Un cántabro, al frente de un avance sobre células madre para frenar el cáncer

Un cántabro, al frente de un avance sobre células madre para frenar el cáncer
Daniel Pedriza

El estudio, que analiza los fundamentos de la programación génica, podría aportar luz al conocimiento de los mecanismos que conducen a la leucemia

JOSÉ CARLOS ROJO SANTANDER.

Existen similitudes asombrosas entre una célula madre y una cancerosa. «Si nos ponemos a analizar bien las características, tienen mucho en común, entre otras cuestiones la potencial capacidad de proliferación; por eso si entendemos el funcionamiento de unas, es más fácil que avancemos en la comprensión de las otras». Hace más de seis años que el investigador cántabro José Luis Sardina (Reinosa, 1982) viajó a Barcelona para trabajar en el Centro de Regulación Genómica de la ciudad condal.

Desde esta institución integra el equipo que ha alumbrado un nuevo estudio que identifica una enzima clave para el proceso de diferenciación celular que permite la creación de los diferentes tejidos humanos. Un avance publicado en la revista 'Cell Stem Cell' que puede tener importantes aplicaciones en la cura de la leucemia y de otros tipos de tumores como el de colon o hígado.

«Lo que hacemos es tratar leucocitos para retrotraerlos a un estado anterior de célula madre pluripotencial, es decir, que es capaz de transformarse en cualquier tipo de tejido: hueso, piel, músculo, etc», detalla Sardina. «Hemos estudiado qué ocurre en el ADN en todo este proceso y hemos llegado a la conclusión de que existe una enzima, la Tet 2, que es fundamental en todo el mecanismo porque activa ciertos genes que son fundamentales para la diferenciación celular».

«El problema es que en Cantabria no hay la titulación de Biología para poder hacer carrera aquí» José Luis Sardina | Investigador

Si se elimina Tet 2, no hay diferenciación. Sin esta enzima algo falla en el orden celular natural y entonces aparece el cáncer. «La leucemia, entre otras enfermedades, parece que está íntimamente relacionada con esto».

Según el investigador que dirige el equipo que ha alumbrado este descubrimiento, Thomas Graf, la siguiente fase se detendrá en el análisis de este mecanismo en torno a la leucemia. «Ahora otros expertos en esta enfermedad pueden utilizar este nuevo conocimiento para avanzar en sus estudios para entender lo que nos lleva a esa afección».

Una vez iniciado el camino, este también podría alumbrar avances importantes en otros tipos de tumores. La ciencia básica tiene esa característica, que sirve de sustento para todas las aplicaciones concretas que pueden aparecer después.

Inversión en I+D

«Por eso es importante que se continúe financiando la I+D», reivindica el biólogo y bioquímico cántabro. «Este Gobierno ha apostado por un nuevo Ministerio dedicado en exclusiva a este ámbito y es de agradecer. Antes estábamos englobados en Economía y Competitividad y no tenía ningún sentido», aclara el cántabro, que no deja de añorar su tierra.

«El problema es que en la región no existe la titulación de biología, así que hacer carrera allí es complicado», apunta. Pero también reconoció que «lo que sí que está muy bien es el Instituto de Biomedicina y Biotecnología de Cantabria (Ibbtec). Allí hay gente con mucho nivel trabajando», asegura. «Claro que me gustaría volver a Cantabria, pero por ahora lo veo muy complicado», sentencia.

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