El puente de la Rabia y Zapedo

Una barca atraviesa la ría de La Rabia./Colección Javier Rosendo
Una barca atraviesa la ría de La Rabia. / Colección Javier Rosendo

Hasta la construcción de los puentes, las rías en la zona de Comillas se cruzaban por medio de barcas

Juan Ramón de la Vega Benjumea .
JUAN RAMÓN DE LA VEGA BENJUMEA .Comillas

En los años de 1850, la carretera que llevaba de Santander hacia Oviedo enlazaba desde Barreda con el primitivo paso de la barca en el río Besaya, después de pasar por Santilllana y Comillas alcanzaba San Vicente de la Barquera atravesando el denominado puente de la Maza para continuar desde allí hacia Asturias.

A su paso por Comillas se encontraban con la dificultad de atravesar la Ría de Porrón y del Capitán. Se cruzaba la primera por medio de una barca en el paso de la Rabia, y a continuación se continuaba bordeando la ría del Capitán para llegar hasta la Revilla. Este paso traía grandes dificultades a los carruajes para el cruce en barca, fundamentalmente por las mareas, corrientes y los propios inconvenientes de embarque y desembarque de los vehículos, llegando a veces a correr riesgos importantes.

La Ría de Porrón era navegable para lanchas de poco calado, que accedían hasta Rioturbio y algo más arriba. Se descargaba mediante estas lanchas, madera de Monte Corona, carbón de leña que se hacía en esas zonas y algunos otros aprovechamientos

En 1855 se solicitó al gobierno provincial la autorización para la construcción de dos puentes

Es así que en 1855 se solicita al gobierno provincial la autorización para la construcción de dos puentes, en la Rabia y en el lugar de Zapedo, financiados por una serie de particulares con el derecho a cobrar un peaje por el uso de los mismos denominado derecho de Puentazgo durante una concesión de 80 años, según autorizaban las leyes vigentes.

Se saca a subasta y se adjudican los trabajos en 56.000 y 49.000 reales para los puentes de la Rabia y Zapedo respectivamente, siendo financiados por Ignacio Fernández de Castro, Victoriano Pérez de la Riva, José Gutiérrez de la Torre, Jerónimo de la Torre de Trassierra y Cipriano Gutiérrez de la Torre. Con el derecho al cobro del Puentazgo hasta 1937, según las leyes vigentes. Con posterioridad, hacia 1890 estos derechos fueron adquiridos y amortizados por Antonio López y López. La conservación de dichos puentes que formaban parte de la carretera de acceso a Oviedo corría por cuenta del gobierno provincial de Santander.

Estos puentes estaban formados por una escollera que era el soporte de la carretera que discurría sobre ella y un puente de un solo ojo que era el que permitía el paso del agua de un lado al otro del mismo. Frente al puente de la Rabia, aguas abajo, se construyó años después un sistema de presa y compuertas para albergar el Molino harinero que aun hoy se encuentra en un buen estado de conservación aunque no puede funcionar por haber suprimido el sistema de retención de aguas en las últimas obras de mejora de la carretera de Barreda a la Revilla con la construcción de un puente sobre pilares que abarca toda la anchura de la ría en La Rabia y ha dejado inservible uno de los pocos molinos de marea existentes en las costa del Cantábrico.

Por aquellos años de 1900 también se autorizó el cierre de la ría del Capitán para aprovechamientos agrícolas, habiéndose construido una serie de compuertas en el propio puente de Zapedo, hoy también desaparecido con la construcción de un nuevo puente sobre pilares en la Ría del Capitán en toda su anchura.

En 1909 en el mes de septiembre tuvieron lugar unas fuertes avenidas provocadas por un gran temporal de lluvia lo que contribuyó a deteriorar las escolleras que formaban los puentes dejando durante largo tiempo sin servicio a esta vía de comunicación tan importante para la población que utilizaba estos accesos. Despues de muchas presiones por parte de los ayuntamientos afectados, Comillas y San Vicente de la Barquera, el gobierno provincial accedió a la reparación de los mismos quedando restablecido el paso en 1913.

 

Fotos

Vídeos