Un camión se lleva por delante una de las semibarreras del paso a nivel de la calle Torres Quevedo

El tren a su paso por Corrales sin una de las barreras
El tren a su paso por Corrales sin una de las barreras / NC
  • La barrera cayó al suelo dejando sin protección uno de los carriles de la carretera que une la céntrica plaza de la Pontanilla con el lado este de Los Corrales | Fue arreglada por técnicos de ADIF media hora después

Las semibarreras automáticas del paso a nivel de la calle Torres Quevedo de Los Corrales de Buelna han vuelto a dar un susto a los vecinos de la localidad, en este caso por un accidente ocurrido a primera hora de la mañana, en el que un camión se llevó por delante una de esas semibarreras que regulan el cruce de la línea férrea Santander-Palencia.

Sobre las nueve menos diez de la mañana un camión colisionó con la barrera, que cayó al suelo dejando sin protección uno de los carriles de la carretera que une la céntrica plaza de la Pontanilla con el lado este de Los Corrales.

Una hora de mucho tráfico porque son muchas las familias que en ese momento llevan a sus hijos a los colegios del municipio. Aun así, las luces y sonido reguladores del paso advirtieron a los conductores de la llegada de un tren, unos 10 minutos más tarde, evitando cualquier percance.

La Policía Local comenzó la regulación del tráfico minutos más tarde. El conductor de otro tren que pasó sobre las 9.15 ya señaló al sargento, Ricardo Fernández, que la Administradora de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) había recibido aviso y que pronto llegarían los técnicos para arreglar los desperfectos. Así fue, sobre las 9.25 empleados de Adif ya colocaban la semibarrera, que poco más allá de las nueve y media funcionaba perfectamente.

En julio de este año al menos dos trenes atravesaban el mismo paso a nivel de la calle Torres Quevedo con las barreras en alto. Bien es cierto que la velocidad era mínima, advertidos como estaban los conductores de los convoyes de que el sistema había fallado, pero el riesgo seguía siendo alto en un paso en el que los vehículos apenas tienen visibilidad sobre las unidades que llegan desde el norte.

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias detalló entonces en su informe que el fallo se debió a la fuerte ola de calor que afectó a Cantabria, en concreto al valle de Buelna, donde se registró una temperatura máxima cercana a los 40 grados. El fuerte calor había incidido en la caja eléctrica que al abrirse mostró unos componentes 'fundidos' por el calor.