Corrupción

Popov y Bubka niegan haber sido sobornados para votar por Río en los Juegos de 2016

Serguei Bubka (d) saluda al presidente de la IAAF, Sebastian Coe. /AFP
Serguei Bubka (d) saluda al presidente de la IAAF, Sebastian Coe. / AFP

El exgobernador Sergio Cabral declara ante el juez que compró por dos millones de dólares, con la ayuda del expresidente de la IAAF, Lamine Diack, a los delegados del COI

COLPISA/AFPMoscú

Dos leyendas del deporte, el exnadador ruso Alexander Popov y el antiguo saltador de pértiga ucraniano Serguei Bubka, aseguraron este viernes que no recibieron sobornos a cambio de su voto por Río de Janeiro para los Juegos de 2016, de lo que les acusó el exgobernador Sergio Cabral.

«Puedo decir que ni siquiera voté por Río de Janeiro. Participé en la votación pero mi voto no fue para Río de Janeiro», declaró Alexander Popov, como Bubka delegado del Comité Olímpico Internacional (COI), a la agencia de prensa rusa R-Sport.

«Ahora no sé qué debo hacer. Estoy desamparado y no entiendo lo que pasa en torno a Río de Janeiro. Alguien está mintiendo, es muy grave», añadió.

Bubka reaccionó en la red social Twitter. «Rechazo completamente las falsas alegaciones del gobernador del Estado de Río», recordando que «cumple actualmente una larga pena de prisión por corrupción».

Sergio Cabral afirmó el jueves que había sobornado a los delegados del COI, incluyendo a Serguei Bubka y a Alexander Popov, para que Río obtuviera la organización de los Juegos Olímpicos de 2016.

La compra de los votos, por dos millones de dólares, se preparó con la ayuda del expresidente de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), Lamine Diack, declaró el exgobernador ante el juez brasileño encargado de ese caso, que investiga las sospechas de corrupción en torno a la elección de Río como ciudad olímpica.

El dinero, según Sergio Cabral, habría sido transferido por el empresario brasileño Arthur Soares -un hombre de confianza- a Papa Massata Diack, hijo de Lamine Diack. Los dos millones de dólares habrían servido para pagar a los miembros del COI a cambio de sus votos.