El Senado quiere que EE UU salga de la guerra de Yemen

El representante de la ONU Mark Lowcock, en Yemen./REUTERS
El representante de la ONU Mark Lowcock, en Yemen. / REUTERS

Por primera vez en la historia, el pleno de la Cámara alta votará retirar al país de un conflicto sin autorizar

MERCEDES GALLEGOCorresponsal. Nueva York

Un voto de procedimiento en el Senado rara vez acapara titulares, pero el que el miércoles sacó del Comité de Relaciones Exteriores del Senado la propuesta del senador Bernie Sanders para retirar la participación militar de EE UU en Yemen supone la primera vez en la historia en que el pleno del Senado votará retirar al país de una guerra sin autorizar.

Los demócratas sumaron fuerzas con 14 senadores republicanos, indignados por la resistencia del Gobierno a culpar al príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salmán, por el asesinato del periodista Jamal Khashoggi. Ni el presidente Donald Trump, ni su asesor de Seguridad Nacional John Bolton, ni el secretario de Estado Mike Pompeo, ni el de Defensa, James Mattis, han querido oír la grabación entregada por Turquía que recoge el asesinato del periodista de 'The Washington Post'. Su argumento, que al no entender árabe les serviría de poco.

La que sí lo ha escuchado es Gina Haspel, directora de la CIA, que junto a su equipo ha llegado a la conclusión de que Bin Salmán ordenó directamente el sádico crimen. Sólo que Haspel no estuvo el miércoles en la sesión informativa que recibieron los senadores.

De esa indignación nació poco después el voto de rebeldía sobre Yemen, una guerra que ha llevado al país a la hambruna y que se ha cobrado ya la vida de 85.000 niños menores de cinco años. Sus cuerpecitos deformados y desnutridos han sacudido las conciencias de los estadounidenses justo en el momento en el que la imagen del periodista descuartizado definía al aliado saudí como un asesino sanguinario y sin escrúpulos.

Con todo, el Gobierno de Trump se ha mantenido firme en su defensa. El mismo miércoles su embajadora en la ONU, Nikki Haley, utilizó el derecho a veto de su país para bloquear una resolución del Consejo de Seguridad presentada por Gran Bretaña que demandaba el fin del asedio al puerto de Hodeida, principal entrada de alimentos y medicinas en Yemen.

Frente a la lealtad sin fisuras de la Casa Blanca, la fuerza de la opinión pública hace eco en el Senado. La propuesta del senador Sanders estaba bloqueada en el Comité de Relaciones Exteriores desde febrero, pero sólo ahora ha encontrado apoyo. Ni él mismo se atreve a asegurar que pueda superar todos los obstáculos que faltan para convertirse en ley, pero invocar por primera vez desde 1973 la Ley de Poderes de Guerra «dejaría claro como el agua al mundo que EE UU no va a seguir siendo parte de esta horrible intervención saudí en Yemen», dijo a sus seguidores.

 

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