Un Podemos para ganar el futuro

Este fin de semana tendrá lugar la segunda Asamblea Ciudadana Estatal de Podemos. Un evento en el que decidiremos el Podemos que vamos a desarrollar en el futuro próximo, el que está llamado a gobernar nuestro país y cambiar a mejor las políticas que se toman desde las instituciones. En esta Asamblea, si nos alejamos del ruido mediático que envuelve el debate, una cosa es ya segura: cualquiera que sea la propuesta finalmente elegida será significativamente mejor que la surgida de la primera Asamblea Ciudadana en 2014, aumentando la democracia interna hasta niveles considerados utópicos en cualquier otro partido.

Mirando con esperanza el futuro, armados con un mandato de la Asamblea Ciudadana en forma de documentos político, organizativo, ético y de igualdad claramente mejores que los anteriores y con la voluntad de caminar unidos hacia el cambio real es como vamos a ganar este país para su gente, para nosotros, para esa mayoría que sufrimos las terribles consecuencias de las políticas neoliberales del PP, a las cuales abrió la puerta y hoy en día sigue apoyando el PSOE. Con esa idea es con la que personalmente he apoyado el proyecto ‘Podemos para todas’, liderado por Pablo Iglesias y en cuya candidatura también se encuentra un compañero de Cantabria, Alberto Gavín, quien sería una de las mejores incorporaciones que podría tener el Consejo Ciudadano Estatal a la vista de su capacidad y experiencia profesional.

Considero que la propuesta de Pablo Iglesias es la que mejor continúa, de manera coherente, el proceso iniciado en las calles el 15M y cuyo espíritu fue recogido por Podemos. Creo que es el proyecto que nos situará en mejores condiciones para ganar al PP en el ciclo electoral de 2019-2020. Si bien lo anterior no es óbice para reconocer muchas virtudes a otros proyectos que han presentado compañeros, porque a todos nos impulsa ese espíritu de cambio a mejor que necesita nuestra sociedad y sin el cual nos entregaríamos a un gris y anodino futuro.

No serán compromisarios ni representantes que se representan a sí mismos reunidos en cuartos cerrados quienes determinen hacia dónde debemos ir sino que será la Asamblea Ciudadana, abierta a cualquier persona de nuestra sociedad que quiera participar en la misma, la que lo decidirá de manera directa. Un ejemplo de hacer política que debemos llevar y ampliar en las instituciones. Llevar la calle, la sociedad, las clases populares a las instituciones para que estas sean un reflejo fiel de nuestro país.

Para tener éxito es clave no olvidar todo lo que nos une ni olvidar el objetivo que tenemos. Un camino que conocemos en Podemos Cantabria, donde, tras la Asamblea Ciudadana de mayo de 2016, hemos ido todos a una, siendo plenamente conscientes de que con los conflictos internos solo ganaban los políticos de las redes clientelares y su caterva de estómagos agradecidos, vividores del saqueo de lo público. Ese cambio ha implicado ceder mucho por parte de todos pero, a cambio, hemos encontrado un campo de trabajo común en el que estamos en disposición de sacar de su eje y romper definitivamente el péndulo de la política cántabra que nos llevaba de un mal gobierno del PP a otro malo del PSOE y PRC.

Rompiendo ese péndulo y desarrollando un proyecto político autónomo con un proyecto propio de país para Cantabria es como vamos a ganar nuestro futuro. Precisamente, con la necesidad de profundizar en esa idea de cambio a través de la radicalidad democrática hemos decidido que, una vez finalice la Asamblea Ciudadana Estatal, en Cantabria convocaremos nuestra propia Asamblea Ciudadana Autonómica para que sea la gente la que decida y concrete al máximo nivel de detalle la estrategia política de Podemos Cantabria. No lo hará un pequeño grupo de personas constituido en ejecutiva omnipotente, sino que será entre todos entre quienes determinaremos ese camino en nuestra Asamblea de primavera, en la que se debatirá única y exclusivamente sobre política, sin debates estériles sobre cargos que quiten atención a lo que nos importa a todos. Una Asamblea de primavera para debatir sobre cómo resolver los problemas de la gente, los problemas que tenemos en el día a día.

Problemas como el de la falta de empleo y su precarización, la ausencia de un modelo de país para Cantabria, la necesidad de invertir en I+D+i, el grave problema de la corrupción, el agujero en las finanzas públicas, la necesidad de un sistema sanitario universal y de calidad, la educación, la dependencia, la renta social básica…. una primavera ideal para comenzar a construir la marea que se lleve de una vez por todas la política que se hace contra la gente y la democracia sin poder real de las clases populares. En Cantabria comenzamos a ganar 2019 en la primavera de 2017.