
Es un importante proyecto para Lucio Marcos Pernía, hijo del maestro escultor Lucio Marcos Estévez, de quien ha heredado, con orgullo, el talento para moldear materiales tan complejos como el hierro y el acero, mostrando su genialidad. La nueva obra ha sido un encargo de la Comunidad General de Regadíos de Calahorra que, una vez concluída, se donará a la ciudad, pasando a formar parte de su patrimonio artístico.
En la difusión de esta iniciativa, su autor presentó la maqueta de lo que será la futura escultura, de gran tamaño, con más de cuatro metros de altura y ocho toneladas de peso, realizada en acero cortén e inoxidable. En ella se representarán las figuras de un hombre y una mujer, agricultores. Se incorpora el agua como elemento distintivo de los regantes, que caerá en cascada desde la cima de la escultura. Según explicó Lucio Marcos «he querido crear un conjunto escultórico que aúne lo concreto y lo abstracto y que, además, genere un nuevo espacio urbano que se pueda fusionar con el ciudadano», explicó.




