Revilla: «Ha habido una clara dejación de funciones con la educación en Cataluña»

Miguel Ángel Revilla durante su intervención en el Ateneo Madrid, en la tarde de ayer. / EFE

El presidente de Cantabria aboga en el Ateneo de Madrid por la «racionalidad» frente a la «visceralidad» y subraya que Cataluña «tiene que seguir siendo España»

GUILLERMO BALBONA MADRID.

«Los que se han saltado la ley tendrán que pagar las consecuencias. Pero tendrá que aparecer alguien que arregle esto. Hay que ajustar las competencias y buscar una fórmula». La situación de Cataluña acaparó buena parte de la intervención del presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, este jueves en el Ateneo de Madrid. Tras ofrecer su visión sobre la «fortaleza de España como país plural y el más solidario del mundo» -hasta que «con la crisis afloran las tentaciones, rebrotan los nacionalismos, se pone fin al bipartidismo y hay un efecto social demoledor- , de inmediato diseccionó las causas del deterioro de la convivencia y la desafección de los ciudadanos hacia la política y la situación de Cataluña, «una de las regiones más ricas de Europa, con mayor PIB que la mitad de los landers de Alemania». Y retrocedió al año 2007 con el inicio de la quiebra económica: «La crisis trae como consecuencia el rebrote de los nacionalismos, que tienen la tendencia lógica de echar la culpa a otros», explicó el presidente, para quien esta situación «no se hubiera dado en épocas de bonanza».

Pero, a su entender, uno de los principales problemas hay que buscarlo en la educación. En los últimos años cada comunidad ha implantado una enseñanza de la historia diferente, acomodada sus intereses, «contando su verdad. Y de ahí vienen los males de ahora». «Ha habido -dijo- una dejación de funciones con la educación en Cataluña; porque no se trata de adoctrinar, sino de decir la verdad»

Revilla también responsabilizó al Partido Popular por promover el recurso que derivó en la inconstitucionalidad del Estatuto catalán aprobado en 2006, «que era tan moderado como el andaluz y no se aludía a la nación». Desde entonces, insistió, «ese poso ha ido creciendo y aumentando la indignación». El líder regionalista abogó por la reforma constitucional, «pero con una historia de consenso donde todo pueda volver a la negociación lógica». «Lo que no se puede recurrir es a la visceralidad que es lo que ha dominado en los últimos días». De ahí que pidiera «racionalidad. Hay que sentarse y hacer una reforma lógica», explicó.

«Cada Comunidad imparte una enseñanza histórica diferente, y de ahí vienen los males»

«Ningún país va a apoyar la independencia porque hacerlo sería el adiós a Europa»

Artículo 155

Revilla también se refirió al ultimátum dado por el Gobierno de Rajoy a Puigdemont para que confirme si ha declarado la independencia, el paso previo a la aplicación del artículo 155. Y lo tiene claro. A su juicio, de los que han promovido la ilegalidad, como el propio Puigdemont, «no se puede esperar una respuesta a la propuesta del presidente del Gobierno porque los que han movido esto son irreconducibles», insistió. «Lo que hay que hacer es recuperar el millón largo de personas que se han pasado en los últimos años al independentismo por el cabreo y la indignación».

Al respecto, el presidente cántabro aseguró que él ya advirtió hace años «que la indignación que se generó de la frustración se iba a convertir en independentismo». Por ello, abogó por volver a la «moderación». «Es lógico que tienen que pagar por ello», enfatizó a un auditorio que rozó el lleno y que participó con entusiasmo en un coloquio con el presidente cántabro. A su juicio, los dirigentes de la Generalitat, «apoyándose en la Constitución que les ha permitido tener la autonomía y acceder a sus cargos», han actuado «en contra de la ley, a la brava, saltándose todas las normas y perjudicando a mucha gente que es respetuosa con la legalidad», por lo que el Gobierno de España «tendrá que actuar».

«Los que se han movido en la ilegalidad tienen que pagar las consecuencias»

«Abogo por una reforma constitucional, pero con consenso y una negociación lógica»

Eso sí, para desenquistar lo que pasa en Cataluña, el jefe del Ejecutivo cree que es necesario «ajustar las competencias, buscar una fórmula nueva y sentarse a dialogar entre las partes». «Alguien tiene que arreglar esto. Tiene que aparecer alguien que lo arregle y solo pueden ser aquellos a los que hemos votado. La figura de los mediadores sería siempre un absoluto fracaso», remarcó.Y, por si quedaba alguna duda, Revilla recalcó que «ningún país va a apoyar la independencia de Cataluña porque de hacerlo sería la desintegración y el adiós de Europa». El presidente de Cantabria, que volvió a confesar que se siente «profundamente español», explicó gráficamente que «si alguien se quiere saltar un stop, que se lo salte; pero hay un mínimo de principios que hay que respetar». Y «Cataluña tiene que seguir siendo España porque es bueno para el país y bueno para ellos».

«Rajoy nos debe 100 millones y ni me recibe»

Cataluña centró la intervención del presidente, pero no se olvidó de las reivindicaciones de Cantabria, sobre todo de Valdecilla, y de sus críticas al Gobierno central: «Rajoy no paga lo que debe, en el caso de Valdecilla con los famosos 100 millones». Revilla aprovechó la ocasión para recordarle que ni le recibe ni le contesta por teléfono, algo que le indigna «porque Cantabria se merece un respeto». «Nos tendría que explicar qué le hemos hecho, qué delito hemos cometido para llegar a esta situación».

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