Guerra de banderías

Rajoy y Génova invocan la integración en los congresos regionales. Eso quiere decir una sola candidatura, lo cual tiene en Cantabria una tradición muy consolidada. Tal vez sea otra vez así, si el partido logra aplacar la actual guerra de banderas.

JESÚS SERRERASantander

Esas fotos de la jornada inaugural del congreso, tan elocuentes. Ignacio Diego con Mariano Rajoy, escenificando que aún es el jefe en Cantabria, y también con algunos de los parlamentarios nacionales y otros fieles. María José Sáenz de Buruaga aparece arropada por el ministro Íñigo de la Serna y los exalcaldes y dirigentes regionales y locales que promueven la renovación. Un poco por libre, José Manuel Igual, Francisco Rodríguez o María Luisa Peón, como a la espera de acontecimientos, o bien neutrales o en esa tercera vía de la que se ha hablado estos días en Madrid.

Rajoy y Génova invocan la integración en los congresos regionales. Eso quiere decir una sola candidatura, lo cual tiene en Cantabria una tradición muy consolidada. Tal vez sea otra vez así, si el partido logra aplacar la actual guerra de banderas. El intenso debate interno se ha desatado en las últimas semanas, pero se cocina a fuego lento desde el descalabro de las elecciones autonómicas y municipales de mayo 2015 y la decisión de Ignacio Diego de seguir al frente del PP. En este tiempo se han ido por la borda el liderazgo, el pulso del partido, la cohesión interna y hasta los afectos personales. Por vez primera, en el seno del PP se acepta como verosímil la hipótesis de perder unas elecciones frente al PRC de Revilla.

Diego guarda silencio, pero ha hablado con unos y con otros, en Madrid y en Cantabria, sin que hayan quedado claras sus intenciones. En su momento estuvo dispuesto a bendecir el relevo en favor de Sáenz de Buruaga, una suerte de traspaso de poderes tutelado, pero esa fórmula no le fue aceptaba porque contaminaba la idea del cambio. Ahora temen que Diego esté detrás de una tercera vía con los notables del partido, sin él ni Sáenz de Buruaga a los mandos, que ya se verá si cuaja.

Entra tanta maniobra en la batalla interna del PP opera también el grupo nucleado en torno al exalcalde de Riotuerto, Ángel Cuadrado, también partidario de la renovación que ha negociado en Madrid con el movimiento afín a Sáenz de Buruaga y que espera que la número dos del partido ponga fin a las conjeturas y dé el paso en las próximas horas, coincidiendo más o menos con la Junta Directiva que mañana martes debe convocar oficialmente y ordenar el desarrollo y el calendario del congreso regional fijado para el sábado 25 de marzo.