Siga la flecha del amor

Siga la flecha del amor

La cita para los más románticos no debería pasar desapercibida para el común de las parejas a tenor de las fiestas organizadas

ISABEL G. CASARESSantander

Es el gran clásico de los románticos, una cita marcada en rojo (un color simbólico de la festividad, también) en el calendario. San Valentín, patrono de los enamorados, lo es también de los encuentros inesperados, de las declaraciones, en definitiva, de todo lo relacionado con Cupido.

Hay que felicitarse por estar enamorado y celebrarlo con la pareja rompiendo con la monotonía (el peor de los enemigos para toda relación). De manera que en Cantabria en la Mesa, también se apuesta por vestirse de gala, aparcar por unas horas obligaciones y recomponer, o componer, el corazón. ¿Quién no ha tenido un 14 de febrero? Si es su caso, no se preocupe, aún está a tiempo de sumarse a la inconmensurable lista de 'fans' de San Valentín, patrono de los enamorados y quien dio su vida por casar a las parejas que querían sellar su relación por la Iglesia, en los lejanos tiempos de Claudio II, estando prohibido. Han transcurrido más de 1.700 años del triste destino del santo. Mucho, demasiado tiempo para que una tradición perdure... Pero de no ser así ¿Qué quedarían de esos encuentros, de esas citas tan exclusivas?

No se puede perder la oportunidad de disfrutar de esta celebración que, este año, se corresponde con un jueves, lo que muchas parejas aprovecharán, si pueden, para prolongar un intenso y largo fin de semana. Serán días para procurar estar lo más juntos posible, también para la declaración, incluso para el encuentro. Citas con un 'amor' por sorpresa que, desde luego, tienen una cena, o una copa como anfitrión.

La hostelería se hace eco de una convocatoria que tiene sus adeptos, más cada año a medida que los cambios se van produciendo en la sociedad. Pese a la vigencia de las redes sociales, y las numerosas fórmulas que ofrecen para establecer relaciones, sigue siendo un clásico el acudir a un primer encuentro a un bar o a un restaurante. Y por supuesto, qué mejor escenario para disfrutar de una más que agradable velada con la pareja. Incluso para una reconciliación. Siempre con el marco del Día de los Enamorados.

Las recetas para la felicidad, para encontrarla o conservarla, son muchas y la gastronomía ofrece cada vez más posibilidades.

Si tienes previsto sorprender a tu pareja con motivo del Día de los Enamorados, te ofrecemos interesantes propuestas para disfrutar, con platos y cócteles muy sugerentes

¿Cómo se puede conformar un menú perfecto para el 14 de febrero? Se trata de favorecer el romanticismo, también de propiciar estimular todos los sentidos, la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto.

Hay, como es sabido, alimentos que contribuyen a incrementar el placer. Afrodisíacos como las ostras (marinadas, con un velo de alga dulce) o el marisco (langosta a la americana, puede ser una buena opción). Claro que también los frutos secos tienen su papel importante en este ámbito. Almendras (crema de patata y almendra, brochetas de rape con almendras o tejas de chocolate y tejas de almendra). Y el aguacate ayuda a seducir: rellenos de huevos poché, atún sobre guacamole, pollo rebozado con guacamole... Los postres, desde luego, ocupan un lugar muy destacado (chocolate, fresas, piña, entre otros).

Una selección especial

Se puede afirmar que las fórmulas para vivir un Día de los Enamorados en toda regla, son muy variadas. Equivalente a la amplísima oferta de los restaurantes de la región que optan por elaborar menús especiales dedicados a los que atienden al perfil de que para celebrar el amor hay que homenajearse en el día de su patrono. Para disfrutar de una comida o cena romántica, Cantabria en la Mesa les ofrece interesantes propuestas para disfrutar en pareja.

Como la propuesta del Gran Casino Sardinero, para el sábado 16 de febrero. Comienza con un aperitivo de bienvenida (champiñón, trufa y cremoso de erizo de mar), para continuar con un menú con, entre otros platos, ensalada de zamburiñas y vieira a la parrilla con vegetales en texturas y sésamo negro cantonés, o lomo de bacalao al pil-pil, txangurro y crujiente de parmesano. Solomillo de vacuno, chutney de pera y cebolletas caramelizadas al vino tinto y, de postre, un corazón de chocolate y frutos rojos, crumble de espéculos y mango. No faltarán ni las sorpresas, ni los regalos. Y la cena finalizará con un baile con música en vivo; además habrá acceso gratuito a la sala de juego.

En el Hotel Chiqui también se presenta una 'noche de San Valentín' especial, igualmente, el sábado 16. La opción, en este caso, es doble porque a la cena de gala con baile y aperitivo, se suma también la posibilidad de elegir la opción de alojamiento en una de sus habitaciones dobles. Las parejas degustarán un mini rollito crujiente con salsa de mango, como antesala de la cena: ensalada de cecina, pipas y lascas de queso de cabra, sopa cremosa de bogavante con langostino crujiente, ravioli de centollo, bacalao y verduritas, costilla ibérica deshuesada asada a baja temperatura con chutney de piña y, de postre, un Especial San Valentín.

Otro 'grande' de la hostelería santanderina, el Hotel Bahía, también dedicará al amor la velada del sábado 16. La 'invitación' de esta casa a las parejas incluye igualmente cena y alojamiento en una habitación con vistas al mar (para no escapar del romanticismo) y desayuno buffet. El baile, que estará animado por un DJ, durará hasta las tres de la madrugada. La cena (se puede coger la opción sin alojamiento) comenzará con un aperitivo (rabas de calamar, croquetitas caseras de cecina y manzana smith, tartaleta de aguacate con huevo de codorniz y gamba... así hasta completar siete bocados exquisitos). El paladar se prepara a continuación para degustar una ensalada de láminas de bacalao con pimientos asados y yemas de espárragos sobre salsa de anchoas, risotto cremoso al Grana Padano de calamar y langostinos, tournedó de solomillo de vaca emparrillado con salsa trufada al oporto y 'Corazón de los enamorados' de postre. .

