«Necesitábamos salirnos del raíl e investigar por carreteras secundarias»

J. Álvarez

Vetusta Morla estrena hoy su nuevo disco, 'Mismo Sitio Distinto Lugar'

Pilar González Ruiz
PILAR GONZÁLEZ RUIZSantander

«Ha sido mágico llegar hasta aquí», canta Vetusta Morla en la canción ‘Deséame Suerte’. Mágico y también largo; un camino de casi dos décadas. La banda madrileña publica hoy su nuevo trabajo, ‘Mismo Sitio Distinto Lugar’, el séptimo álbum de una banda que ha hecho de la coherencia y el paso seguro un sello.

Tras la larga gira de ‘La Deriva’, la gran explosión de un recorrido bien cimentado, necesitaron parar. Descansar de sí mismos y del ritmo frenético. Recomenzar. El resultado de esa pausa es la intimidad troncal de seis músicos que comparten una manera de entender la música y la vida expuesta en diez canciones, más descaradas de lo habitual. Guille Galván, compositor y guitarrista de Vetusta Morla, desgrana algunos de los secretos que encierra su esperado trabajo.

- Regresan después de un tiempo de pausa y desconexión. ¿Cómo se sienten?

- Con el nervio que precede a todo alumbramiento y la tranquilidad o la calma de haber hecho un disco del que estamos muy orgullosos, manteniendo el gusanillo de ver cómo lo recibe la gente.

- La primera escucha brinda una sensación que podríamos denominar sorpresa.

- ¡Bien! Eso es algo positivo.

- ¿Es lo que esperaban generar?

- Sí. Durante este año y pico, hemos concebido el disco como un proceso de abrir las ventanas y buscar cosas nuevas dentro de la matriz de lo que es el grupo. Incorporar nuevos procesos de creación, de grabación y nuevas personas en el equipo creativo que nos ha ayudado a darle forma. Cuando la premisa es la búsqueda, encuentras muchas sorpresas. Dentro de este trabajo hay mucho desconcierto, mucho cable a tierra. Y también sátira.

- En cuanto a esa ironía, ¿es posible que haya una 'intro' realizada por El Mundo Today en la canción ‘Palmeras en la Mancha’?

- Lo es. ¡Es un featuring! En lugar del solo de guitarra, entra un boletín de El Mundo Today. ‘Palmeras’ es quizá la canción que utiliza de una forma más clara la sátira y el desconcierto. Es una especie de cómic narrado donde hay algo que está a punto de reventar o ha reventado. El mundo de la sátira ayuda a replantearse la trinchera mental o el lugar donde estamos tan a gusto. Te hace cuestionarte por qué piensas como piensas o qué está sucediendo. De primeras es un bofetón, pero con el tiempo aporta algo que tiene mucho que ver con la manera que tenemos de ver el mundo. Fue arriesgado llamarles al principio y una sorpresa para ellos; nadie les había llamado para eso. Con el tiempo no entendemos la canción sin su participación.

- ¿Arriesgar e innovar fue la actitud a la hora de dar forma a este disco?

- Una de las premisas era encontrar formas de aplicar un método distinto. Y para eso tienes que trabajar de otra manera. Hemos entendido, por ejemplo, que para crecer hay que enfrentarse al vértigo de colaborar con gente distinta. Salir de esa casa en la que tan cómodo te sientes.

- La tan mencionada zona de confort

- Es verdad, salir de ahí, aunque sea una palabra, manida.

- Apostar por ese cambio, ¿es una muestra de crecimiento personal y profesional?

- Siempre hemos tenido ese deseo. Cualquiera de los discos anteriores es diferente al que le precede. En todos hay evolución, pero en este momento necesitábamos salir del raíl, dejar la autopista y meternos en una carretera secundaria e ir investigando. Cuando tienes una forma muy clara de hacer las cosas, corres el riesgo de confiarte y no explorar otras. La música, tal y como la entendemos, tiene que ver con la sensación de hacer las cosas por primera vez. Sentir tu trabajo con la mirada del chavalín que empieza a tocar.

18 años de música

- Pero ya no son unos 'chavalines'. Puede que no todo el mundo sepa que llevan casi dos décadas de carrera; con nueve años de andadura antes de su primer disco.

- ‘Un día en el mundo’ (Pequeño Salto Mortal, 2008), fue el primer LP, el primer éxito y que venía de muchos años, de muchos conciertos, muchos EPs, muchas maquetas y mucho trabajo en la sombra, pero imprescindible.

