El PRC asume cesar a Blanco para aprobar el presupuesto y abre una crisis de Gobierno

Salvador Blanco compareció para dar explicaciones tras conocerse la auditoría.
Salvador Blanco compareció para dar explicaciones tras conocerse la auditoría. / Celedonio Martínez
  • De la Sierra avisa a su socio de que "los intereses de Cantabria estarán por encima de causas personales"

  • El PSOE acusa a los regionalistas "de ser rehenes" de Podemos, que exige la salida del director de Sodercán, y adelanta que "no acepta chantajes"

Miguel Ángel Revilla ofició este miércoles, desde las bambalinas del PRC, el prólogo de la ceremonia de sacrificio de Salvador Blanco ante la exigencia de Podemos de su cese para apoyar el presupuesto del año que viene. Su consejero de Presidencia y hombre de máxima confianza, Rafael de la Sierra, puso públicamente la soga al cuello al director general de Sodercán y, de paso, lanzó un dardo envenenado a sus coaligados del PSOE en el Gobierno al recalcar "que los intereses de Cantabria estarán por encima de cualquier planteamiento de carácter personal". Una situación que abrió la primera crisis entre los dos socios y que llevó a los socialistas a acusar a sus compañeros de Ejecutivo "de ser rehenes" de la formación morada y a dejar claro que "no aceptan chantajes".

La formación morada, socio habitual en la oposición del bipartito, ha pedido en reiteradas ocasiones la cabeza del responsable de la empresa pública. "Vamos a ser intransigentes en este caso. O Salvador Blanco o las cuentas públicas, ellos eligen", avisa su secretario general, Julio Revuelta. Una petición de cese que, además, se ha aprobado ya dos veces en el Parlamento, tras hacerse públicas las irregularidades detectadas en un informe de la Intervención General entre 2008-2010, años en los que Blanco ocupaba el mismo cargo que ahora con el anterior Gobierno de socialistas y regionalistas.

De la Sierra abandonó ayer la prudencia que le caracteriza para decir en alto lo que muchos piensan en el PRC. Recordó que su partido ya vivió esa situación cuando Francisco Javier López Marcano se sacrificó en 2015 al no recoger su acta de diputado regional tras exigirlo Podemos como condición para abstenerse en la investidura de Revilla.

Mensaje del número 2 del PRC

El mensaje del número dos del PRC no fue improvisado. Es una cuestión que llevan semanas rumiando y que tan solo horas antes se había puesto sobre la mesa en el Comité Ejecutivo del partido. El propio presidente regional y secretario general de la formación dijo ante la cúpula regionalista, incluido el propio Marcano, que si por una persona no hay presupuestos, ésa debe abandonar. O en palabras del consejero: "Ese principio de generosidad que nosotros tuvimos, si llegara el caso de que alguien tuviera que asumirlo en su momento, pensamos que debe hacerlo, claro que sí. Nosotros hemos vivido esa situación y hemos antepuesto lo que considerábamos los intereses de los ciudadanos, formar Gobierno, a cualquier otra consideración de partido", subrayó en una rueda de prensa convocada para analizar, junto al portavoz parlamentario, Pedro Hernando, el inicio del curso político.

Un ejemplo que no les vale a los socialistas, ya que el exconsejero de Cultura y Turismo se encuentra imputado (por el caso Racing) y Salvador Blanco no. Su portavoz parlamentaria, Silvia Abascal, afeó estas declaraciones, acusó a los regionalistas de "convertirse en rehenes de Podemos" y dijo a sus compañeros de gabinete que no van a aceptar un "chantaje". "Es lamentable que el PRC sea cautivo de un capricho de Podemos. Los socialistas entendemos que los presupuestos pueden y deben estar condicionados por políticas pero no por personas, tal y como ya declaró el presidente de Cantabria y del PRC, Miguel Ángel Revilla, que el pasado 1 de agosto dijo: ‘Hasta ahora en las negociaciones de presupuestos siempre se ha hablado de partidas y prioridades, pero no sobre las personas que los van a llevar a cabo’", recordó la diputada socialista.

"El código ético del PSOE es intachable"

Abascal se negó a comparar el caso de Marcano con el de Salvador Blanco. Insistió en que el código ético del PSOE es "intachable, como hemos visto en los últimos días" –en alusión a la dimisión de Puerto Gallego de su acta en el Congreso de los Diputados– y que "no aceptamos chantajes ni causas de venganza obsesiva y personal hacia Salvador Blanco, que no sólo no está imputado por causa alguna sino que nadie ha procedido a efectuar denuncia contra su gestión".

El malestar en las filas socialistas queda patente en el último párrafo de su comunicado, donde invitan a reflexionar "al vicesecretario general del PRC sobre los verdaderos motivos que le llevaron a entregar la cabeza de Marcano a Podemos para alcanzar la investidura". Un golpe al ala regionalista del Ejecutivo que siembra dudas sobre los argumentos esgrimidos por el PRC hasta la fecha.

Sea como fuere, la minoría parlamentaria –17 de 35 diputados– exigirá al bipartito PRC-PSOE un gran quebradero de cabeza para aprobar el Presupuesto. Ya sucedió el año pasado. Miguel Ángel Revilla no se cansó de repetir que el Ejecutivo no subiría los impuestos, pero ese diputado que le falta al Ejecutivo para la mayoría absoluta le obligó a ceder ante las exigencias de Podemos. La luz verde a las cuentas de 2016 le costó al presidente retractarse de sus palabras y a modificar su política fiscal e incrementar los tramos altos del IRPF. Un sacrificio asumible para Revilla con tal de sacar adelante el Presupuesto a tiempo.

Explorando posibilidades

Aunque en el PSOE no barajan ningún escenario en el que Blanco abandone su puesto, en el PRC se antepone la aprobación del Presupuesto a todo. Pero antes de que los dos socios se vean abocados a enfrentar las dos posturas, intentarán esquivar ese "todo o nada" del partido de Pablo Iglesias explorando la vía de Ciudadanos, que también exige cambios en la gestión de la empresa pública, pero para los que la salida de Blanco "no es una línea roja", según confirmó este miércoles su portavoz, Rubén Gómez. Pero el apoyo no será un cheque en blanco. Igual que no lo fue cuando dieron con sus votos luz verde al convenio de basuras con Guipúzcoa a cambio de la cabeza de la directora general de Asuntos Europeos, Inmaculada Valencia. No es ninguna novedad que el partido de Albert Rivera defiende el regreso de la empresa pública a la Consejería de Industria, de donde salió después de que los socialistas firmaran el pacto de gobierno con los regionalistas. Si la formación naranja se enroca en esta exigencia, el acuerdo se puede volver imposible, ya que el PSOE tampoco está dispuesto a dejar escaparla después de defender su decisión contra viento y marea en el Parlamento.

A pesar de que ayer no se pronunció, la líder socialista, Eva Díaz Tezanos, asegura respecto al ‘caso Blanco’ que "no se permitirá que ninguna fuerza política le diga al Gobierno ni lo que tiene que hacer, ni desde luego que nos den lecciones de transparencia y de honradez, porque es la manera de actuar de este Ejecutivo y de esta sociedad".