Crean en Cantabria un test que detecta más de cien enfermedades raras

El pediatra Domingo González Lamuño y la técnico de laboratorio Raquel López, miembros del Centro de Diagnóstico y Estudios Mertabólicos Avanzados de Cantabria/
El pediatra Domingo González Lamuño y la técnico de laboratorio Raquel López, miembros del Centro de Diagnóstico y Estudios Mertabólicos Avanzados de Cantabria

El proyecto, liderado por el pediatra de Valdecilla Domingo González Lamuño, desarrolla una herramienta de descarte a partir de los primeros síntomas

ANA ROSA GARCÍASantander

Detectar el problema metabólico de un niño cuando manifiesta sus primeros síntomas en muchos casos supone su salvación. Dar con el diagnóstico demasiado tarde, (a veces esa diferencia es solo cuestión de días) puede marcar terriblemente su vida... Problemas neurológicos, retraso en el desarrollo e incluso la muerte cuando al nacimiento era un bebé aparentemente sano. Teniendo en cuenta que el espectro de enfermedades raras asociadas al metabolismo es de más de 800, a cual más compleja, los pediatras no tienen nada fácil identificar las causas. Desde ahora dispondrán de una herramienta única, que permite detectar o descartar más de un centenar de trastornos asociados al metabolismo que tienen tratamiento y solución si se interviene de forma precoz.

Se trata de un test que se realiza a partir de una muestra de orina seca en papel (un proceso rápido y no invasivo) y que en solo tres días (incluso en 48 horas si se trata de un paciente crítico) garantiza los resultados. Y a un precio "accesible". La prueba, que ya se está aplicando a pacientes de Valdecilla, se ha bautizado como Metatest y es fruto del proyecto de investigación impulsado por el pediatra Domingo González Lamuño, con el respaldo del hospital y de la Universidad de Cantabria. En torno a esta nueva generación de screening nace el Centro de Diagnóstico y Estudios Metabólicos Avanzados de Cantabria (Cdemac), un laboratorio pionero en acercar a los profesionales de pediatría el diagnóstico de enfermedades complejas en tiempo récord -no hay ningún otro que le iguale en capacidad de respuesta-, de forma cómoda (basta enviar la muestra de orina en un sobre junto con los datos clínicos del paciente) y a un coste bajo.

El precio por prueba ronda los 300 euros, frente a un mínimo de 1.200 que supone un estudio metabólico complejo en un centro externo (Madrid o Barcelona). No obstante, la idea es que se abarate el precio a medida que aumente la demanda. La clave que ha favorecido las ventajosas condiciones con las que se ofrece este servicio, financiado en parte con capital extranjero, ha sido la alianza franquiciada con un potente laboratorio de India que transfiere al proyecto su tecnología (Preventine).

Esta iniciativa empresarial o spin off inicia su andadura de la mano del hospital Valdecilla, aunque ya planea adentrarse en la siguiente fase, que es su expansión comercial a nivel nacional e internacional. Aún sin haberse promocionado, el Metatest ya ha despertado el interés de otras comunidades, que incluso han remitido varias pruebas para su análisis. González Lamuño, que trabaja en la consulta de nefrología infantil de la Residencia y es experto en enfermedades raras, es el director científico del centro. "Desde 1998 veía que el desarrollo de la genética era fundamentalmente a través de los errores innatos del metabolismo, trastornos genéticos que se manifiestan por problemas bioquímicos o, dicho de otra manera, enfermedades genéticas tratables, siempre y cuando se detecten, diagnostiquen y aborden antes de que produzcan daño. Desde el principio me parecía fundamental acercar ese conocimiento de los bioquímicos a los clínicos", señala. Y esa es la gran virtud de este laboratorio.

Del niño que entra en estado crítico hasta la autopsia metabólica

cuatro modalidades

En este centro especializado, situado en la calle Juan de la Cosa, los técnicos de laboratorio se encargan de procesar la muestra para obtener el perfil metabolómico, que se envía a la matriz en India, donde se somete a complejos algoritmos matemáticos. La interpretación de esos resultados, ya de vuelta a Santander, permitirá salir de dudas y comunicar al pediatra que ha solicitado la prueba si su paciente presenta alguna de las 120 enfermedades susceptibles de ser detectadas. Esta es solo una de las cuatro modalidades del Metatest. Se ha diseñado uno específico para niños en los que el problema metabólico se evidencia con trastornos neurológicos o retraso psicomotor y otro para casos de bebés previamente sanos que fallecen sin diagnóstico. En este caso, se trata de una autopsia metabólica para realizar un adecuado consejo genético en la familia.