- ¿Cuántas salas tuvieron que recorrer antes de llegar a ese éxito y qué importancia tienen?

- ¡Todas! (ríe). Tienen muchísima importancia; es tu laboratorio, tu sala de operaciones... Hemos aprendido a hacer música juntos en el local y encima de los escenarios. Sin esos dos pilares y los escenarios, ese contacto directo con el público y la experiencia de patear ciudades y cargar furgonetas, nada sería lo mismo. Cuando tienes la oportunidad de que alguien coja un ‘ampli’ por ti, lo valoras mucho más. Pasas por todos los escalones hasta poder llegar a vivir de la música.

J. Álvarez

- ¿Cómo llevan la fama? ¿Es un peaje necesario?

- Es un peaje, sí, pero somos un grupo más conocido por nuestras canciones que por nuestras caras. Es un cierto alivio y un refugio. En (el videoclip) ‘Deseame suerte’ es la primera vez que salimos de forma tan descarada. Hasta ahora no habíamos decidido hacerlo. No renegamos de esa fama, pero pensamos que las canciones tienen que tener todo el protagonismo.

- Las letras de ‘Mismo Sitio Distinto Lugar’ (MSDL) ¿han surgido de este periodo de descanso o tenían la maleta cargada de versos previos?

- El germen está siempre dentro y forma parte de todo el bagaje, pero sí que nos gusta escribir cuando estamos en ese periodo de cambio. Es bonito acotar, decir quiénes somos en este momento concreto. Es un ejercicio interesante centrar. ‘MSDL’ es una narración que tiene que ver con el aquí, con lo que sucede en un momento muy concreto y es casi una invitación al epicentro del grupo.

«Cuando la premisa es la búsqueda, el resultado depara muchas sorpresas»

- ¿Se puede decir que vienen más guerreros que antes?

- Quizá es el disco más descarado, más desinhibido, donde hemos dejado salir cosas que antes no considerábamos oportunas por equis razones. Hemos preferido pecar de exceso que de defecto. Incluso desde el arte; hay color, naturaleza que va mutando. Es una invitación a formar parte de algo que se está moviendo, que es un proceso, que sigue cambiando.

- ¿Atreverse a decir cosas menos oportunas es sinónimo de mayor seguridad en ustedes mismos?

- Es la necesidad de hacer las cosas sin pensar tanto en si se ajusta o no a lo que van a decir los demás. Hay un descaro que nos ha venido muy bien. A veces somos demasiado racionales a la hora de explicar. Las cosas llegan y hay que dejar espacio a la intuición. ¿Por qué limar para que todo se ajuste?

- Según dice, «todo se resume en contar historias». ¿Hay algo en común en las historias de este disco?

- Todas surgen de nuestra intimidad, en este disco más que en ningún otro. Ha sido un camino inverso a ‘La Deriva’; parte de algo muy troncal, con nuestra identidad proyectada hacia afuera. Hemos tenido que entrar muy dentro para poder ser atrevidos. Las palabras hacen de canalizador de esos sentimientos.

- ¿Cree que el público identificará esos sentimientos que han volcado?

-Lo interesante es que el público encuentre sus propios sentimientos. No lo que siento yo. Creo que todos tienen la posibilidad de poner las canciones en un momento vital que será diferente para cada uno.

J. Álvarez

La pausa que no fue

- Han tenido tiempo para embarcarse en proyectos paralelos, en su caso un libro (‘Retrovisores’). Un descanso relativo...

- Parar, parar no paras nunca. En realidad estás en la trastienda, incubando ideas. La música es uno de los trabajos más maravillosos del mundo. Forma parte de tu día a día y de tu manera de entender el mundo. No es un chequeo en la oficina y no puedes aislarte.

-¿Se han dado vacaciones de ustedes mismos?

- La gira de ‘La Deriva’ duró casi dos años. Fue un éxito en muchos sentidos, pero acabas pagando facturas físicas y psicológicas. Cuando terminó nos dimos unos meses de descanso. Tocaba volver a la casilla de salida, replantear las cosas y decidir hacia dónde queremos llevar esto.

Mezclar, agitar y servir

Eléctricos, pasados por la distorsión, desafiantes... pero eran ellos. El primer single de ‘Mismo Sitio Distinto Lugar’ fue un tortazo a las expectativas. ‘Te lo digo a ti’ rompía ese recuerdo dulce, melódico y acumulador de himnos de ‘La Deriva’. Por si fuera poco, se sacaron de la manga un videoclip que mezclaba a Nacho Vigalondo tras la cámara, con Nacho Vegas y Lolita como actores invitados.

