«Los conejos requieren de mucha atención»

Las instalaciones de crianza se encuentran en Hoznayo. /Héctor Ruiz
Las instalaciones de crianza se encuentran en Hoznayo. / Héctor Ruiz

Hace ocho años la pareja formada por María Luisa Gómez y Rafael Cedrún decidió emprender con este negocio poco habitual en Cantabria y con el que crían 20.000 ejemplares cada 42 días

Héctor Ruiz
HÉCTOR RUIZHoznayo

La vida en la granja de conejos de María Luisa Gómez y Rafael Cedrún de Hoznayo está dividida, y así lo refleja un enorme calendario por colores, en periodos de 42 días. En ese tiempo nacen en sus instalaciones en torno a 10.500 crías, que pasaran junto a sus madres algo más de un mes y, a los 65 días, son llevados al matadero. Justo a tiempo para preparar el próximo parto de las conejas, que fueron inseminadas a las 11 jornadas de alumbrar la anterior camada. Y vuelta a empezar. «En lugar de tener meses de 30 días, los tenemos de 42», explica Cedrún, que junto a su mujer, María Luisa Gómez, decidió emprender hace ocho años en este sector «poco habitual en Cantabria», tal y como explican.

Cedrún trabajaba en una metalistería de Bilbao (el lugar en el que nació hace 30 años) hasta que un día su padre, harto de ver cómo su hijo llegaba a casa cubierto de restos de pulir, le animó a buscar un trabajo que fuera menos perjudicial para su salud. Fue entonces cuando se les pasó por la cabeza la idea de la ganadería. «Al principio estuvimos barajando la opción de tener vacas», recuerda Gómez (de Navajeda), que se trajo a su tierra a su marido. Sin embargo, pronto apareció en sus manos una revista con un reportaje de conejos y cambiaron de idea.

Eso fue hace aproximadamente ocho años. Dos les llevó toda la burocracia y la creación de instalaciones, y desde hace seis ya cuentan con animales. En la actualidad hay aproximadamente 20.000 conejos entre grandes, pequeños y las 1.100 madres. De media, una coneja tiene 11 crías por camada, y su gestación dura 30 días. Todas ello hay que tenerlo muy medido para el cumplimiento del calendario por colores dividido en ciclos de 42 jornadas. «Los partos caen en viernes, sábado y domingo, nunca falla», detalla María Luisa.

«Nuestros conejos se distribuyen a casi todos los supermercados de España y por Europa»

La primera tanda de nacimientos cuando comenzaron a rodar fue dura. «No se me va a olvidar nunca que estuvimos desde las 06.00 hasta las 03.00 del día siguiente sin parar. Tuvimos que llamar a nuestros padres porque no dábamos a basto y entonces todavía éramos muy críos», rememora ella, a lo que él añade que «nacen tan pequeños que teníamos miedo de que se murieran, ahora hemos aprendido que es mejor dejarlas tranquilas y que vayan pariendo solas».

Porque una de las cosas en las que se caracteriza esta explotación de Hoznayo es que «no somos como otras granjas de pollos o conejos que en realidad son sólo cebaderos, aquí también nacen los animales». Las hembras que traen como madres provienen de Francia. «Aquí se crían muy bien por el tipo de clima que tenemos, gracias a que las temperaturas no varían mucho», explica él.

No obstante, destacan que es un animal que requiere mucha atención. «Es fácil, pero cuando lo montamos no pensábamos que conllevaría tanto trabajo. Aquí hay que venir todos los días y no tenemos vacaciones». De hecho, piensan que ese es uno de los motivos de que en Cantabria no haya muchas granjas de conejos. «En esta región somos pocos, y como estás instalaciones no hay ninguna».

Una de las cuestiones más importantes es la atención constante que hay que tener para que todas las crías sean del mismo tamaño. «Hay que distribuirlos en el mismo número por madre e intentar que no estén los grandes con los pequeños para que se desarrollen por igual», recalcan. Los conejos van a parar al matadero del grupo Hermi. «Vienen a cogerlos con un camión y ellos los matan y distribuyen en casi todos los supermercados de España y por Europa».