La fórmula que garantiza mayor celeridad de respuesta es el Metatest para pacientes críticos, indicado para pequeños que sufren un trastorno que se manifiesta de forma súbita y que pone en riesgo su vida. Los primeros síntomas en bebés pueden ser simplemente que rechace las tomas, tenga vómitos o haga movimientos anormales? que después pueden desencadenar en convulsiones, coma y fallo multiorgánico. La prueba permite detectar 50 posibles causas de esa situación en 48 horas.

En la actualidad, a todos los recién nacidos se les realiza un cribado antes del primer mes de vida para detectar/descartar las enfermedades endocrino-metabólicas con mayor incidencia (fenilcetonuria e hipotiroidismo congénito). Para ello se obtiene una muestra de sangre mediante una punción en el talón para medir los metabolitos. Estas pruebas se enmarcan en las medidas preventivas de salud pública. Recientemente, el Ministerio de Sanidad ha aprobado el cribado neonatal expandido, que abre el abanico hasta siete enfermedades. En Cantabria está a punto de implantarse.

Prueba complementaria

El Metatest se ha concebido como una prueba complementaria, es decir, no para realizar a los bebés sanos por sistema, sino a pacientes sintomáticos, para buscar un diagnóstico de forma sencilla a partir de los primeros síntomas. "Hace cuatro años vimos que era posible realizar un cribado mucho más amplio que el de sangre, pero en orina, donde la concentración de metabolitos es mucho mayor. Contacté con los laboratorios que estaban desarrollando la tecnología necesaria (Cromatografía de Gases/Espectrometría de Masas), el alemán-austriaco Novogenia y el indio Preventine, y les propuse utilizar esa tecnología para desarrollar unos paneles de detección de enfermedades metabólicas", explica el médico.

Los errores innatos del metabolismo son trastornos genéticos graves, con elevado riesgo vital y de daño de órganos y sistemas, que afectan al menos a uno de cada 1.500 recién nacidos. Hay más de 800 enfermedades, identificadas con enrevesados nombres -compuestos a partir del gen o la enzima que la causa-. "Son tan raras cada una de ellas que cuesta encontrar la pista para determinar que es un trastorno metabólico, y a veces cuando lo pensamos es tarde. De detectar una enfermedad ahora a hacerlo una semana después, la diferencia para la vida de ese niño puede ser abismal".

No obstante, González Lamuño deja claro que "no descubrimos ninguna enfermedad con el Metatest -varios laboratorios en España podrían hacer el diagnóstico-, pero buscamos que ante la más mínima sospecha se pueda realizar el cribado lo más rápido posible". En este sentido, señala que hay niños aparentemente sanos a los que determinados alimentos de la dieta (proteínas o aminoácidos) les hacen daño, provocándole un cuadro de intoxicación crónica, que igual no se manifiesta, pero que en un momento determinado, coincidiendo con un cuadro de gripe, de fiebre, diarrea o vómitos, hace que tengan un cuadro tóxico agudo y entren en una situación de coma, cefalitis, epilepsia- "Una vez que se ha descompensado, si se actúa con rapidez, ese niño puede ser capaz de recuperar la normalidad, pero si se tarda en diagnosticar la causa de esa intoxicación es como una casa que se desmorona, y ya no hay nada que hacer", advierte. De la misma forma, "algunas enfermedades como la intolerancia al azúcar (fructosa) o a la galactosa también pueden detectarse así. Puede ocurrir que tomando la leche de su madre el bebé se intoxique y entre en fallo hepático. Tienes que darte cuenta de que la causa es el azúcar de la leche. Retirar esa galactosa de forma adecuada impide le produzca un daño irreversible".

Prueba complementaria

Prueba complementaria (4 o 5 al año podrían beneficiarse de una prueba de este tipo, "no invasiva y asequible"). A los que hay que sumar, apostilla el pediatra, "todos aquellos niños que a lo largo de su infancia pueden presentar una situación crítica, en los cuales de forma sistemática debemos descartar una enfermedad metabólica. Y hay que tener en cuenta que eso ocurre entre el 1% y el 3% de la población infantil. El retraso diagnóstico en el paciente provoca más consultas y pruebas más agresivas que al final no aportan nada".

La otra gran pata de actividad de este nuevo centro especializado es la lectura metabolómica, que, "sin buscar la causa, te permite comprobar si la intervención que se está haciendo en el paciente hace que su perfil metabólico sea más favorable". Por ejemplo, ver si recupera peso una persona que lo perdía sin ponerse a dieta. Se desconoce el motivo, pero se encuentra solución. "La metabolómica es una línea de desarrollo importante para cualquier centro sanitario de tercer nivel. Este conocimiento es más potente que la genómica. La genómica te dice qué le puede suceder a un sujeto, la metabolómica te dice lo que le está sucediendo. Aún está lejos de tener utilidad clínica, y queremos que lo tenga a corto plazo".