«Medio gramo de antimateria es como una bomba atómica»

El joven investigador Jonatan Piedra, la pasada semana, en el IFCA./
El joven investigador Jonatan Piedra, la pasada semana, en el IFCA.

El investigador del IFCA Jonatan Piedra explicó en el Café Científico la naturaleza de este fenómeno físico

JOSÉ CARLOS ROJOSantander

La ciencia ficción ha especulado numerosas ocasiones con la antimateria. «La película 'Ángeles y demonios' habla de cómo alguien la roba del acelerador de partículas de Ginebra», sonríe con sorna Jonatan Piedra, el investigador del Instituto de Física de Cantabria (IFCA), que la pasada semana intervino en el ciclo divulgativo Café Científico con la ponencia 'La importancia de la antimateria'.

En el fondo ese tono humorístico es que le tocó frente al aforo del Café de las Artes: «La gente quiere que le expliques las cosas de forma amena, clara y entretenida, como si fuera un monólogo divertido. Pero claro, procuro tener algo más de rigor científico que en esa película», afirma.

«La antimateria es igual que la materia. Una copia idéntica en todo pero con la carga cambiada. Es decir, si tengo un electrón, que por naturaleza tiene carga negativa, su antielectrón sería idéntico en masa, en forma, en todo, pero con carga positiva», cuenta el experto. «¿Qué tiene de particular esto? Pues que en el momento en que estas dos partículas opuestas entran en contacto, se desintegran automáticamente liberando energía. Y para hacernos una idea, medio gramo de antimateria en reacción podría desencadenar la misma cantidad de energía que una bomba atómica», advierte.

De ahí el mito del 'arma más mortífera diseñada por la humanidad', que baraja la película. «Lo que pasa es que en ningún caso seríamos capaces de manejar tal cantidad de antimateria. Ese medio gramo sería costosísimo de conseguir con la tecnología que tenemos hoy en día, y además sería altamente inestable, no podría tocarse con nada, claro».

El truco del plátano

La aplicación científica a menor escala de esta tecnología ya empieza a alumbrar los primeros usos para la detección médica de cánceres, por ejemplo. «Y luego hay curiosidades. Podemos conseguir antimateria de los plátanos», cuenta con socarronería. «Es por el potasio, y por su isótopo, el potasio 40, que se desintegra a los 75 minutos. Pero no, hablando en serio, imaginemos la fuente de energía que podríamos desarrollar si controláramos esto: se ha hablado de viajes espaciales, etc. Es un tema interesante».

 

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