La Federación de Padres recomienda no matricularse en la nueva FP Básica

Un alumno de Formación Profesional en Cantabria. / Daniel Pedriza/
Un alumno de Formación Profesional en Cantabria. / Daniel Pedriza

La FAPA de Cantabria asegura que, con la Ley Wert, el escalón inicial de la Formación Profesional se ha convertido en “otra estafa a las familias”

ÁLVARO SAN MIGUELSantander

La nueva junta directiva de la Federación de Asociaciones de Padres (FAPA) ha dado hoy su primer golpe sobre la mesa al recomendar a las familias de Cantabria que no matriculen a sus hijos en la Formación Profesional Básica, que sustituirá de mano de la Ley Wert a los Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI).

La 'nueva' FAPA, presidida por Gema Pérez y compuesta en su mayor parte por miembros de la Plataforma en Defensa de la Enseñanza Pública, arrancó su mandato a principios de febrero con un amago de oferta de diálogo hacia el Gobierno regional: No vamos a estar en contra de la Consejería de Educación, estaremos enfrente, afirmaba entonces la presidenta.

Tras el cruce de acusaciones de la semana pasada entre el consejero Miguel Ángel Serna y algunos sindicatos miembros de la Plataforma, la FAPA ha puesto hoy más distancia aún con el gabinete de Educación, firme defensor de la reforma educativa que, entre otras medidas, ha creado la FP Básica. El Real Decreto de la FPB es el resultado de una redacción caótica, debida a una tramitación irresponsablemente acelerada, consecuencia del calendario de implantación de la Lomce (la reforma educativa). Un calendario inaceptable que está sometiendo todos los procesos a una celeridad que no debería producirse. Con relación al Real Decreto y a la Orden de FPB (del Gobierno de Cantabria), FAPA rechaza la puesta en marcha de unas enseñanzas que se configuran como otra estafa a las familias, ha explicado hoy la Federación a través de un comunicado.

Según la FAPA, la reforma educativa del ministro Wert contempla que el alumnado de FPB podrá optar al título de graduado en Secundaria tras aprobar la reválida de 4º, acorde al currículo del ciclo. Sin embargo, a fecha de hoy, el Ministerio, sin haber establecido el currículo de Secundaria, ya ha determinado lo que debe estudiar el alumnado de FPB. ¿Cómo se entiende esto? ¿Qué seguridad tendremos las familias de que lo estudiado por nuestros hijos e hijas será lo adecuado para superar la reválida?, se preguntan los padres de la enseñanza pública.

Otro aspecto a tener en cuenta, señalan, es que, al implantar antes las enseñanzas de FPB que las de Secundaria, hasta finalizado el curso 2017-18 ninguno de los que cursen los estudios de FPB podrán presentarse a la reválida y graduarse en ESO. De modo que, con el calendario actual de implantación en Cantabria, nuestros hijos e hijas, si se matricularan en los cursos 2014-15 o 2015-16 no tendrían opción al título de Secundaria. Actualmente, con los módulos voluntarios de PCPI sí tienen esa posibilidad de titular, además de obtener certificados de profesionalidad de nivel uno.

La FAPA también ha criticado los planes de mejora de las competencias matemática y lingüística, lanzados este curso por la Consejería. Se promueven planes de mejora en estas competencias, pero en la propuesta de currículo de FPB para Cantabria se reducen las horas de los módulos comunes, Comunicación y Sociedad y Ciencias Aplicadas, dándose la circunstancia además de que en el primer curso se incorpora como nueva materia la lengua extrajera. Los módulos comunes han quedado reducidos en su carga horaria, poniéndose en peligro la adquisición de todos los resultados de aprendizaje. Esta consejería nos quiere hacer creer que los resultados de aprendizaje se van a conseguir en mayor número e intensidad con menores horas de dedicación a las materias. Sus planes de mejora no van dirigidos hacia aquellos alumnos que abandonan la Secundaria, todo su empeño es expulsar de la vía ordinaria al alumnado que pueda poner en peligro los resultados de sus pruebas externas.

Por último, la Federación de Asociaciones de Padres ha anunciado que no presentará enmiendas a los proyectos de currículos de Primaria y FP Básica elaborados por el Gobierno regional por entender que sería tanto como legitimar unas normas que no constituyen más que otra agresión a las familias y a la educación pública.