El Estado Islámico golpea el corazón de Melbourne

Un somalí armado con un cuchillo mata un hombre y hiere a dos personas en una céntrica calle de la ciudad australiana antes de ser abatido

IVIA UGALDE

Bastaron unos pocos minutos para que ayer el caos se apoderara del corazón de Melbourne. La pesadilla se desató a las 16:20 hora local, cuando un somalí estrelló su coche, repleto de bombonas de gas, a la entrada de una superficie comercial de la céntrica calle Bourke -una de las más concurridas de Australia- y a continuación, cuchillo en mano, apuñaló a varios transeúntes. El ataque, reivindicado por el Estado Islámico y calificado por la Policía como «un incidente terrorista», se cobró la vida de un hombre e hirió a otras dos personas. La tragedia habría sido mayor de no ser por la rápida intervención de los agentes que en 60 segundos llegaron al lugar y redujeron al agresor de un disparo en el pecho.

Aunque las autoridades no han querido dar a conocer la identidad del sospechoso, que murió media hora después, al llegar al hospital en estado crítico, su nombre era «conocido por la Policía». «Básicamente en relación a unos familiares suyos que son de nuestro interés», señaló en rueda de prensa Graham Ashton, jefe de la Policía de Victoria, Estado en el sudeste de Australia cuya capital es Melbourne. Medios como la cadena CBS apuntaron que el año pasado un familiar del atacante fue detenido e imputado con cargos de terrorismo.

LA CLAVE

Con antecedentes penales.
El atacante era «conocido»por la Policía debido a quealgunos familiares estabanvinculados al terrorismo.

El protagonista del acuchillamiento tenía además su propio historial de antecedentes penales, con varios delitos relacionados con drogas, robos y conducción de vehículos, reconoció Ashton, quien afirmó que no hay nadie más implicado en el suceso y desmintió, como señalaron inicialmente varios testigos, que el sospechoso gritara «Allahu Akbar (Alá es grande)». En cualquier caso, el Estado Islámico no tardó en reivindicar lo ocurrido. «Era uno de nuestros combatientes», señaló el grupo yihadista a través de la agencia Amaq.

'Héroes' espontáneos

Las imágenes del ataque causaron un profundo impacto. En ellas se veía el vehículo en llamas -un 4x4 cargado de «cilindros de gas para barbacoa», según Ashton- y al somalí -un hombre alto con pantalón blanco y túnica negra- abalanzarse con el cuchillo contra los agentes que intentaban reducirlo. «Uno disparó una vez al pecho del asaltante», explicó el comisionado, quien añadió que los efectivos llegaron en un minuto. Eso sí, contaron con la ayuda de dos viandantes que no dudaron en plantar cara al agresor, uno con una sillar de bar y otro al que en las redes sociales bautizaron el 'héroe australiano' por tratar de derribar al terrorista con un carrito de supermercado.

Mientras, en la transitada calle la confusión se entremezclaba con el pánico de los transeúntes. «La gente corría y gritaba», contó al canal 9 de la televisión local una mujer. Otro testigo relató a la cadena ABC que salió a toda prisa de una tienda y encontró a uno de los heridos. «Había un hombre mayor delante mío. Estaba boca abajo y había mucha sangre», aseguró, al tiempo que precisó que varias personas trataban de auxiliar al anciano pero «no sabían qué hacer porque evidentemente la situación era un caos».

La calle Bourke, la principal arteria de Melbourne, no es la primera vez que es escenario de una tragedia. El 20 de enero de 2017 en ella se produjo un atropello deliberado en el que perdieron la vida seis personas, entre ellas un bebé y una niña de diez años. El suceso fue perpetrado por un joven de 28 años, Dimitrious Gargasoulas, que se encontraba en libertad condicional y que ha alegado en el juicio que sufre enfermedades mentales y estaba bajo el efecto de las drogas.

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