Ángel Lavín, 'Harry'
Ángel Lavín, 'Harry' / Javier Cotera

El Racing recurre el auto de imputación de Pernía y 'Harry'

  • El club, los exjugadores y AUPA lo consideran insuficiente, ya que «hay indicios clarísimos de delito» que el juez Agüero ha dejado fuera

El Racing, junto a la plataforma de exjugadores y la Asociación Unificada de Pequeños Accionistas (AUPA) ha presentado un recurso parcial ante la Audiencia Provincial de Cantabria contra el auto del juez Miguel Ángel Agüero por el que imputaba a los expresidentes del Racing Francisco Pernía y Ángel Lavín ‘Harry’ delitos de apropiación indebida y administración desleal en su gestión al frente de la entidad.

Lógicamente, la decisión del magistrado fue recibida como una buena noticia en las oficinas de El Sardinero, pero se ha recurrido, ya que la directiva verdiblanca lo considera insuficiente. Por eso, en el recurso se pide que se estimen los indicios de delito de algunos de los hechos que el juez Agüero ha descartado.

Aunque ya es seguro que se producirá el juicio oral con Pernía y ‘Harry’ en el banquillo, además del exresponsable de la cantera Iñaki Urquijo y el representante de futbolistas Juan Vergara, se sentarán sólo por una parte de los delitos que los exjugadores apreciaban en su querella.

De los trece asuntos que enumeraba el colectivo que inició el proceso y al que después se unieron el propio Racing y la Asociación de Pequeños Accionistas AUPA, el juez veía indicios de delito únicamente en tres: el Racing Primavera, la escuela de futbolistas abierta en Brasil y con la que presuntamente se desvió dinero; la compra de un coche para el presidente; y la contratación de Urquijo. Fuera quedaban las posibles anomalías en los fichajes de Tchité y Smolarek o en las intermediaciones por la venta de Zigic y Garay, entre otros asuntos destacados.

«Vamos a recurrir porque no nos gusta del todo. Creo que no es justo que se escaqueen de algunas de las cosas graves que hicieron. El juez ha cogido lo que no tiene ninguna discusión, pero hay algunas cosas en los que hay indicios clarísimos y las deja fuera», explicó Manolo Higuera tras la notificación del auto.

El presidente del Racing y el abogado Javier Noriega han sido los encargados de la redacción del recurso. Lo que no entraba dentro de las posibilidades de los demandantes es que se ampliase el caso a otras personas. Los posibles implicados se marcaron con la presentación de la demanda y, ahora, ese aspecto es imposible cambiarlo.

De todas los presuntos delitos enumerados por los querellantes, sólo tres tienen la suficiente consistencia según el auto. La primera es la creación de la escuela de fútbol Racing Primavera en Brasil.

Agüero defiende que una parte importante de los 965.065,08 euros se utilizaron de forma inadecuada. En concreto, 359.963 euros que «fueron distraídos del patrimonio» del Racing. De esta cantidad, no existe «ni un solo justificante de los gastos. Ni una factura».

El de administración desleal recae sobre Lavín por la contratación de Urquijo como director técnico «en unas condiciones laborables muy favorables para él y no tanto para el club».

Y por último, se apunta como delictiva la adquisición de un coche de alta gama exclusivo para el presidente –costó 71.166 euros–, cuando ya estaba abierto el concurso de acreedores, «cuya necesidad no venía justificada mínimamente dado que existían coches a disposición del club». Aquel Audi A8 que dio lugar a la famosa frase de Pernía: «Algún capricho me tenía que dar».