"Da rabia ver que ahora la música es un producto de consumo rápido"

La Maravillosa Orqueta del Alcohol/
La Maravillosa Orqueta del Alcohol

La Maravillosa Orquesta del Alcohol abre la última jornada del Santander Music en su último concierto en Cantabria antes de hacer un alto a finales de año

PILAR GONZÁLEZ RUIZSantander

Están contentos en medio de una vorágine que empezó hace cinco años y se detendrá el próximo mes de octubre. La Maravillosa Orquesta del Alcohol (La M.O.D.A), ha logrado que 'La primavera del invierno' (2015), continúe su recorrido con éxito allá donde llega. Sonido de raíz folk, con influencias country e incluso balcánicas para un septeto de Burgos, ataviado con camiseta blanca de tirantes, que se toma con calma y filosofía su éxito. Este sábado, con más de 250 conciertos a sus espaldas y unos cuantos bolos por delante, regresan a Cantabria para abrir la última jornada del Santander Music (21.00 horas). Su vocalista, David Ruiz, habla con El Diario antes de esa cita

- Su agenda da un poco de vértigo

Horarios

smf

SÁBADO 6

- 21.00 h. La M.O.D.A

- 22.30 h. Love of Lesbian

- 00. 30 h. Miami Horror

- 02.15 h. Fuel Fandango

- 03. 45 h. Yall

20.00, 22.00, 00.00, 01.45 y 03.45: Hugo Le Loup

Lo llevamos bien pero a veces es difícil. Se van acumulando kilómetros, pocas horas de sueño, cansancio. Es una currada pero la música te aporta cosas que no te da nada más

- Esta aventura hará un alto a finales de año

Queremos parar, mirar lo que hemos hecho, asimilar todo esto y ver a dónde queremos ir. Antes de terminar sacaremos un disco en directo con ese doble concierto que daremos en Joy Eslava (21 y 22 de octubre)

- ¿Será un alto o un adiós?

- Termina una etapa. No sé decirte con más exactitud. No queremos desvelar todos los planes y no nos gustaría quemar a la gente ni a nosotros. Tenemos todavía mucho por decir.

- ¿Cómo empezó La Maravillosa Orquesta del Alcohol?

Todo surgió después de un viaje a Dublín. Montamos la banda sin pretensión, como un grupo de amigos que se reunían para cantar canciones, beber y disfrutarlo y con ese espíritu hemos intentado mantenernos. Escribir canciones que significan algo para nosotros.

- ¿Les ha sorprendido ese éxito creciente?

- A nosotros nos llegan las cosas poco a poco y te impacta menos. Seguimos alucinando pero no le damos muchas vueltas. No hemos tenido tiempo ni queremos que se nos vaya la cabeza.

Sonido propio

- Se salen de la sonoridad estándar pero han calado en miles de personas. ¿Cuál es la clave?

No lo sabemos y quizá esa sea la cave. Queremos que lo que hacemos tenga un sentido artístico antes que cualquier otra cosa. Cuidamos al publico porque es lo más importante.

- No son contestatarios pero sí hay rabia en sus letras e interpretaciones

- Creo que eso de la rabia hay que demostrarlo en las canciones y los conciertos. Hay parte de inconformismo con el resto y con nosotros mismos, como cualquier persona que esté viviendo este momento con tantas cosas que todos vemos y son una locura. No queremos soltar un discurso ni decir lo que ya se ha dicho o escribir un panfleto, queremos ser un grupo, no necesariamente político, y ahí se engloba todo.

- ¿Ese inconformismo debería llevar al cambio?

- Creo que sobre todo habría que empezar por la educación, pero la de todos. Habría que valorar lo que es la música y la cultura en nuestras vidas como individuos y sociedad. De ahí se podría empezar a trabajar dando oportunidades de disfrutar sin más expectativas que ser felices. Parece que todo pasa por ser famoso o llegar a lo más alto, si no, eres un fracaso. Parece imposible cambiarlo, es casi utópico pero no hay que perder ese ideal. Si seguimos perdiendo el culo por un disco por Rihanna o un DJ que ni siquiera hace música, en lugar de enseñar a los niños a disfrutar, no va a cambiar nada.

- ¿El potencial de la industria cultural debería replantearse?

No soy nadie para decir desde el sofá qué se está haciendo mal. Aparte de beneficios monetarios, que los da y está bien, aporta muchísimas más cosas. Por ejemplo, no se puede poner un IVA a la cultura como el que tiene, cuando la compraventa de otras cosas menos beneficiosos recibe más ayudas. De todas formas, no sé separar la industria cultural del resto. Es parte de la sociedad, como un todo.

