Un informe ratifica la bajada al 20,5% en la tasa de riesgo de la pobreza

Un informe ratifica la bajada al 20,5% en la tasa de riesgo de la pobreza
A. F.

El estudio, presentado ayer en el Senado, confirma los datos aportados por el INE el pasado mes de junio

Á. C.Santander

La Encuesta de Condiciones de Vida que realiza de forma anual el Instituto Nacional de Estadística (INE) ya lo adelantaba en junio. La tasa de riesgo de pobreza o exclusión social en Cantabria experimentó un retroceso del 4,1% en 2017 hasta situarse en el 20,5%. Mientras la media nacional se sitúa en el 26,6%. La información ha sido recogida en el VIII Informe de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN) y presentada ayer en el Senado con motivo del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza. La cifra en Cantabria es mucho menor que la del ejercicio anterior (casi cinco puntos menos). Tal es la caída que no se veían datos similares desde el año 2009 (17,3%), cuando se desencadenó la crisis económica que mostró sus efectos más perversos en los años posteriores.

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Según este informe, la región registra el segundo porcentaje más bajo de población en pobreza severa, un 2,2%, por detrás de La Rioja con un 1,9%. El documento se apoya en el indicador europeo Arope basado en tres variables: la tasa de riesgo de pobreza -ganancias económicas que no superen el 60% del ingreso nacional medio-, la baja intensidad del empleo en los hogares y la privación material severa. Las diferencias entre el conjunto de regiones de la mitad norte y la mitad sur se incrementaron un 36,1% en 2017 respecto al año anterior, pese a la reducción en el último año de esta tasa a nivel nacional en 1,3 puntos porcentuales.

Buenas noticias, a medias

Así, Navarra, La Rioja, País Vasco, Aragón, Asturias, Castilla y León, Cataluña, Cantabria, Comunidad de Madrid, Galicia y Baleares se sitúan por encima de la media española. Mientras Melilla, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Murcia, Ceuta, Andalucía, Canarias y Extremadura se colocan en la parte inferior de la tabla.

La cifra en Cantabria ha caído cinco puntos desde el ejercicio anterior, el del 2016

Esta distribución de la tasa Arope supone «la expresión de una gran diferencia territorial» que lleva años produciéndose y se ha intensificado desde 2011. La diferencia entre las comunidades autónomas que ocupan los extremos alcanzó su máximo el año pasado con 31,6 puntos porcentuales entre la primera y la última. La tendencia muestra que la desigualdad territorial se viene intensificando desde ese año. El comportamiento de la tasa fue especialmente positivo en Castilla y León, donde se redujo 4,8 puntos porcentuales, La Rioja, donde disminuyó 3 puntos y Cantabria, Aragón, Ceuta, Galicia, Castilla-La Mancha y Andalucía, todas ellas con retrocesos superiores al 10% de su tasa anterior.

Por otra parte, se incrementó en la Comunidad Valenciana, Navarra, Cataluña, Extremadura y Baleares. En estas dos últimas el comportamiento del indicador fue «especialmente duro», con incrementos de 8,5 y 5,6 puntos porcentuales, respectivamente.

Canarias, Valencia y Andalucía mantienen los porcentajes más elevados de población en pobreza severa, las tres regiones por encima del 9%. Los porcentajes más bajos se registran en La Rioja, Cantabria y Aragón, con cifras del 1,9%, 2,2% y 2,4%.