Bonito del norte en tempura

Bonito del norte en tempura
Ricardo Ezcurdia
RICARDO EZCURDIA

Ya está aquí el 'Thunnus Alalunga', o mejor, como lo conocemos nosotros, el bonito del norte. Pescado azul por excelencia que viene detrás de los bocartes, de los que se alimenta, y abre la temporada de infinidad de maneras de comerlo y prepararlo, con tomate, encebollado o esas ruedas, que con una ensalada, son las cenas preferidas de muchos en verano.

Esta semana os propongo una forma diferente de prepararlo, en tempura, un tipo de rebozado de origen asiático que consiste en freír durante un tiempo corto alimentos, especialmente verduras, pescados y mariscos, que antes hemos pasado por una masa líquida hecha con harina, agua y huevo, y se sirven junto con un bol de salsa donde se mojan antes de comer.

Resulta tan sencillo como rico.

-Comenzamos limpiando los lomos de bonito para quitarle las espinas y la piel.

-Los cortamos en tiras de 3 centímetros y, finalmente, en cubos de otros centímetros.

-Luego vamos a marinarlos en una mezcla de salsa de soja, jengibre rallado, ajo rallado y un par de cucharadas de aceite de oliva, durante mínimo dos horas.

Mientras, vamos a preparar la tempura.

-En un recipiente con agua helada –si añadimos unos hielos nunca están de más–, agregamos una yema de huevo, la harina y mezclamos ligeramente para que se integre.

-Una vez preparada la mezcla vamos a darle un toque especial nuestro, incorporando pimentón y mezclando todo con una varilla. No hay que preocuparse si queda con algunos grumos, harán más crujientes a nuestros tacos de bonito.

-Sacamos los dados de la marinada y los secamos bien, pasamos los tacos de bonito por harina y luego por la mezcla de tempura.

-En una sartén, calentamos aceite, lo ideal es utilizar un aceite vegetal (de oliva suave, de girasol o similar). Freímos el bonito a temperatura alta rápidamente, a 180º C. Un truco para saber si el aceite está en su punto, echamos una gota de masa y si cae al fondo es que está demasiado frío, si no llega y sube hacia la superficie, lo tenemos listo para freír.

-Freímos poca cantidad cada vez, para que el aceite no se enfríe demasiado; y cuando retiremos los alimentos con una espumadera procuramos sacar también todos los restos de masa.

-La coccion es muy corta, dos minutos como máximo, y los retiramos cuando han subido a la superficie, los sacamos y escurrimos sobre papel absorbente.

Al principio no es sencillo, pero cuando vayáis practicando os permite obtener un rebozado ligero y crujiente, muy alejado de las fritangas grasientas que a veces vemos por ahí.

Los podemos acompañar de nuestra salsa favorita, una tártara, una tonkatsu, o simplemente una mayonesa picante les va de cine.