El Grupo Vela niega ahora que se proponga cerrar Fundinorte en enero

Aspecto actual del interior de la fundición de San Felices de Buelna, con nueva maquinaria. / DM

Los dueños de la antigua Greyco aseguran que necesitan el «empujón final» del Gobierno para «aflorar» y mantienen su compromiso

Isabel Arozamena
ISABEL AROZAMENASantander

El jueves el Grupo Vela, gestor de Fundinorte, la antigua Greyco, reflotada con ayuda de la empresa pública Sodercán, lanzó una amenaza contundente al Gobierno regional: en caso de no recibir una cantidad suficiente en lo que queda de año, en enero se pondrá fin al proyecto por falta de liquidez y los empresarios entregarán las llaves de la fábrica al Ejecutivo cántabro. Ayer, los actuales dueños de Fundinorte se desdijeron en parte y en un comunicado recalcaron que «desean constatar que nunca han querido cerrar y que creen tanto en el proyecto que han hipotecado su patrimonio familiar en favor de la fundición». Pero, a la vez que alejaban sombras sobre un cierre inminente, seguían reclamando al Gobierno de Cantabria «el empujón final a Fundinorte para aflorar definitivamente». Con esta frase volvían a reclamar una ayuda económica de Sodercán que consideran está contemplada en los acuerdos firmados. Sin embargo, la empresa pública da por prácticamente concluido el proceso al asegurar que ha atendido las demandas comprometidas.

El dato

80.000
Son las piezas que tiene encargadas la fundición hasta finales de año.

El grupo empresarial recalca también que los trabajadores «son y serán siempre lo primero» y niega «que se haya producido una bajada de sueldo» a la plantilla. Además, añadió la compañía, se asumió una deuda del Fogasa por importe de 89.432 euros que debía ser pagadera al año de generar beneficios. Este hecho aún no se ha producido, sin embargo, el grupo «consciente de los apuros de los trabajadores y sus familias, decidió pagar toda la deuda a los cuatro meses de adquirir la fundición». Desde la adquisición de la planta se han pagado más de 500.000 euros solo en Seguridad Social «para asegurar las pensiones y cotizaciones de cada uno de los empleados».

Comprometidos

El grupo resaltó que «gracias a este importante esfuerzo económico, por delante de otras necesidades de Fundinorte», se ha podido jubilar a varios operarios. A la par, «se han relevado a estas personas con una nueva generación de jóvenes ingenieros cántabros». Vela reafirmo que está «comprometido con Cantabria y sus ciudadanos y lo demuestra» con lo invertido.

En lo referente a los clientes de Fundinorte, la fundición avanzó que se han mantenido conversaciones durante el año de funcionamiento con clientes italianos, alemanes, franceses y españoles. Actualmente, «tras la modernización de sistema de moldes con nuevos hornos y tecnología punta», hay ofertas por diez millones de euros. En lo que queda de año, la fundición de San Felices tiene pedidos por más de 80.000 piezas y 120.000 euros: «hay pedidos y los clientes confían en la empresa», destacó.

En total, el grupo asegura que ha invertido cinco millones de euros y «todo este dinero ha sido utilizado en exclusiva para convertir una fundición a punto de expirar en una competitiva y puntera» con dos cucharas de plasma de última generación, hornos de inducción, una nueva máquina de moldes «y un sinfín de mejoras».

El grupo reconoce un problema de financiación -«los bancos no dan préstamos a un proyecto que aún no tiene beneficios, aunque ya tenga pedidos en marcha»- y reitera su petición de ayuda, «ya que se cumple con todos los requisitos técnicos solicitados». A la vez, lamentan que «cuando se quieren poner trabas todo son problemas de matices. Los socios se apoyan y cumplen con sus acuerdos, verbales y escritos. Esta situación se puede solucionar si se quiere, solo hace falta que el Gobierno de Cantabria facilite el empujón final a Fundinorte».

Sodercán «ha respetado escrupulosamente» el acuerdo, asegura Blanco

Antes de formalizar su dimisión como consejero delegado de Sodercán, Salvador Blanco aseguró ayer que la sociedad pública «ha cumplido escrupulosamente» el acuerdo con Fundinorte, la antigua Greyco. Aclaró que el «pequeño cambio» que se introdujo para permitir que parte de la aportación de dinero público se dedicara a gasto corriente fue aprobada por el consejo de administración al «entender» la justificación de la empresa sobre la necesidad de circulante para arrancar la fábrica.

Blanco defendió el seguimiento que se ha hecho de este proyecto desde Sodercán y recalcó que ha estado «perfectamente guiado». «Otra cosa distinta es la situación en la que se encuentre porque los avatares del mercado sean otros», agregó. El todavía consejero delegado subrayó que las modificaciones del acuerdo inicial para permitir que parte de la aportación de Sodercán se dedicara a gasto corriente no fueron decisión suya, sino que fue aprobada por el consejo de administración de Sodercán.

Se hizo después de que el grupo Vela trasladara que para poder arrancar la fábrica, conseguir pedidos y atender a los clientes se precisaba circulante suficiente para hacer frente a las obligaciones y trabajo ordinario. Esa aportación a gasto corriente se dedicó al pago de nóminas y acopios.

Por su parte, el portavoz parlamentario de Ciudadanos (Cs) en Cantabria, Rubén Gómez, consideró ayer que el Gobierno regional «no está para modernizar las empresas privadas». «Puede ayudar», indicó, «pero cada vez que juega a ser empresario somos todos los cántabros los que pagamos la fiesta».

Rubén Gómez citó casos como los de GFB, Nestor Martín y el Racing de Santander, al tiempo que mostró su deseo de que «no sumemos a esa fiesta a Sidenor o Greyco».

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