Juan Pedro ‘Pucho’ Martín, David ‘el Indio’, Álvaro B. Baglietto, Jorge González, Guille Galván y Juanma Latorre han dado un puñetazo en la mesa y han dejado atrás la comodidad. Ahora se atreven a decirlo todo. No les falta profundidad. ‘Punto sin retorno’ o ‘Consejo de sabios’ recuperan ese intimismo lírico tan propio e identificable. Otros temas, como ‘El discurso del rey’ o ‘La vieja escuela’ juegan con nuevas texturas sonoras y salen bien parados del experimento.

El 1 de marzo comenzarán a girar en Perú. Llegarán a España a finales de abril (28, Salamanca) tras recorrer cinco países y «rodar» sus nuevas criaturas.

«¿Lo suyo es una historia interminable?» les preguntamos. «Serán las canciones quienes decidan si queda gasolina o no».

- Durante estos 18 años, ¿ha habido algún momento en que se hayan planteado dejarlo?

- Como en todo, tienes momentos muy bajos, pero tenemos la suerte de ser un colectivo; si uno está mal, otro le ayuda, nos damos un achuchón y pensamos por qué estamos juntos. Es un compromiso vital con hacer lo que te gusta y ahí suele estar la llave para seguir abriendo puertas y continuar trabajando.

- Tienen fechas de gira planteadas, comenzando por Latinoamérica. ¿Por qué esa elección?

- Había que decidir y nos parecía interesante, igual que en ‘La Deriva’, arrancar allí. Es una manera más pausada, aunque a nivel de producción sea más complicado. Una forma de ir rodando el disco y la gira, llegar aquí con todo bien armado y afrontar los espacios que son muy grandes con más seguridad y una experiencia necesaria.

- En el libro que refleja lo que es una gira de Vetusta Morla, ‘Memoria Instantánea’, recomiendan canciones desde Rufus T Firefly a Franco Batiatto. ¿Qué han escuchado en este periodo?

- En realidad hemos escuchado mucha música pero intentando hacer un ejercicio de abstracción. A veces trabajas con referencias, con colores, ondas. En ‘MSDL’ nos parecía que eso era limitarnos, queríamos llegar a un lugar desconocido para todos. El periodo trabajando con Dave Friddman, que es santo y seña de nuestra cabecera musical, no tenía sentido acotarlo sino que pusiera su mirada y su forma de entender las canciones sobre lo que ya habíamos grabado. Escuchamos y hablamos sobre mucha música, pero no hay ninguna que haya sido referente.

- ¿Cómo resumirían su experiencia con Friddman?

- Ha sido muy fácil. Aparte de ser un genio como ingeniero y productor es una persona con una humildad terrible y una capacidad muy grande de probarlo todo. Cualquier cosa que sugeríamos la incorporaba sin problema. Es la primera vez que trabaja con una banda española. Le mandamos la demo y quiso hacerlo. Está trabajando con años vista con mucha gente y tuvimos mucha suerte de poder ir allí, a Tarrods Roads Studios. El proceso terminó de formar las canciones y fue muy bonito.

«La sátira ayuda a replantearse la trinchera mental o el lugar donde nos sentimos tan cómodos»

- En todas sus respuestas hay palabras como proceso, evolución o mutación que inciden en el movimiento

-Así es como entendemos nuestra música. Estamos cambiando constantemente. La tecnología cambia, nuestra manera de entender y lo que escuchamos también. Lo difícil es encontrar un equilibro con lo que eres y con todo ese proceso en torno a un núcleo común. Vetusta sigue manteniendo los cables a tierra de siempre.

- ¿Siguen siendo «seis amigos cuidando el mismo nido»?

- Sí. Si no sería complicado hacer frente a todo y a estar tan expuesto sin ese compañerismo. El disco también refleja conflicto y ese un punto tan importante de saber que tienes un hombro al lado. MSDL, habla explícitamente de ello. ‘Deséame suerte también va por ahí; «todos necesitamos alguien que nos cubra». Hay un llamamiento y una necesidad en medio de todo este sindios; con un amigo cerca todo está bien.

- ¿Lo suyo es una historia interminable o tienen planes de terminar en algún momento?

- Serán las canciones quienes nos digan si queda gasolina o no.

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