Más de 80 militares cántabros instruirán al ejército iraquí para luchar contra el Estado Islámico

De izquierda a derecha, el soldado Mollinero, el sargento 1º Ruiz Zubelzu y el cabo mayor Marcos./DM
De izquierda a derecha, el soldado Mollinero, el sargento 1º Ruiz Zubelzu y el cabo mayor Marcos. / DM

La Brigada 'Guzmán el Bueno X' viajará a la base española Gran Capitán, próxima a Bagdad, desde donde contribuirán a afianzar la estabilidad del país

Javier Gangoiti
JAVIER GANGOITISantander

Más de 80 militares de Cantabria de la Brigada 'Guzmán el Bueno X' viajarán a Irak a finales de este mes para formar a su ejército en la lucha contra el grupo terrorista Daesh. Tres de ellos -el sargento 1º Héctor Ruiz Zubelzu, de Reinosa; el cabo mayor José Carlos Martínez Marcos, de la misma localidad, y el soldado Fernando Mollinero Ceballos, natural de Hermosa, en el municipio de Medio Cudeyo-, viajarán junto a cerca de 500 militares en el marco de la misión 'Apoyo a Irak' dirigida por el general Carlos Prada. Una operación incluida dentro de la coalición internacional contra el yihadismo que integran más de 70 países y que llegó tras la solicitud de ayuda por parte del Gobierno de Bagdad para frenar el avance del autodenominado Estado Islámico.

«Les enseñaremos conocimientos sobre combate, armamento, asistencia sanitaria...» Héctor Ruiz Zubelzu | Sargento

«Es un orgullo que el país confíe en nosotros y ser garantes de la marca España fuera de nuestras fronteras», manifiesta Mollinero, que realizará en Irak su primer servicio en el extranjero. La operación tiene el objetivo de garantizar la autosuficiencia del ejército local. Una preparación concienzuda y pensada precisamente para una misión como la que se realizará en Oriente Medio. Para continuar afianzando la ventaja contra la amenaza terrorista, la colaboración española continuará a finales de este mes, cuando comiencen a despegar los aviones desde Bilbao con destino a la antigua Mesopotamia.

«Instruiremos a su ejército y a la policía iraquí para que puedan luchar de manera más eficaz», anuncia Ruiz Zubelzu. Con 19 años de trabajo a sus espaldas, el campurriano ha tomado parte en conflictos como el de Kosovo o Afganistán. «La preparación sirve para dar una continuidad a sus tropas y que sean autosuficientes, de modo que sus mandos puedan instruir y mantener un nivel de seguridad que garantice la estabilidad. Cada país apoya de una manera diferente», indica el sargento del regimiento que formará parte del contingente español como instructor. Ruiz Zubelzu compartirá ese papel junto a José Carlos Martínez Marcos, también natural de Reinosa, entre otros profesionales. «Estamos todo el año preparándonos, de forma constante, para cualquier misión», declara el militar, con más de 20 años de experiencia y presente en los conflictos del Líbano y los países balcánicos.

«Nos preparamos de forma constante y durante todo el año para cualquier tipo de misión» José Carlos Marcos | Cabo Mayor

Ambos realizarán todo tipo de instrucciones: desde el combate convencional, en zonas urbanizadas, conocimiento de otra clase de armamento, asistencia sanitaria, recuperación de bajas, reparación de vehículos, etc. «Todo lo que se refiere al entrenamiento básico de los ejércitos», precisa Ruiz Zubelzu. El soldado Fernando Mollinero velará junto a otros militares por la seguridad de la zona de entrenamientos. «Es mi primera misión, por lo que la afronto con ilusión y muchas ganas de poner en práctica todos los conocimientos adquiridos en mis trece años de servicio. Después de todo, éste es precisamente el objetivo: verse en el extranjero cumpliendo una misión encomendada por tu país», manifiesta orgulloso.

Los cerca de 500 militares españoles que componen la expedición pasarán los próximos seis meses en la base española Gran Capitán, integrada en una zona más grande donde se instala el ejército de EE UU, en Besmayah, a unos 60 kilómetros al sureste de Bagdad. Ubicada en un punto prácticamente desértico y de calor extremo, este lugar cuenta con una superficie de unos 45.000 metros cuadrados y un triple anillo de defensa. «Es un lugar muy seguro y que reúne las condiciones para hacer todo tipo de instrucciones», asevera Marcos.

«Es mi primera operación y tengo muchas ganas de poner en práctica mis trece años de experiencia» Fernando Mollinero | Soldado

«Como en casa»

En los petates y equipajes que los profesionales cántabros llevarán a la base iraquí no faltarán referencias a Cantabria. Así lo garantiza Ruiz Zubelzu: «Nos gusta levantarnos por la mañana y ver la bandera de nuestro pueblo. El que es del Racing se lleva una bufanda, otros la bandera de Reinosa o las pegatinas de las peñas del pueblo», describe el sargento, testigo a su vez del fiel seguimiento de los partidos del equipo verdiblanco allí donde las tropas son destinadas.

Las referencias cántabras son recurrentes en el regimiento 'Garellano 45'. La gran cantidad de militares de la Comunidad hace casi inevitable las conversaciones sobre rabas, anchoas y demás alimentos típicos de la región. «Cuando estemos en Irak, esperaremos ansiosos los paquetes enviados por las familias con quesadas y todo tipo de recuerdos. Eso nos hace sentir como en casa», expresa.