El concierto de Bertín costó casi 10.000 euros al Gobierno

vídeo

Bertín, antes de actuar en El Soplao.

  • El Ejecutivo regional pagó la mitad del caché del artista, los mariachis y su pianista a través de la empresa pública El Soplao S.L.

Que 300 personas, la mitad de ellas invitadas por una organización privada, escuchasen dentro de El Soplao las rancheras de Bertín Osborne, junto a una banda de mariachis y un pianista, ha costado a las arcas públicas casi 10.000 euros –8.000 euros, más el 21% de IVA–.

El Gobierno de Cantabria, a través de la empresa pública El Soplao S.L., pagó la mitad del caché del artista y sus músicos, que asciende a 16.000 euros, así como los talonarios de acceso a la cueva para canjear por las invitaciones y las entradas vendidas, con un coste de 70 euros. Una cifra que triplica los 3.347 euros que se donaron al Asilo de Torrelavega de la recaudación de la taquilla solidaria para ayudar a pagar servicios de geriatría y discapacidad.

El propio Ejecutivo ha desvelado la cifra en una respuesta parlamentaria al diputado Santiago Recio, que había presentado una batería de preguntas sobre las «cada vez mayores incógnitas» que, en su opinión, envuelven la organización del concierto. El diputado se interesó en concreto por el coste que ha tenido para las «arcas públicas» el concierto. La respuesta la dio ayer el propio Gobierno: 8.000 euros, más el IVA.

La Consejería de Turismo explicó a este periódico que existía un compromiso por parte de Bertín Osborne para hacer ese concierto, compromiso que se adquirió durante la grabación del programa en Telecinco con el presidente Revilla, y que el cantante ha cobrado menos de la mitad de su caché para actuar en la cueva.

Aún así, Turismo explica que aún bajando Osborne su caché, la sociedad El Soplao no podía afrontar los gastos del concierto, así que se recurrió a patrocinadores externos.

De esta forma, se firmó el acuerdo con el ICTE para incluirlo dentro de los conciertos denominados Q (que promociona la calidad turística) y difundir la cueva de El Soplao. Dicho convenio implicaba que los gastos se repartiesen al 50% y que la organización del concierto corriese a cargo exclusivamente del ICTE.

La polémica surgió días antes de la actuación porque nadie supo aclarar qué ocurrió con los cerca de 150 pases puestos a la venta en internet y que duraron menos de un día. Todo un récord si se tiene en cuenta que ni siquiera hubo tiempo a publicitar el concierto. El Gobierno, después de enmarcar este concierto como parte de la promoción del Año Jubilar, se desvinculó por completo: «Ni gestionamos la venta de entradas ni producimos el concierto», insistió.