Las 'sit-com' han muerto (o casi)

Rachel Brosnahan en 'The Marvelous Mrs. Maisel' (2017 -.)/
Rachel Brosnahan en 'The Marvelous Mrs. Maisel' (2017 -.)
EN SERIE

Los Emmy dejan de lado títulos convencionales como 'Modern Family' y apuestan por nuevas historias

Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDA

La comedia tradicional ha muerto en la televisión. Lo digo yo y lo confirman los premios Emmy, que suelen ser clásicos en sus reconocimientos. Donde antes triunfaban títulos como 'Big Bang Theory' o 'Modern Family' ahora se cuelan 'Glow', 'Black-ish', 'Barry' , 'Atlanta' o 'La maravillosa Señora Maisel', que fue la que arrasó, como ya hiciera en los Globos de Oro. ¿Y las 'sit-com'? ¿Qué ha pasado con ellas? Ni están ni se las espera ya. Son un formato en peligro de extinción. Las cadenas generalistas siguen apostando por ellas, pero su relevancia (en cuanto a premios) es más bien escasa. 'Modern Family' ha sido la última gran superviviente de los palmarés. Ahora ya no es que no gane, es que ni siquiera es candidata. Su reinado se extendió desde 2010 hasta 2014. Los tres años siguientes perdió ante 'Veep'. En esta edición ni siguiera apareció propuesta.

Atrás quedan los años 80 con 'Cheers', 'El show de Bill Cosby' y 'Las chicas de oro' disputándose el triunfo. O los 90, cuando entraron en liza 'Murphy Brown', 'Seinfeld' y 'Frasier' (que recibió el galardón durante cinco años seguidos). 'Friends' tuvo que esperar hasta 2002 para lograr alzarse con la distinción. Para entonces ya comenzaba a notarse un cambio de tendencia. Hasta entonces sólo el formato 'sit-com' parecía tener espacio en esta categoria. No se contemplaba la posibilidad de que otra clase de comedias triunfasen. Hasta que 'Sex and the city' venció en 2001 y se erigió como precedente para futuras producciones.

Entendemos que una 'sit-com' es aquella en la que los episodios se desarrollan regularmente en los mismos lugares y con idénticos personajes. Y suele incluir risas grabadas o en vivo. Atendiendo estos criterios, las historias de Carrie y sus amigas se alejaban del formato. Se abrió la puerta a lo que se denominó dramedia, aquellos dramas envueltos en comedia en los que Showtime se volvió experta, protagonizados por personajes extremos como los de 'Nurse Jackie', 'The Big C', 'Weeds' o 'Transparent'. Todas estas han sido candidatas, pero no lograron cazar el Emmy. La Academia se resistía a aceptar un cambio más que evidente de tendencia. Y durante un tiempo siguieron eligiendo formatos más tradicionales, como '30 Rock' o 'Modern Family'.

¿Con el reconocimiento a 'La maravillosa Señora Maisel' estamos ante un cambio definitivo de tendencia o de una simple excepción que confirma la regla? Posiblemente para responder esa pregunta debamos meditar sobre si nos reímos en la actualidad del mismo modo y sobre los mismos asuntos. Las nuevas cadenas y plataformas rompieron las reglas de la risa. Se acabaron los temas tabúes, se dio vía libre para saltarse los metrajes estándar (los 25 minutos) y se ampliaron los límites del propio género. Una enfermera drogadicta podría protagonizar una comedia, un padre de familia en proceso de cambio de sexo podrían protagonizar una comedia, un grupo de reclusas sin escrúpulos podrían protagonizar una comedia.

Cambian los tiempos y las 'sit-com' han quedado asociadas a épocas pasadas. Por su estrcutura, por sus argumentos, por sus finales felices. Aún así el público las sigue secundando, las cifras de audiencia las avalan. 'Big Bang Theory' y 'Modern Family' reúnen a un amplio número de espectadores cada semana. Pero la crítica y los premios les prestan menor atención, dando por hecho que su capacidad de riesgo es menor.

'La maravillosa señora Maisel' no es precisamente la serie más arriesgada de la temporada y tal vez lo más destacado de ella sea su acertada combinación entre drama y comedia. Un guión ingenioso y unos personajes potentes sostienen esta ficción ambientada en el Nueva York de los años 50, que narra la historia de una ama de casa que da un giro a su vida cuando su marido la deja por su secretaria y descubre su habilidad para los shows ante el público. De este modo rompe con su concepción de familia idílica y se aventura por nuevos derroteros.

Tras el formato se halla Amy Sherman-Palladino, popular por ser la creadora de las célebres 'Chicas Gilmore', en la que esta apuesta de Amazon encuentra inspiración. Sólo hay que observar la relación que se establece entre la protagonista y su madre. A partir de ahí la comedia juega a desmontar ideas proponiendo una clase de vida para una mujer en una década en que se suponía que ellas estaban condenadas a servir a los demás y a mantenerse en la prisión de su hogar. La señora Maisel puede con todo. Hasta con los académicos de los Emmy más arcaicos.

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