El proyecto para convertir contenedores en locales de ensayo sufre otro retraso

Las obras se están ejecutando desde abril en una parcela municipal próxima al campus universitario. /Antonio 'Sane'
Las obras se están ejecutando desde abril en una parcela municipal próxima al campus universitario. / Antonio 'Sane'
Torrelavega

El concejal de Obras justifica los atrasos en que el singular plan es «muy complicado de ejecutar»

José Ignacio Arminio
JOSÉ IGNACIO ARMINIOTorrelavega

La idea del Ayuntamiento de Torrelavega de convertir contenedores de transporte marítimo en locales de ensayo para grupos culturales, ha pasado de llamar la atención de los vecinos por lo novedoso de la iniciativa, a temer que la obra no se pueda terminar por su dificultad y los retrasos que acumula. El Consistorio podría llegar a sancionar a la empresa adjudicataria, Fernández Rosillo, si no concluye los trabajos antes de que finalice este mes de septiembre.

El primer teniente de alcalde y concejal de Obras, Javier López Estrada, recuerda que es un proyecto singular, con «pocas referencias» para fijar un plazo de ejecución viable. «Ha habido que definir unidades en la propia obra -explica-, dado que eran cosas técnicamente complicadas y sin ningún ejemplo a seguir. Actualmente, consideramos justificados los retrasos que ha habido, causados por la propia tipología de la obra».

Eso sí, si al término de este mes Fernández Rosillo no justifica una nueva prórroga, podría llegar «una sanción administrativa». «El proyecto definía bien las características de la obra en general -insiste López Estrada-, pero hay detalles, como la cerrajería o la insonorización, que se han complicado más de lo previsto. No es fácil convertir unos contenedores que venían muy deteriorados en un edificio moderno, singular y altamente eficiente». Y pone un ejemplo: «En el proyecto no se contemplaba cómo transformar una puerta diseñada para el transporte marítimo, que pesa 120 kilos, en un acceso a un local público».

«El proyecto definía bien las características de la obra en general, pero hay detalles que se complican»

«Hay cosas que son técnicamente complicadas y no tenemos ningún ejemplo a seguir»

La empresa podría ser sancionada si no concluye los trabajos este mes

Vieja demanda social

Torrelavega pretende atender con esta actuación una vieja demanda social. El Ayuntamiento anunciaba en abril la entrada en funcionamiento para este verano de los ansiados locales de ensayo para colectivos culturales, tras el fracaso que supuso hace más de dos décadas la Casa de la Música. Las obras se realizan en una parcela municipal situada junto al campus universitario y consisten, básicamente, en convertir nueve contenedores de transporte marítimo en cinco locales de ensayo y un escenario para actuar, además de una zona multiusos, entre otros servicios. La inversión es de 202.000 euros y el plazo inicial de ejecución era de tres meses.

La Casa de la Música se habilitó en el edificio que cedió el exalcalde Manuel Rotella a la ciudad en el paseo Julio Hauzeur, hoy convertido en Centro Nacional de Fotografía (CN Foto). La casona se utilizó al principio para que ensayaran grupos musicales, una iniciativa que no tuvo éxito por mala gestión. En esta ocasión, la gestión será conjunta entre el Ayuntamiento y la plataforma Cultura Base Besaya (antes Cultura Sin Techo), que agrupa a los colectivos que carecen de un local fijo en el que poder practicar diferentes artes. El reglamento para la utilización de los locales se está ultimando y no se descarta que el nuevo espacio cultural tenga que ser ampliado en el futuro.

El alcalde, José Manuel Cruz Viadero, dijo en abril, durante una visita a las obras, que el equipo de gobierno (PSOE-PRC) cumple de esta manera el compromiso que había adquirido con los colectivos culturales y grupos políticos de la oposición. «Se va a hacer -explicó el regidor- una transformación de nueve contenedores marítimos, de los que van a salir cinco magníficos locales de ensayo, que se van a colocar de forma que queden un escenario y una zona multiusos. Un espacio que podrá ser utilizado por esos grupos que no tenían un lugar fijo para desarrollar su actividad. Es un apoyo a la cultura, puesto que además de ensayos y conciertos musicales, vamos a poder disfrutar de charlas, reuniones, exposiciones...».

Cruz Viadero calificó la ejecución del proyecto como un paso «casi histórico» para esos colectivos que «llevan años reivindicando un lugar para reunirse y ensayar o actuar; van a ver cumplido su sueño». También precisó que se llevará a cabo mediante una «gestión compartida» entre el Ayuntamiento y Cultura Base Besaya, que están «ultimando» el reglamento de uso de los locales. Aquel mensaje optimista, lanzado en el inicio de las obras, se ha ido enfriando con el paso de los meses.

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