El postre, la cumbre de una celebración muy especial

El paladar, y el gusto, sobre todo, se abren a los postres de San Valentín, que son la cumbre de una celebración muy especial. El chocolate es la tendencia más elegida, en sus formas más diversas. Los bombones, se agotan en estos días en las estanterías de los establecimientos del sector. Es un magnífico recurso para regalar a la persona a la que van destinadas todas las flechas de Cupido... Y los dulces en general, esperan en las confiterías, en sus escaparates, con las formas más originales (corazones, a tope de revolución). Con canela, mejor para estimular otro tipo de apetitos, los que van justamente después de una buena cena, preferiblemente. Las frutas también tienen su vertiente afrodisíaca (no sólo la piña, aunque sea la más conocida).

Otras buenas alternativas son las del Hotel Silken Río, de Santander, (los días 15 y 16) también una doble posibilidad de cena y alojamiento. O la de otro gran clásico de Santander, el Restaurante Zacarías, para el mismo jueves 14 de febrero. La cena (ceviche de merluza y langostinos, burrata con tartar de gamba roja, zamburiñas con salsa de ostras, tataki de solomillo, y pastel de San Valentín) incluye la actuación de Artisteando (Santi Varela y Felipe Borja 'Popín) (40 euros). No faltarán los Mariachis, como en el caso del restaurante Ginés donde se celebrará San Valentín los días 15 y 16 de febrero con una cena-show con una carta en la que no se prescinde de nada. De las minibrochetas de fresas con chocolate caliente como aperitivo, a la ensalada con langostinos, gulas, patata, jamón ibérico y suave de ali-oli de los entrantes. Ya preparados para los platos principales: timbal de parrillada de verduras con queso de cabra y refrito de soja. O lubina a la parrilla con panaché de verduras y boletus de soja. Un corazón de brownie casero con helado de vainilla o una tarta de queso horneada con mermelada de frutos rojos, como postre. Son algunas de las opciones.

Para pasar Una noche con encanto', como así reza, es la convocatoria del Restaurante el Jardín del Gran Hotel Balneario de Puente Viesgo. Con motivo de esta fiesta tan romántica, la cocina de este establecimiento, que se define como de mercado, con toques vanguardistas, siempre ha seducido a los comensales. Basada en la materia prima, la encabeza Iván Diego y un atento servicio de la mano de David Arias y su equipo. Todos se volcarán en la cena especial del sábado 16. Amenizada con música en vivo y a la que seguirá una fiesta en la Discoteca Burbujas. En menú, tartar de langostinos en Aguachile con aguacate y sorbete de sandia, merluza del Cantábrico al vapor de sal con emulsión de olivas verdes y encurtidos osmotizados, carrilleras ibéricas albardadas con panceta crujiente sobre puré de patatas violetas y foie grass y tupel de rosa con yogur y compota de fresa ácida con helado de queso fresco.

Para los más des inhibidos, en el Hotel Restaurante Alfar, de Isla, la cena de San Valentín (16 de febrero) incluye un espectáculo con Drac Queen. Se han diseñado dos menús con opciones, en cada uno de ellos, para alojamiento.

En el hotel Juan de la Cosa de Santoña, la propuesta de una cena romántica se amplia también a la fórmula de comida (días 16 y 17). Está la posibilidad de alojamiento; por supuesto, la música acompañará a las parejas... El menú es, no podía ser de otra manera, muy marinero. Mantequilla de anchoas del Cantábrico, tosta de angulas con aceite picante de oliva virgen extra, canelones de centollo y gamba sobre crema de marisco, soufflé Alaska...

En La Parrilla de Hoznayo también se ha preparado la cocina para un menú San Valentín. Esta propuesta ofrece una crema de cigalas con crujiente de puerros y langostino encamisado con calabacín, para dar paso a popietas de merluza y espárragos de Navarra al ajo cabañil sobre boûquet de risotto de Provolone. De postre, pastel de chocolate blanco con cobertura de fresa y crujiente de naranja.

Interesante, igualmente, resulta el menú del Día de los Enamorados (entre los días 14 y 17 de febrero) del restaurante taberna L'Argolla, en Carandía de Piélagos. Como entrantes, una ensalada de cogollos, gulas, langostinos y alcaparras. Le sigue un segundo a elegir entre rape a la asturiana o lechazo al horno. El postre, la carta habitual que ofrece este establecimiento.

En el restaurante La Violeta, también se busca sorprender, elegantemente, eso sí. Los días 13, 14 y 15 de febrero en este establecimiento se proponen dos platos para cada uno y postre. Carpaccio de pulpo, zamburiñas, champiñones rellenos o pudin de cabracho, albóndigas de lechazo, delicias de rape, mini hamburguesas wagyu o huevos rotos con foie. El postre, el habitual de la carta y el brindis con cava, no puede faltar.

Este compendio de posibilidades forman, desde luego, un abanico de celebraciones, de fiestas en definitiva para que el amor no se quede en casa... Puede quedarse, perfectamente, en un buen restaurante, en torno a una mesa en la que no faltará una decoración especial. Acudir, sin dudarlo, convenientemente vestidos, porque la 'etiqueta' no puede faltar. Hay que festejar a San Valentín como solo el amor sabe hacerlo, dejando lo mejor para el final de la noche, con las expectativas más altas.

 

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