'The Handmaid's Tale', el cuento de la criada recupera su tono siniestro

Elisabeth Moss protagonista de 'The Handmaid´ Tail' (2017-2018)/
Elisabeth Moss protagonista de 'The Handmaid´ Tail' (2017-2018)
EN SERIE

La segunda temporada de la serie lleva a la protagonista a nuevos e infernales territorios

Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDA

El final de la primera temporada de 'El cuento de la criada' nos dejaba a Offred entrando a un furgón, aferrándose a la oscuridad, huyendo sin saber muy bien hacia a dónde ni con quién. Al espectador se le quedaba una sensación de esperanza. La criada lograba salir de esa casa en la que era esclava de un destino injusto y de una pareja que volcaba en ella sus frustraciones. No conocíamos su destino, pero pensábamos que nada podía ser peor de lo que había tenido que vivir hasta ese instante la joven.

Era el desenlace de una de las producciones más aclamadas de 2017. La adaptación televisiva de la novela de Margaret Atwood sorprendía al público y a la crítica. Lo hacía porque nadie se la esperaba (era un proyecto de Hulu, una plataforma no demasiado conocida y con pocos títulos de prestigio en su catálogo). Y lo hacía además porque se quiso interpretar tras su argumento un aviso a navegantes sobre lo que podía ocurrir en una sociedad cada vez más esquinada y radical. Trump acababa de llegar a la Casa Blanca y el movimiento feminista alertaba de los peligros que entrañaba que el máximo dirigente de Estados Unidos mostrase sin impunidad tantas faltas de respeto con las mujeres y sus derechos. Curiosamente la obra original de la escritora se publicó en 1985, pero se mantiene más de 30 años después con enorme vigencia.

Elisabeth Moss recibió todos los premios habidos y por haber por su interpretación de una mujer que pierde su libertad (su dinero, su empleo, incluso su nombre) en una sociedad fundada por unos políticos teócratas que, amparándose en el aumento de la violencia, instauran una republica autoritaria en la que las mujeres son valoradas en función de su fertilidad. Así Offred era recluida en una casa donde debía mantener relaciones sexuales con el comandante para propiciarle descendencia.

Yvonne Strahovski, Ann Dowd y Joseph Fiennes acompañan a Elisabeth Moss en 'The Handmaid's Tail' (2017-2018).

Offred era sometida a todo tipo de vejaciones y observada con lupa para que cumpliese su función -cual objeto-, quedarse embarazada. Y se quedó. En el último episodio descubríamos que la criada iba a ser madre. Y así nos reencontramos con ella: en la misma furgoneta que sea fue, con su mirada temerosa por la incertidumbre de no conocer a dónde se la llevan, y con el futuro en su vientre. Confiamos en que va a ir a parar a un emplazamiento mejor. Pero el optimiso nos durará poco. La primera secuencia de lo nuevo de 'El cuento de la criada' nos traslada al estadio de los Red Sox, reconvertido en un siniestro anfiteatro, en el que las criadas díscolas (y recuerden que Offred se negó a lapidar a su compañera) son sometidas a una ceremonia destinada a despertarles el miedo y a ultrajarlas más. Sólo necesita unos minutos la serie de Hulu para recuperar el tono y para volver a meternos en la turbia atmósfera de Gilead.

Y además

Había cierto temor entre los seguidores de la ficción y entre los amantes de los textos de Atwood por lo que pudiera deparar esta segunda parte. El relato primigenio estaba prácticamente agotado con las diez primeras entregas y todo lo que se fuese a rodar no tendría un apoyo literario. Sólo había un punto no explorado en la primera temporada, el de las colonias, que es el lugar al que se envía a las criadas que se rebelan para que limpien los residuos tóxicos. En el libro tampoco se ahondaba especialmente en este espacio, pero Atwood ha participado en los nuevos guiones para dar forma a este escenario infernal.

Las colonias por tanto, vistos los dos primeros episodios, toman una enorme relevancia en esta continuación. Allí nos toparemos con viejos personajes conocidos y algunos nuevos. La otra línea argumental nos explicará los orígenes de Gilead, qué sucedio en el mundo para que un país como Estados Unidos perdiese su sistema democrático y acabase convertido en una dictadura. Ahí el relato se apoya en una serie de flashbacks que marcan los indicios de degeneración y cómo los protagonistas vivieron ese momento.

Conviene no abandonar la esperanza pese a lo sombrío que parece todo en 'El cuento de la criada'. La ficción conoce su fuerza, juega sus cartas y zarandea al espectador. Y sabiendo esto se reserva sorpresas. Cuando parece que va a acontecer un suceso horrible los guionistas se sacan un comodín para derivar la trama. Y esto ocurre varias veces en el punto de arranque de la segunda temporada. Hemos vuelto a Gilead. Y ya tenemos ganas de salir de ella. Eso sí, queremos salir con Offred. O, mejor dicho, con June. Offred es June. Y en los episodios que desde ayer están disponibles (en España a través de HBO) se empeña en recordar cuál es su verdadero nombre.

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