Las familias del Dunas de Liencres pasan de la indignación a la brocha

La Asociación de Familias ha comprado la pintura y padres y madres, ponen la mano de obra para dar color al muro del patio. /SI
La Asociación de Familias ha comprado la pintura y padres y madres, ponen la mano de obra para dar color al muro del patio. / SI

Padres e hijos se organizan para mejorar el aspecto del colegio, tras sentirse «engañados» y «abandonados» por las administraciones

Sheila Izquierdo
SHEILA IZQUIERDOPiélagos

'El martes 18, a las 16.00 horas, comenzamos a darle color a nuestro cole. Vamos a unir esfuerzos. Entre todos lo conseguiremos. Apúntate'. Es el cartel que la Asociación de Familias (AFA) ha colgado a la entrada del colegio Dunas de Liencres (Piélagos). Un anuncio. Dentro, han pasado a la acción, brocha en mano para pintar el muro del patio y herramientas para eliminar las zarzas que se cuelan a la zona de juego. Han tomado la iniciativa tras casi un año de quejas, reuniones, escritos, e incluso apariciones en prensa exigiendo una solución al «vergonzoso» estado del centro en el que estudian sus hijos.

«Las administraciones se pasan la pelota de un lado a otro. Y nos sentimos engañados. Abandonados. Hay mucho padre indignado que no entiende por qué tenemos que ser nosotros los que hagamos esto. Pero, ¿Qué hacemos? ¿Dejar que se caiga el colegio a cachos?». Es el comentario de María Tegallo, madre de una niña de cinco años y la vicepresidenta del AFA, que no deja a un lado la indignación pero se siente, por lo menos ahora, orgullosa de que padres, madres e hijos estén «haciendo lo que otros no deberían hacer».

Son un grupo de veinte padres los que, junto a sus hijos, se reúnen cada tarde en el patio del colegio. «Dentro no podemos estar, que es donde hace falta el trabajo gordo. El tejado necesita una reparación urgente y, sí, por qué no, lo haríamos también. Pero no somos profesionales. Estaría bueno. Eso son palabras mayores», explica Vanesa Sahagún, presidenta del AFA.

«Humedades, paredes hinchadas, goteras, residuos de aguas fecales en el patio del colegio, verjas rotas en algunos casos, sujetas con bridas, en otros, huecos en la zona ajardinada que rodea el patio... Son muchas cosas», explican a la hora de enumerar qué es lo que le pasa a este colegio que lleva doce años en funcionamiento y ha comenzado el curso escolar con 422 alumnos de Infantil y Primaria.

El grupo de padres que ahora se ha organizado para poner al día el centro, recuerda que se dieron cuenta de que algo no estaba del todo bien en el colegio por sus propios hijos. «Un día, los niños llegaron a casa diciendo que habían estado haciendo gimnasia con Nemo. Que usaron la mitad del pabellón. ¡Qué pensar! Que era pura fantasía. Pero no. Resultó que había charcos, vamos que eran reales, y que por eso solo podían usar la mitad de la instalación. Lo de Nemo, eso sí, era invención», relata una madre que termina riendo. «Pero por no llorar». «Había niños que no querían ir a clase».

Pero aquello que algunos pequeños decían en casa tras salir del colegio sirvió de inicio. Después vinieron las preguntas por parte de las familias, las reuniones, los escritos, los medios de comunicación, las promesas, la espera. Y así, mes a mes, la indignación entre las familias iba creciendo. Hasta esta semana, que han decidido tomar la iniciativa e implicar a sus hijos, «para que colaboren también y participen, haciendo que sea una actividad divertida», explica la presidenta de la AFA, que sostiene que también es una manera de dar un toque de atención a las administraciones.

Para llevar a cabo los trabajos se han apoyado en la propia AFA, la colaboración vecinal y la Junta Vecinal de Liencres. La pintura que utilizan, explica Sahagún, la ha pagado el AFA, y los andamios, «nos los ha dejado un vecino». También la Junta Vecinal de Liencres tiene previsto destinar 7.000 euros para renovar las canchas y las porterías «que están en mal estado», asegura la presidenta de la AFA.

Preguntada al respecto, la alcaldesa, Verónica Samperio, volvió a aclarar ayer lo que ya puso de manifiesto en el último Pleno, que el Ayuntamiento de Piélagos ha atendido todas las peticiones que las familias han «solicitado por escrito», que el Consistorio está «al día» con el colegio, insistiendo en que las humedades sí «se han reparado» así, como otros desperfectos, como los de la puerta de emergencia. Eso sí, aclaró que según el informe de la aparejadora, la reparación y pintado de las paredes afectadas por las humedades «no servirá para mucho», mientras no se repare el tejado, una actuación, recalcó, que «no nos corresponde a nosotros, sino a la Consejería de Educación».

En cuanto a las puertas principales, la regidora apuntó que están encargadas, «pendientes de llegar». Por todo ello, lamentó la molestia de los vecinos, porque, dijo, lo que respecta al Ayuntamiento, la administración ha cumplido.

La puesta en pie de guerra -brocha en mano-, de familias también se produjo el curso pasado en el colegio Estela de Zurita, donde los padres tuvieron que apoyarse en la Junta Vecinal para subsanar alguna deficiencia en el centro, como el pintado de paredes y la limpieza. Conscientes de la situación, desde algunos grupos de la oposición, como IU o PP , se considera que los colegios sufren «un abandono» por parte del Ayuntamiento de Piélagos y la Consejería de Educación.

El PP pide explicaciones

La portavoz de Educación del grupo parlamentario del PP, Mercedes Toribio, ha registrado hoy tres preguntas para que el Gobierno de Cantabria explique «lo que está ocurriendo» en el colegio Dunas de Liencres, en Piélagos.

Según ha asegurado este jueves Toribio en una nota de prensa, la situación de este centro educativo es «intolerable», ya que, a pesar de las «reiteradas» peticiones de los padres de los alumnos, la Consejería de Educación ha estado «haciendo oídos sordos».

 

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