Los garantes de la calidad del agua

Los garantes de la calidad del agua
Roberto Ruiz

Su trabajo reside en analizar las características físicas y químicas de los medios acuáticos y los efectos de las acciones humanas sobre ellos

JOSÉ MARÍA GUTIÉRREZ

E s uno de los grupos de investigación más multidisciplinares, polifacéticos y transversales del Instituto de Hidráulica. E históricos, porque fue uno de los pilares sobre los que constituyó su nacimiento. Bajo la dirección de Andrés García, en el equipo de Oceanografía, Estuarios y Calidad del Agua conviven ingenieros de Caminos, Civiles y Químicos, licenciados en Ciencias del Mar, físicos y biólogos, que comparten proyectos con muchas otras áreas del centro. Su trabajo se fundamenta en analizar las características físicas y químicas de los medios acuáticos continentales, costeros y estuarinos y los efectos de la acción humana sobre esos sistemas. En definitiva, contribuir con sus investigaciones a garantizar que se mantiene una calidad adecuada de las masas de agua.

Para ello cuenta con una amplia experiencia en el desarrollo e implementación de herramientas numéricas y estadísticas avanzadas en combinación con la experimentación en campo y laboratorio, lo que les permite desarrollar metodologías y soluciones innovadoras para dar respuesta a los efectos originados por la actividad antrópica y las perturbaciones naturales sobre los medios acuáticos.

EL EQUIPO

Responsable de grupo
Andrés García Gómez.
Integrantes
Ana Julia Abascal, Paula Núñez, Javier García, Mirian Jiménez, Alba Cid, Beatriz Pérez, Javier Bárcena, Germán Aragón, Tamara Rodríguez y Helios Chiri.
Áreas de trabajo
Calidad del agua, Derrames accidentales de hidrocarburos, Sistemas operacionales, Hidrodinámica y morfodinámica de estuarios, y Alteración de la dinámica sedimentaria por actividades antrópicas.

Una de sus principales -y más antiguas- líneas de investigación está vinculada a la calidad del agua. A mediados de los años 90 sufrió «un empuje muy importante» a raíz de los estudios previos realizados en los grandes saneamientos del norte de España y al paralelo diseño de infraestructuras de vertido, facetas que dieron lugar al análisis de los efectos ambientales que provocaron.

García, doctor ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, alerta de que uno de los principales problemas a los que se enfrenta hoy en día el planeta es la convivencia entre el desarrollo imparable de algunas zonas -en la costa vive un 50% de la población mundial y buena parte de las grandes ciudades están ubicadas en áreas estuarinas- y la «muy importante» acción antrópica que eso genera, que afecta a la cantidad y calidad de las masas de agua. «Buscamos contribuir a que el desarrollo sea sostenible intentando garantizar una buena calidad de ese agua», explica el experto. ¿De qué manera? «Analizamos la dinámica de las masas de agua y cómo los procesos físicos y químicos que se desarrollan afectan a su calidad y a esas variables que nos indican que el agua es apta para sus distintos usos», detalla.

Las claves

Proyectos en todo el mundo
Es uno de los equipos de investigación más multidisciplinares y transversales del IH
Dos décadas de experiencia
La planificación y respuesta ante derrames accidentales de hidrocarburos es una de sus líneas clave
Andrés García, jefe de grupo
«Buscamos contribuir a que el desarrollo sea sostenible intentando garantizar una calidad adecuada del agua»

En los estudios de calidad del agua aplican básicamente cuatro principios: la caracterización física y química de la zona de estudio, un modelado dinámico de alta resolución, otro modelado numérico, también de alta resolución, y un diagnóstico de la situación actual y planteamientos de acciones de mejora sobre la misma. Dentro de esta área han analizado y diseñado más de 50 emisarios submarinos a nivel regional (Santander, Marismas de Santoña, Castro, Solvay...), nacional e internacional; y han realizado estudios de los sistemas de saneamiento ambiental de la Albufera de Valencia, la bahía santanderina, Vigo... Uno de sus proyectos más emblemáticos es el que ejecutan desde hace cuatro años en el embalse de Ituango (Colombia).

Además de las aguas residuales urbanas, las industriales y los embalses, en esta línea también se incluyen las desaladoras, habiendo realizado trabajos para Omán, Dubai y Chile.

Reducir impactos

Vinculada a la calidad del agua se encuentra otra área de trabajo muy importante, la centrada en el análisis de derrames accidentales de hidrocarburos. La crisis desatada con el hundimiento del 'Prestige' en 2002 llevó a la Universidad de Cantabria a desarrollar un primer modelo para predecir la llegada de las manchas de fuel a las costas de Cantabria, a partir del cual se empezó a potenciar una línea de investigación y de transferencia de conocimiento cimentada en la planificación y respuesta ante derrames accidentales, aportando soluciones que permitan mejorar la protección de la costa y reducir los impactos. «Desarrollamos herramientas para el estudio de la evolución de los hidrocarburos (sistema 'Pichi'), que hemos mejorado y evolucionado (sistema 'Teseo')». Primero abordaban zonas de mar abierto, pero ahora también lo hacen a escala local, en bahías, estuarios y puertos a través del proyecto 'Spres'.

Ligado a los derrames, este grupo multidisciplinar empezó a desarrollar otra de sus líneas de trabajo: los sistemas operacionales, que permiten prever hacia dónde va a evolucionar un derrame en función de las corrientes previstas y a qué podría afectar. Los tienen implementados en tres refinerías de Cepsa en la bahía de Algeciras, la ría de Huelva y el puerto de Tenerife, donde analizan las condiciones meteoceánicas para poder realizar la carga y descarga de hidrocarburos.

A partir de la aplicación de la iniciativa 'Spres' en la bahía de Santander, desarrollaron un sistema operacional que les permitió además poder proporcionar la previsión de corrientes en los campos de regatas donde se disputó el Mundial de Vela de 2014 y la final de la Copa del Mundo del mismo deporte en 2017.

Del mar a los estuarios, donde se este equipo analiza su hidrodinámica y morfodinámica. Aquí destacan dos proyectos: 'Life Convive', en el que han analizado actuaciones de mejora en los estuarios de Joyel y Oyambre; y 'Cleanlics', a través del cual han identificado las zonas de mayor acumulación de basuras marinas en tres estuarios que son zonas de especial conservación en Cantabria: las dunas de Liencres y estuario del Pas, las dunas del Puntal y estuario del Miera, y las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel.

Su última línea de investigación se centra en la alteración de la dinámica sedimentaria por actividades antrópicas, es decir, cómo afectan actividades de dragado a la calidad del agua, campo en el que actualmente trabajan analizando la repercusión en las aguas del Danubio de unas pilas de un puente que cruza el río en la zona de Bratislava.

 

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