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/ Andrés Fernández

Romero y Delgado vencen en el viaje de los 100 kilómetros

  • atletismo

  • La exigencia de la prueba aumentó debido al calor sofocante y al molesto viento que azotó a los atletas desde primera hora de la mañana

La mirada perdida en la distancia; rostros desencajados al compás de un paso eterno. De fondo, el aplauso agradecido de un público al que no le importó madrugar y perdonar un rato de playa para animar a los 114 atletas que tomaron la salida de los 100 kilómetros Ciudad de Santander ayer en el Parque de las Llamas. Ellos fueron los primeros en enfrentarse a un sol de justicia y a un viento molesto y tirano que azotó sin piedad a los valientes de principio a fin. Si ya de por sí patearse 100 kilómetros es un ejercicio de funambulismo, hacerlo con el aire zarandeando el cuerpo de los corredores convierte el reto en una locura. Rubén Delgado (Macarena) y Trinidad Romero (Ultrafondo) fueron los vencedores de esta aventura; sus marcas fueron discretas, 7.50.26 y 8.58.06, respectivamente, pero en las condiciones en las que se corrió no pueden ser más que magnificas.

El parque santanderino, centro de operaciones de una cita que con la de ayer cumple ya 38 ediciones, se convirtió en un hervidero de gente al filo de las 9.00 horas. Por entonces, los más atrevidos ya llevaban un buen tramo con el dorsal puesto.A esa hora, comenzó la prueba de los cien kilómetros por relevos, una modalidad en la que participaron 58 equipos, formados por diez corredores. Cada uno de los integrantes completó diez kilómetros. El bullicio, el buen ambiente y las ganas de esforzarse dieron la nota de colorido a la mañana. Equipos llegados desde Burgos,San Sebastián o Valencia aportaron un tono de competitividad sana que enganchó a los aficionados.

En la cita reina, además de la victoria final absoluta también se puso en juego el título nacional militar. 22 soldados tomaron la salida y la pelea no defraudó. Los favoritos pronto tomaron la cabeza de la carrera; Delgado, junto a Javier Lozano (Atlético Arroyo) y Xabier Alonso (Bidasoa), emprendió una huida hacia delante que ya nadie podría seguir. En las carreras de ultradistancia es difícil ver a los atletas ‘pegaditos’, es como si cada uno prefiriera llevar el sufrimiento en solitario y por ello la aventura se convierte en una procesión con cada participante por un lado. Los ritmos de los mejores son demoledores; Delgado corrió a una media inferior a cuatro minutos y cuarenta segundos por kilómetro. Una proeza. Si hay una virtud que distingue a los atletas que se especializan en este tipo de pruebas es su constancia y enorme capacidad psicológica.No se alteran por nada pese a que en cien kilómetros pasa una vida. Delgado aventajaba en algo más de ocho minutos a Lozano al paso por el ecuador de la prueba y cincuenta kilómetros más tarde la renta fue la misma. Tractores con zapatillas.Entre las chicas, Romero, campeona de España de la especialidad, aventajó en 28 y 31 minutos respectivamente, a Carmen Pérez (Redolat) e Irina Batyreva (Ultrafondo). Nueve mujeres lograron terminar la carrera.

Finalmente, de los 39 participantes que apostaron por la modalidad de los 50 kilómetros, Asier Cuevas (New Balance), un consumado especialista en la larga distancia, detuvo el cronómetro 3.05.27; un registro muy destacado.

Lo de ayer, además del reconocimiento para los vencedores que superaron unas condiciones meteorológicas bastante molestas para una prueba tan larga, fue una fiesta del atletismo. Los más de 800 participantes que decoraron el Parque de Las Llamas contribuyeron a que una de las pruebas más longevas de esta región ya piense en una edición más. En 2018, la prueba piloto de los 50 kilómetros pasará a ser ya oficial.

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