«El flamenco puro no ha existido nunca porque ha bebido de muchas culturas»

Argentina, ayer en el campus de Las Llamas donde ofrecerá hoy su espectáculo. /R. Ruiz
Argentina, ayer en el campus de Las Llamas donde ofrecerá hoy su espectáculo. / R. Ruiz

La artista onubense presenta esta noche su espectáculo 'Hábitat' en el Paraninfo de Las Llamas, en el programa de actividades culturales de la UIMP Argentina Cantaora

Rosa Ruiz
ROSA RUIZSantander

Como muchas otras niñas Argentina (Argentina María López Tristancho, Huelva, 1984) empezó sus pasos en el flamenco en una academia de baile, pero pronto descubrió que lo que ha ella realmente le gustaba era cantar. Hace diez años publicó su primer álbum y desde entonces no ha parado de crecer, hasta convertirse en una de las figuras más destacadas del flamenco actual, con reconocimientos como la doble nominación al Grammy Latino en 2013, por su tercer trabajo 'Un viaje por el cante' y en 2016 por el cuarto 'Sinergia'. Esta noche, a las 20.30 horas, presentará su último espectáculo 'Habitat' en el Paraninfo de Las Llamas, dentro de las actividades culturales de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander.

-¿En qué consiste su espectáculo?

- 'Habitat' es un espectáculo que estrenamos el año pasado y con el que queremos grabar un disco. Pero sobre todo es un homenaje al que yo considero mi hábitat natural, que es el escenario. El lugar en el que quería estar desde pequeña. Aunque no lo parezca soy una mujer muy tímida y aunque me da mucha vergüenza cantar cuando estoy con mi familia o en un grupo de amigos, sin embargo, en el escenario me crezco y me siento bien.

-¿Y qué tipo de cante interpreta?

-Un repertorio muy tradicional en el que canto una montañesa, brillos de Cádiz, tangos, rondallas, fandangos, cuplés por bulerías, alegrías... Un abanico muy amplio de cantes. También, y según como esté el me dejo llevar con alguna otra cosilla.

-Dice que de niña soñaba con subirse a un escenario. ¿Por qué el flamenco?

-En realidad de pequeña me gustaban todos los estilos. Mi madre apuntó a mi hermana, que es mayor que yo, a una academia de baile flamenco, solía acompañarla y ahí fue cuando escuché los primeros cantes y a los primeros cantaores y cuando llegaba a casa en vez de practicar los pasos de baile me ponía a cantar. Ya de mayor seguía con el baile, pero tuve la oportunidad de cantarle unos fandangos a la profesora de guitarra que también daba cante y ella rápidamente me invitó a sumarme a sus clases.

-¿Quiénes son sus cantaores de referencia y en qué se parece o diferencia de ellos?

-Tengo muchísimos referentes porque no me cierro. Les escucho a todos e intento coger lo mejor de cada uno. Desde la Paquera de Jerez, Fernando Terremoto, Manolo Caracol, Antonio Mairena, La niña de los peines... Creo que lo que más diferencia de ellos es la época tan distinta en la que nos ha tocado vivir. Me parece que antes se pasaban más penas, mas 'fatiga' como se dice en el flamenco porque tenían que cantar para sobrevivir y tener dinero para poder comprar comida. Todo eso ha cambiado y el flamenco ahora mismo es otra cosa. Se cuida más la puesta en escena, se intenta llevar a los mejores músicos y hasta el vestuario está muy pensado. Es verdad que aunque nosotros nos fijemos en ellos y los tengamos siempre en mente, el flamenco se ha actualizado mucho.

«En el extranjero gusta mucho el baile flamenco, el cante les cuesta más»

-¿Cómo explicaría qué es el duende flamenco?

-Algo que hay veces que sale y otras veces no. Los cantores de flamenco tendemos a improvisar. Yo no cantó siempre igual. Me gusta tirarme a la piscina y, sobre todo, emocionarme yo para poder emocionar al público. Creo que muchas veces intentamos buscar el duende y al final sale.

-¿Cree que el flamenco gusta más fuera de España?

-Así lo he sentido y lo sigo sintiendo, pero tampoco es tan fácil promocionar el flamenco fuera. Tienes que ser muy muy conocido en tu país para que te llamen. Dentro del panorama flamenco reconozco que yo he tenido mucha suerte, pero no soy tan conocida entre el gran público y esa es mi lucha diaria como por ejemplo teniendo muy actualizadas las redes sociales. Es verdad que en Francia, Estados Unidos o Japón el flamenco gusta mucho y también que en España se está abriendo poco a poco un nuevo mercado. Creo que lo que más gusta en el extranjero es el baile.

-Últimamente y, sobre todo a raíz del fenómeno que ha supuesto Rosalía, se habla mucho de la apropiación cultural. ¿Cuál es su opinión sobre esta polémica?

-No estoy muy enterada de lo que es la apropiación cultural, pero sí te puedo hablar de Rosalía, que es una cantante que viene del flamenco tradicional y, por lo tanto, lo conoce muy bien, lo respeta y lo quiere. Se ha metido en algo que posiblemente andaba buscando y ha dado con la tecla. Yo me alegro por ella porque las mujeres siempre lo hemos tenido más difícil en este mundo y ella ha roto los esquemas. Al final ha hecho lo que muchos otros artistas que es mezclar géneros.

-¿El flamenco admite mezclas?

-El flamenco está lleno de mezclas. Se habla mucho del flamenco puro pero creo que nunca ha existido porque ha bebido de muchas culturas, fíjate todas las que han pasado por Andalucía, y está lleno de mezclas.

-¿Qué otros proyectos tiene Argentina?

-Lo próximo es hacer un disco con las grabaciones que tenemos de este espectáculo. Pero, de verdad, que mi principal proyecto es seguir aprendiendo de esta profesión para poder hacerlo cada día mejor. Estudio mucho para no defraudar al público.