Las saludables propiedades del bonito del Norte

Debemos aprovechar el verano para disfrutar de esta especie de 'farmacia' que no se merma por el cocinado ni el envasado en lata

Las saludables propiedades del bonito del Norte
José Enrique Campillo
JOSÉ ENRIQUE CAMPILLO

Hace dos semanas, tres cocineros y un pescadero nos ofrecieron cuatro sabrosas y saludables recetas elaboradas con bonito del norte como ingrediente estrella: bonito con crema de remolacha; lomo de bonito asado con cebolla pochada, gazpacho y sorbete de tomate; paella de bonito; y tartar de bonito y tomate de Colindres sobre hojaldre caramelizado.

Esta es una buena ocasión para recordarles la buena idea que es aprovechar el verano para disfrutar de esta especie de farmacia deliciosa que es el bonito del Norte (atún blanco) y que hace que se le considere uuno de los pescados azules más valorados de nuestra gastronomía. Es que, la verdad, además de estar muy rico tiene de todo.

Primero, tiene pocas calorías, a pesar de ser un pescado graso, contiene menos de 140 kilocalorías por cada ración de 100 gramos. Si lo tomamos a la plancha con una guarnición de ensalada es un plato equilibrado incluso para quienes quieren controlar su peso corporal. Sus grasas son de las mejores, omegas 3 de los más saludables, con propiedades reconocidas en la prevención de problemas cardiovasculares (reduce las cifras de colesterol y de triglicéridos) y alteraciones cerebrales, como depresiones y demencias asociadas a la edad. No tiene carbohidratos, pero contiene tantas proteínas como la carne de vaca (tiene 23 gramos de proteínas por cada ración de 100 gramos) y además son también proteínas de una elevada calidad biológica.

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Es muy rico en vitamina D que es una vitamina y hormona que está muy de moda por las extraordinarias propiedades no solo para favorecer la absorción del calcio, sino también en la prevención de algunos tipos de cáncer.

Pero además el bonito también aporta calcio, por lo tanto es esencial para prevenir la osteoporosis y recomendable en los periodos de crecimiento como la infancia y durante el embarazo.

El bonito también es rico en yodo (esencial para un buen funcionamiento del tiroides), potasio, fósforo y en menor cantidad selenio (antioxidante), sodio, zinc y hierro (muy asimilable e ideal para prevenir anemias).

Tiene muchas vitaminas además de la D, como vitamina A (esencial para la visión) y vitaminas del complejo B en especial son muy abundantes el ácido fólico y la vitamina B12, ambas esenciales para la formación de sangre y la prevención de problemas del sistema nervioso. Su aporte en ácido fólico es muy beneficioso para aquellas mujeres que desean quedarse embarazadas o que ya lo estén. Esta vitamina ayuda a prevenir posibles problemas en la placenta, cerebro y columna vertebral del feto.

La ventaja de las propiedades del bonito es que no se merman por el cocinado ni el envasado en lata, por lo tanto podemos disfrutarlo de la forma que más nos guste. Las propiedades saludables del bonito pueden complementarse con las guarniciones y condimentos que utilicemos en su preparación. Un buen ejemplo son las cuatro recetas de las que estamos hablando. Pero es un pescado tan versátil que invita a que creemos nuestra propia joya gastronómica. Yo, personalmente, me voy a preparar una paella de bonito del Norte. Ya les contaré.