Bolos

Los Corrales, más cerca de su bolera cubierta

Los Corrales, más cerca de su bolera cubierta

El Ayuntamiento presentará este mes el proyecto y espera que entre en funcionamiento año y medio después de la licitación

Alexánder Aguilera
ALEXÁNDER AGUILERA

Al fin. Febrero es el mes elegido. Después de mucho esperar, incluso de una ceremonia de primera piedra que se quedó en eso, Los Corrales de Buelna está a punto de tener bolera cubierta. Ya tocaba. El Ayuntamiento presentará este mes el proyecto de un nuevo corro para el que ya se ha consignado un presupuesto de 600.000 euros (350.000 del Gobierno y 250.000 municipales). La bolera no se irá a las 1.500 localidades previstas en el proyecto fallido de 2003, sino a aproximadamente 800. No obstante, el sueño de sentarse en una de estas butacas aún está lejos. Una de las comodidades más demandadas por los jugadores y con la que contará la nueva edificación son los vestuarios. Por otra parte, dentro del proyecto también se ha querido dar cabida a las oficinas y a los almacenes con el fin de que las peñas tengan las máximas comodidades posibles. La ubicación elegida para la nueva bolera ha sido la zona deportiva del municipio, junto al campo de fútbol de hierba artificial.

La nueva bolera servirá de hogar a La Rasilla, una peña que históricamente demandaba estas nuevas instalaciones. Al frente tiene a Chisco Ceballos, que ha recogido el testigo de su padre para hacer realidad un proyecto que por muy poco no llegará Cundi a ver. «Las cinco peñas del pueblo teníamos casi las mismas peticiones. Una de las que tienen más relevancia, y que ya había sido tenido en cuenta por el arquitecto, era utilizar el espacio de debajo de las gradas para que cada una de las cinco peñas podamos tener nuestro local propio con el fin de trasladarnos a la nueva bolera todos los equipos», explica Ceballos.

En lo referente a los aspectos técnicos, destaca la iluminación con la que contará el equipamiento. Y es que el nuevo coso corraliego dispondrá de un sistema de iluminación artificial indirecta con paneles solares especiales. «Insistimos en el hecho de que no molestasen ni a jugadores ni a público y nos han asegurado que todos podrán disfrutar de los bolos sin ningún tipo molestia». Será uno de los aspectos que deberán tener en cuenta los responsables del proyecto, dirigidos por el ingeniero Miguel Pérez.

«Una vez presentemos el proyecto, nos ocuparemos de la licitación y tenemos previsto que el plazo de ejecución sea en torno a año y medio», detalla el concejal de Deportes, Javier Conde. Los aficionados deberán esperar para escuchar el retinglar de los bolos en la nueva bolera corraliega. «El hecho de que esté tan próxima a una zona de actividad deportiva nos permitirá dar un poco de funcionalidad a esta zona ya que el edificio va a ser una bolera, pero pensamos que podemos darle la práctica de un pabellón multiusos y otras utilidades para épocas fuera de temporada», explica el edil. «Nuestra idea es presentar el proyecto oficialmente a lo largo de este mes, pero estamos a la espera de unos pequeños detalles referentes a la cimentación que están siendo estudiados por el ingeniero del proyecto. En cuanto tengamos estos datos podremos oficializarlo».

Proyecto fallido

Con la presentación del proyecto que tendrá lugar antes de que finalice el presente mes y el consiguiente inicio de las obras, se resucitará una ilusión que se remonta al 22 de noviembre de 2003, fecha en la que el Consistorio parecía tener decidido la construcción de la nueva bolera cubierta de La Rasilla. Al año siguiente, el 21 de julio de 2004, el entonces consejero de Cultura y Deporte. Javier López Marcano, anunciaba que su departamento financiaría íntegramente la construcción.

El proyecto técnico se aprobó el 24 de marzo de 2006 y solo nueve meses después, el Gobierno adjudicaba las obras a Arruti con un presupuesto de 1.388.821 euros, más del doble que el actual, y un plazo de ejecución de un año. El 15 de diciembre de 2006 el sueño parecía estar más cerca de cumplirse. Marcano incluso colocó la primera piedra junto al entonces alcalde de Los Corrales, José Manuel López. Hubo que esperar hasta el 22 de mayo de 2007 para conocer el nombre de la futura bolera, que no sería otro que el del presidente de la peña bolística La Rasilla, Cundi Ceballos, recientemente fallecido.

Con la denominación decidida y unas obras que parecían no avanzar, llegó la noticia que nadie quería escuchar. El encargado de tomar la palabra fue el concejal de Obras del Partido Popular (ganador de las elecciones en 2007), Serviliano González, quien señaló que la bolera cubierta no podría construirse junto a la colonia Authi: «Los terrenos no son de propiedad municipal, la falta de un informe de la Confederación Hidrográfica del Norte que se presume contrario, tenemos un problema con la paralización del Plan General de Ordenación Urbana y la petición de la familia propietaria del terreno de rescindir el acuerdo con el Ayuntamiento al haberse superado el plazo dado para su ejecución».

Tras este giro de los acontecimientos, el 9 de octubre de 2007 la Consejería de suspendía temporalmente las obras y justo un año después el Gobierno de Cantabria, a petición de la misma Consejería, autorizaba la tramitación del procedimiento de resolución del contrato de obra adjudicado a la empresa Arruti.

Ahora, al fin, la nueva bolera de Los Corrales, de quede llevar por nombre el de Facundo Ceballos (Cundi para todos los corraliegos y el mundo bolístico) parece caminar al fin hacia la realidad. Aunque sin una fecha concreta para su entrada en funcionamiento, que en ningún caso, y de acuerdo con lo anunciado, podrá ser inferior a dos años.