Programa De Apoyo Integral A Las Familias

El deporte, como eje para promocionar las competencias y el desarrollo positivo del niño

Vídeo: Alfonso Helguera
En 2018 se ha trabajado con las escuelas deportivas de Santoña, la Sociedad Deportiva Buelna y el CDE Salla Indivisa Manent, de Los Corrales de Buelna
CRISTINA PASCUAL

Las escuelas y clubes deportivos, así como las asociaciones de ocio y tiempo libre forman parte de ese otro escenario de desarrollo, con el que muchos niños mantienen un contacto directo a lo largo de su vida. Y es que en este contexto de actividad física, el menor no solo se divierte, sino que adquiere habilidades deportivas, fortalece su salud física y alcanza una serie de valores en el ámbito personal y social.

Impulsado por la Dirección General de Política Social, a través del PAIF y en colaboración con los Departamentos de Psicología Evolutiva y de la Educación y el de Psicología del Deporte de la Universidad de Sevilla, el programa Deporte en Positivo es una acción innovadora y pionera en España. Dirigido a monitores de escuelas y asociaciones deportivas, tiene el objetivo de promocionar las competencias y el desarrollo positivo del niño a través del deporte.

A lo largo de las seis sesiones en las que está programada la actividad, se trabaja, principalmente, con contenidos de entrenamiento de valores y gestión de relaciones con niños, padres y familiares, estableciéndose modelos deportivos basados en el desarrollo. Al igual que en el resto de actividades del PAIF, sigue una metodología grupal, activa y participativa; a través de la experiencia y el planteamiento de casos y situaciones reales del día a día de estos profesionales.

En 2018 se ha trabajado con dos grupos de monitores y entrenadores, pertenecientes a las escuelas deportivas del Ayuntamiento de Santoña, la Sociedad Deportiva Buelna y el C.D.E Salla Indivisa Manent, de Los Corrales de Buelna.

Deporte en Positivo

El programa Deporte en Positivo destaca la figura del entrenador como educador y formador; desecha el modelo exclusivamente competitivo, y apuesta por un diseño más participativo. Tal y como afirma Francisco Cañizares, coordinador del PAIF, «los entrenadores pasan mucho tiempo con los niños; no son su padre ni su madre, pero son un referente más en su educación. Debemos tener claro que cuando se trabaja desde el deporte, también se están formando personas. Por eso quisimos centrarnos en esto y, además, trabajar para alcanzar una intencionalidad a la hora de transmitir esos valores implícitos en el mundo del deporte, como el respeto, la autonomía o la responsabilidad».

La gestión de la comunicación o los posibles conflictos entre familias y profesionales es otro de los ejes vertebradores del proyecto. «Durante las sesiones hemos creado un perfil estándar de entrenador a través de nuestras propias experiencias y, a partir de ahí, establecimos un listado con esos conflictos o situaciones que todos conocíamos», explica el entrenador de fútbol, Joaquín Llovio. Estos monitores coinciden al reconocer el entorno del niño como un elemento clave en su trabajo diario con los chicos y chicas, ya que «muchos niños vienen a entrenar con dos mochilas; la de la equipación deportiva y la de unos padres que, a veces, presionan o intervienen demasiado».

Participantes en una sesión de trabajo junto con el concejal de Deportes de Los Corrales, Javier Conde.
Participantes en una sesión de trabajo junto con el concejal de Deportes de Los Corrales, Javier Conde. / Alfonso Helguera

José Manuel Fernández, otro de los entrenadores participantes en la actividad, hace referencia a esta cuestión y afirma que «nuestro trabajo es entrenar niños. Cuando trabajas con menores sabes que la problemática de un chico de 16 años no es la misma que la de un pequeño de cinco. Sin embargo, nos hemos dado cuenta de que el entorno y la forma de vivir el deporte en sus casas y entorno más cercano suele ser un nexo en común. Si cada niño viene de casa diciendo que es Messi, se va a creer Messi en el vestuario, en el campo y frente al resto de compañeros, con lo que esto supone».

El papel como formadores

Según Carolina Díaz, otra de las coordinadoras del PAIF, «mediante acciones teatralizadas de roll playing, vídeos, juegos y debates hemos llegado a conclusiones y procedimientos de actuación en común. Esas opiniones colectivas estaban ahí, pero podían parecer cuestiones totalmente independientes, que apenas tenían que ver unas con otras. Se trataba de trabajar todos en la misma dirección, haciéndoles conscientes de la importancia de su papel como formadores».

La S.D. Buelna trabaja con entrenadores que se encargan de chicos mayores de edad, algo que, en un principio, parecía no encajar dentro del programa. Nada más lejos de la realidad. Su vicepresidente, José Antonio Sánchez Jimeno asegura que las sesiones han servido a los profesionales para plantearse cuestiones «que antes ni se paraban a pensar». «Actualmente tenemos un equipo sub21 en el que conviven niños de 14 y 15 años, con chicos de 20 en el mismo vestuario. Hoy puedo decir que la relación entre ellos es magnífica, de un respeto y un compromiso de ayuda increíble. Es emocionante».

Centrados en el fútbol

'Deporte en Positivo' está dirigido a todo tipo de deportes. Sin embargo, en el caso de Los Corrales de Buelna se ha centrado, únicamente, en el fútbol. En este municipio no existen las escuelas deportivas, sino que todo el deporte está organizado a través de los clubes. En el caso del fútbol cuentan con más de 200 niños y adolescentes de todas las edades. Esto abarca, además, a un amplio grupo de padres, madres y a una veintena de entrenadores. Javier Conde, concejal de deportes del ayuntamiento de Los Corrales de Buelna, explica cómo «cuando se nos presentó la oportunidad, decidimos participar en este programa. Quisimos trabajar con este grupo de entrenadores. Sabíamos que todos ellos son grandes profesionales, que realizan una labor increíble con nuestros jóvenes. Sin embargo, nos dimos cuenta de que no se estaba trabajando lo suficiente el ámbito de la psicología, de la comunicación con las familias, o entre los propios monitores y niños. Creo que ha sido un éxito y esto se puede palpar en las opiniones de los participantes, pero también en el ambiente tan bueno que se ha generado en el fútbol corraliego. Tras esta primera experiencia estamos planteándonos ampliarlo e impulsar el programa en otros deportes».