Misión cumplida para el Igualatorio

Misión cumplida para el Igualatorio

Los de David Mangas sellan la permanencia en LEB Plata y pelearán por disputar los play off a LEB Oro

Aser Falagán
ASER FALAGÁNSantander

Todo empezó igualado. Los cántabros se jugaban mucho y lo sabían, aunque también debían administrar una situación que les permitía incluso clasificarse para la fase de ascenso cayendo ante el Tormes. Siempre, eso sí, que se dieran los resultados necesarios. Pero no era cuestión de encomendarse a terceros, sino de finiquitar cuanto antes una gran primera fase que solo las lesiones de Atewe y Placide le impideron redondear antes. El asunto no empezó bien. Tras el tanteo inicial, a los cinco minutos una perdía de Norris, un error en ataque y una personal en contra pusieron al Tormes con cinco puntos de ventaja (9-14) a los cinco minutos de partido. A base de tiros libres (Kearse calentó poco a poco la muñeca) los estelistas se fueron acercando en el marcador, pero la mala elección de lanzamientos y la precipitación frustraron la remontada (15-22) ante un Tormes cada vez más superior más por deméritos ajenos que por méritos propios. El 15-24 al final del acto dejaba clara la paparda roja en una cita vital.

88 Igualatorio

Thomas Lamonte (20), Peña Torre (0), Palazuelos (0), Iradier, Kearse (0), Jaumpi Sutina (14), Pablo Sánchez (3), Samuels (31), André Norris (19), Placide (4).

73 Tormes

(Round (3), Adams (1), Sikiras (22), Antunez (6), De la Calle (0), Ehigitor (8), Miska (0), Ramírez (3), Moreno (3), Canady (16), Jones (11).

Parciales.
18-24, 24-20 (42-44 al descanso), 21-14, 25-15.
Árbitros.
Daniel Pazo y Carlos Gallego. No hubo eliminados.
Incidencias.
Último partido de la priemra fase de LEB Plata en el Palacio de los Deportres de Santander. Mejor entrada de la media.

El decorado cambió en el segundo. El Igualatorio está acostumbrado a transfigurarse entre Jekyll y Hide con extremada frecuencia y lo de ayer no iba a ser una excepción. En tres minutos los de David Mangas habían remontado seis puntos (23-26) con un mejor orden táctico y selección de tiro. Una internada de Sutina demostraba el poderío local en la zona, pero todavía se hacían demasiado concesiones: dos lanzamientos errados del Tormes desde los 6.75 seguidos de sendos rebotes para el Tormes demostraban que había que estar más atentos a la segunda jugada, y traía como castigo los lanzamientos desde el tiro libre cuando los visitantes dejaron de empecinarse y forzaron la falta en la zona.

De hecho, el empecinamiento del Tormes en el lanzamiento exterior era lo que daba vida a los de Mangas, pero acto seguido se repetía la misma jugada: triple errado, rebote ofensivo, internada en zona y dos tiros libres... Mientras los locales se iban cargando de personales. Pero en un último arreón el Estela hizo lo que suele: remontar y mostrar su mejor cara para llegar al descanso dos puntos por debajo: 42-44.

Un fulgurante comienzo del segundo tiempo puso al fin a los de Mangas por delante. Ahora eran los visitantes los que no sabían elegir los tiros. O los que lanzaban con mayor deficiencia por la presión defensiva estelista, mucho más intensa tras el ecuador. Una dura falta sobre Samuels marcaba el punto de inflexión y propiciaba que los cántabros alcanzaran la cincuentena y se colocaran con seis puntos de renta.Los de La Antigua no sabían cómo contrarrestar un rápido juego de los de Mangas, que comenzaban a gustarse, pero entonces se produjo otro apagón local, de esos que tantas veces sufre el Estela, para que en el minuto 27 el Tormes igualara de nuevo el duelo (53-53). Después llegó otro arreón local en un ciclotímico partido que alcanzó el final del tercer cuarto con 58-53.

En el último cuarto, esta vez sí, los de David Magas sentenciaron. En medio del recital anotador de Samuels, erigido en figura desde el descanso , se despegaron de un rival sobrepasado en el juego interior y exterior para encarrilar un partido que se les había resistido, pero en el que demostraron haber desfondado al Tormes. El Estela estaba imparable y las canastas se sucedían para terminar el choque con un 88-73. Misión cumplida. Un partido redondo. Permanencia matemática y pasaporte a la fase de ascenso.