- Benedetti, Kerouac o Miles Davis. ¿De donde sale esa imaginería?

- Las películas que ves, los libros que lees y las relaciones humanas con tu entorno son lo que más te marca. A nuestro alrededor nos han ido pasando cosas que han ido fijando nuestra identidad cultural y se cuelan en las canciones. Es un ejemplo de la fuerza de la música para abrir la mente. Esto no es solo entretenimiento. No hay que obligar a nadie a hablar de determinadas cosas pero crear algo algo tiene una importancia real en nuestra vida.

- También han versionado el 'Ojalá' de Silvio Rodríguez

- Decidimos celebrar nuestros cinco años sacando música y nos atrevimos. La había escuchado de pequeño, me recordaba a mi madre, la fuerza y emoción que tiene. Mucha gente de nuestra generación no la conocía, no estaba muy manida.

- Que parte del público llegue a una figura como Silvio Rodriguez gracias a ustedes, ¿qué implica?

- Da qué pensar; algo se está haciendo mal pero si con una humilde versión podemos hacer que lo descubran, ya hemos cumplido. La cultura popular es el boca a boca.

Folclore y globalización

- ¿Han bebido de su propio folclore más cercano?

- No sé si lo hemos mamado tanto como otras personas. Se podría debatir hasta qué punto se está cuidando el folclore de cada región, no solo el castellano. Es interesante pensar si hay generaciones que se lo han perdido.

- Y sin embargo sí les ha llegado el folk irlandés o balcánico

- Nos inspira más, pero es producto de la época que vivimos y de la globalización. A ocho mil kilómetros de Nueva York, nos ha llegado esa música.

- Dentro de esa globalización también está la inmediatez del consumo. ¿Da miedo cuando uno se esfuerza tanto?

- Más que miedo te da un poco de rabia ver que ahora la música es un producto de consumo rápido. Lo comes y te olvidas. Vas a por el siguiente. Hay grupos que aun cuidan mucho otros aspectos y se está perdiendo. Hay que funcionar. Grabar, hacer canciones. Las haces como un medio para expresarte no como un fin. Si la gente lo escucha, es la hostia, pero no a cualquier precio. Hay que mantener la independencia de hacer lo que tengas que hacer por tus motivos. Muchas cosas no están a tu mercerd, pero las canciones son lo más importante.

- Antes lo normal era grabar dos o tres discos en un año

- Antes quizá se curraba más. La gente grababa y giraba más. Se dedicaban a eso. Ha habido una época en la que los artistas de occidente han vivido muy bien. De lo poco bueno que se puede sacar de la crisis es que se recupere un poco la figura del músico trabajador. Todo el mundo piensa que es fácil y no: hay que currar como cabrones. Como quien trabaja en una fábrica u otro lugar.

- Otro cambio es esa manera de ver la música en directo a través de un móvil

- Es curioso y tiene un poco que ver con ese hábito de inmediatez y sobrestimulación. Parece que no podemos vivir en el presente. Siempre estamos más allá. Estoy aquí pero qué ganas de hacer lo siguiente que venga. Eso de los móviles está bien pero no puedes tener la cabeza en la actualización y las visitas. Tenemos una necesidad de contar todo lo que hacemos como si perdiese valor no hacerlo. La teoría es una pero en la practica todo es más complicado. Nos deberíamos centrar más en el momento y guardar esos recuerdos en nuestra memoria

- Las modas son cíclicas. Quizá vuelva justo lo contrario en unos años.

Yo no sé si es la modernidad o no, pero veo como una idea interesante hacer que la gente vaya a disfrutar. Las fotos se empezaron a hacer para documentar. ¡De las 50.000 personas que vieron a Hendrix ninguna quería hacer fotos!. Hay que tener esperanza. Quizá volvamos a la esencia. Estamos 'amuermaos'

- Sin irse fuera, ¿qué escuchan de lo que les rodea?

Pregunta jodida, porque somos siete y tengo que pensar un montón. Standstill, Xoel López, Los Hermanos Cubero y Club del Rio, podría mencionar. KseO o Chinatown que son de Santander.

- ¿Abanderado no les ha planteado patrocinio?

- Pues lo hemos pensado pero de momento no ha ocurrido; seguiremos haciendo el gasto mensual en la mercería del barrio.