes sindicales han denunciado reiteradamente las deficiencias que afectan a las condiciones de trabajo de los funcionarios, todas ellas «avaladas por informes técnicos que abogan por la adopción de soluciones».

Entre ellas cita el «exceso de luz solar» que se filtra a través de grandes ventanales y que «impacta directamente en los ojos de los funcionarios y en las pantallas de los ordenadores, lo que impide su visión y provoca dolor de cabeza». De hecho, algunos funcionarios optaron hace cuatro años por utilizar paraguas para protegerse del sol.

También hacen referencia a «corrientes de aire constante» dentro del edificio, que «se agravan con la puerta giratoria de la entrada», así como la «incapacidad» del sistema de calefacción para asegurar la temperatura mínima, especialmente en la planta baja, donde «el enorme hall forma una gran bolsa de aire».

Los delegados sindicales confirman los problemas que padecen las cerca de 90 personas que trabajan en el Palacio de Justicia: «Tenemos exceso de luz solar y la puerta giratoria provoca corrientes. En invierno el hall es enorme y no calienta. Además, no tenemos una concentración mínima porque hay zonas que se llenan de gente debido a los juicios, las bodas...».

«Esto ocurre desde el principio -añaden-, pero nadie ha hecho nada, aunque el sindicato CSI-F hizo un informe de unos 30 folios con todas las deficiencias. En la planta baja estamos mal, pero arriba es horroroso. Hay cristales que se están rompiendo y yo creo que es por los cambios bruscos de temperatura». También reclaman una solución a la falta de aparcamiento junto al edificio y proponen la «optimización» del uso de las plazas de parking de la sede judicial. Recuerdan que el edificio está catalogado como «inteligente», sin embargo «no hay ni una sola ventana y ahora que se tiende a construir edificios sostenibles, este es todo lo contrario, tienes que estar todo el día con el aire».

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