Copa Madrid 2019

El campeón contiene a un orgulloso Iberostar Tenerife

Víctor Claver consigue una canasta ante la oposición de Colton Iverson./EFE
Víctor Claver consigue una canasta ante la oposición de Colton Iverson. / EFE

El Barça Lassa asfixia durante tres cuartos con su agresiva defensa a los laguneros, cuya reacción en el último llegó a meterle el miedo en el cuerpo al equipo blaugrana

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

Por segunda edición consecutiva, y octava en los diez últimos años, el Barça Lassa estará en la final de la Copa del Rey. El conjunto blaugrana, vigente campeón, defenderá su corona tras fulminar a Iberostar Tenerife en un duelo muy físico del que salió victorioso gracias al gran planteamiento de Svetislav Pesic, que apagó durante los tres primeros cuartos el ataque de los laguneros con una defensa muy sólida para imponerse a partir de su superior calidad, mayor músculo y más amplio fondo de armario pese al susto final en el último y decisivo, en el que los tinerfeños llegaron a meterle el miedo en el cuerpo a su poderoso contrincante a base de casta y orgullo.

Ganó el Barça porque fue mejor, más intenso y supo frenar a Javier Beirán, una de las grandes sensaciones de la temporada que pasó desapercibido en un choque en el que estuvo casi tres cuartos sin anotar hasta que un par de tiros libres acabaron con una sequía que lastró durante todo el partido a los tinerfeños, excesivamente dependientes de Iverson y Abromaitis toda vez que su figura nacional más destacada estaba encadenada y tampoco pudo aparecer Ferrán Bassas con la fuerza que lo hizo ante Unicaja.

Cimentaron los blaugrana en las penetraciones de Ribas y la fortaleza bajo el aro de Claver su buen arranque, cerrándole la vía a Iberostar Tenerife para conseguir puntos fáciles dentro de la zona y abocando a los laguneros a sobrevivir desde el perímetro en un duelo de ritmo lento.

92 Barça Lassa

Heurtel (11), Ribas (14), Singleton (2), Claver (7), Tomic (4) -quinteto inicial-. Seraphin (10), Pangos (12), Hanga (11), Oriola (9) y Kuric (12).

86 Iberostar Tenerife

San Miguel (6), White (3), Beirán (2), Abromaitis (4), Iverson (13) -quinteto inicial-. Staiger (6), Niang (-), Brussino (3), Bassas (13), Saiz (8), Gillet (5) y Richotti (3).

Parciales:
17-15, 24-14, 31-23 y 20-34.
Árbitros:
Pizarro, Conde y Peruga. Eliminado por dos técnicas Txus Vidorreta, entrenador del Iberostar Tenerife.
Incidencias:
Partido de semifinales de la Copa del Rey, disputado en el WiZink Center ante 13.115 espectadores.

Titubeantes en el lanzamiento de dos, los tinerfeños se mostraban más fiables en los triples, lo que les permitió ir aminorando la ventaja hasta el 17-15 con que se cerró el primer cuarto.

Gran exigencia

En un partido muy táctico y de gran exigencia física entre dos de las tres mejores defensas de la ACB, cada disputa iba mermando el depósito de combustible de dos equipos desgastados ya en cuartos. Pero el Barça tiene mayor amplitud de plantilla y la irrupción de hombres como Kuric, Hanga o Seraphin le ayudó a abrir brecha con un parcial de 6-0 que elevó a 12 la renta (35-23). El húngaro reventaba a la contra a los laguneros cada vez que tenía oportunidad de correr. Sus ocho puntos en el segundo cuarto, unidos al acierto exterior de Kuric que firmó 6, los mismos que el francés, permitieron al Barça Lassa subir el pistón en ataque. Los doce puntos de ventaja con que se fueron los blaugrana al intermedio fueron fiel reflejo de la gran superioridad mostrada en los veinte primeros minutos ante su rival, que no encontraba los puntos desde el banquillo que sí aportaron los relevos en el Barça Lassa.

Más información

El Iberostar Tenerife se movía en el alambre ante un Barça mucho más coral. Los esfuerzos le pesaban a los laguneros, desquiciados con el embotellamiento que planteó Pesic. Pese a los esfuerzos de San Miguel por sumarse a la causa de Iverson y Abromaitis, que dibujaron una tímida reacción con cuatro puntos consecutivos al inicio del tercer cuarto, el empuje de los tinerfeños se diluía con el paso de los minutos y a medida que su porcentaje de acierto exterior decrecía ya que Beirán y Bassas veían esta vez diminuto el aro. Con el madrileño en pista, su equipo llegó a registrar un -20 en pista.

Una losa demasiado pesada para un Iberostar Tenerife que concluyó el tercer cuarto veinte abajo (72-52). Apeló al coraje para reaccionar en el cuarto y último y hasta puso nervioso al Barça con una grada entregada a su exhibición de raza, pero no le dio para llegar a la orilla.