Una granja de Loredo producirá cada mes y medio 60 toneladas de caracoles para alimentación y cosmética

El consejero Jesús Oria, en su visita a la granja de caracoles Helicious./
El consejero Jesús Oria, en su visita a la granja de caracoles Helicious.

Las instalaciones ocupan una hectárea y utilizan un régimen de producción intensivo, lo que llega a quintuplicar su rendimiento

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DM .Ribamontán al Mar

Una nueva granja radicada en Loredo (Ribamontán al Mar), dedicada a la producción de caracoles para la alimentación y la cosmética, prevé colocar en el mercado 60 toneladas cada mes y medio a partir de las segunda quincena de abril. Se trata de la explotación Helicious, perteneciente a la marca cántabra Sta Snail S.L., que utiliza un régimen de producción intensivo que cuadruplica o quintuplica el rendimiento de la extensiva.

Así se lo ha anunciado el gerente, Pablo María de Castro, al consejero de Medio Rural, Pesca y Alimentación, Jesús Oria, durante la visita de este último a la instalación. El consejero, que ha sido recibido por De Castro y por distinto personal de la empresa, ha estado acompañado por el alcalde de Ribamontán al Mar, Francisco Asón; el director general de Ganadería y Desarrollo Rural, Miguel Ángel Cuevas, y el director de la Oficina de Calidad Alimentaria (ODECA), Fernando Mier, así como por otros ediles del Consistorio.

De Castro ha explicado que Helicious aún no ha empezado a comercializar su producto al encontrarse todavía en la fase de instalación, y, de momento, resulta «más productivo y más rentable» traer los caracoles en forma de alevines y criarlos en la granja, «sacando cosechas cada mes y medio al mercado», que hacer todo el ciclo en la explotación, con incubadora y crianza, pero en su ciclo normal de seis meses, en septiembre y marzo.

Para el consejero, esta visita ha supuesto una experiencia «muy interesante», con un «extraordinario potencial en lo agroalimentario, económico y laboral», por lo que espera que esta apuesta de futuro sea pronto una realidad.

Así es la granja

Las instalaciones productivas de Loredo ocupan una hectárea que se elevan hasta los 14.000 metros sumando las áreas de servicio adyacentes.

Tiene una capacidad de 96 parques que pueden reunir potencialmente hasta 25 millones de unidades de caracol, si bien actualmente, como consecuencia de los temporales de principios de febrero, mantiene fuera de servicio la mitad de las instalaciones, con el consiguiente perjuicio en el proceso de creación y desarrollo de la actividad.

Ahora sólo funcionan con normalidad la mitad, 48 parques, reduciéndose la producción a unos 12 millones de caracoles.

Los parques están divididos en cuatro sectores con 24 filas cada uno, con un funcionamiento automatizado mediante un programa de software que se puede seguir por el móvil, siendo una explotación muy intensiva en mano de obra. Todas las tareas las llevan a cabo siete personas contratadas, en su mayoría, del propio municipio.

La materia prima, el caracol, llega a la factoría en forma de alevín, con 14 días de edad, del tamaño de un grano de arroz y un peso de 0,002 gramos, en cajas con 2.500 unidades cada una.

Se alimentan principalmente a base de pienso, conformado con leche y algo de verde, al tiempo que se trata de alcanzar unas condiciones ideales para su crecimiento y desarrollo que están entre los 8ºC y los 23-24ºC, comiendo principalmente por la noche, hasta alcanzar los 8 o 10 gramos de peso dentro de su ciclo normal de seis meses, de modo que una bolsa de un kilogramo contiene unas 100 o 120 unidades.

Producto ecológico llegado de Polonia

De Castro ha indicado que el tratamiento formal y material con los caracoles «nos acerca absolutamente a nuestro deseo de alcanzar un producto ecológico».

Los caracoles madre y las crías se compran en Polonia, donde existen otras factorías con más de 30 veterinarios especializados en la producción de estos moluscos, que se distinguen por su carne más blanca que la del caracol campestre o silvestre que, según el gerente, se identifica también por la acumulación de metales pesados en su hepatopáncreas, lo que desaconseja su consumo por razones de salud.

La granja de Loredo comenzará la comercialización de su producto en la segunda quincena de abril, con preferencia, principalmente, al mercado internacional, donde hay más demanda que oferta de caracoles.

Así, la empresa sigue trabajando en la apertura de nuevos mercados y potenciales clientes, como en estos momentos en Dubái, al tiempo que estudia ofrecer nuevos productos en un corto futuro.

Caviar de caracol

En este sentido, han realizado pruebas con huevas de caracol, el caviar de caracol (con mayor precio en el mercado que el caviar tradicional), de gran consumo en Japón, y que se ha presentado en la última edición de Madrid-Fusión, con un resultado «espectacular».

El objetivo de la firma es abrir en el norte de España, hasta 2020, diez nuevas granjas y una fábrica, de unos 5.000 metros cuadrados, dedicada a la alimentación y a la cosmética.

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