Potes, un rincón ideal para disfrutar con niños

Paula y su hija India disfrutando del relax de Potes./AMORDESMADRE
Paula y su hija India disfrutando del relax de Potes. / AMORDESMADRE

Recorrer toda la zona en familia es una garantía de ocio y naturaleza para los más pequeños

Paula Fernández Solórzano
PAULA FERNÁNDEZ SOLÓRZANOSantander

Cualquier momento es bueno para cruzar el Desfiladero de la Hermida y transportarte a otro mundo en Picos de Europa. Nunca me cansa llegar allí y sumergirme entre las montañas. Potes es paz para nosotros. Sus colores, sus montañas, sus ríos, sus olores y gastronomía nos atrapan cada vez que vamos.

Pero quizás sea su gente lo que hace que en cada viaje nos sintamos más a acogidos. La gente de siempre, los que te reciben con sonrisas y te hacen sentir como en casa ofreciéndote todo lo que tienen.

Siesta de India y su papá.
Siesta de India y su papá. / AMORDESMADRE

En furgo, en coche, durmiendo en casas de familia, casas rurales, posadas, hoteles, campings o furgoneteo libre. Creo que me queda poco por probar y es que ya son muchos los años que visitamos la zona.

A India la llevamos por primera vez con 3 meses, luego con 6, al año, año y pico… La última vez fuimos en este puente de mayo, hace un par de semanas. Sin duda, es un destino genial para que los peques respiren aire puro, vean animales o jueguen libres por las calles.

Ver disfrutar a los niños observando los caballos o los animales en un día de feria, un paseo por las orillas del río persiguiendo a las ocas o, simplemente, jugar a tirar piedras al río, son maravillas.

Los columpios y el descanso en Liébana.
Los columpios y el descanso en Liébana. / AMORDESMADRE

Rafting, senderismo, caballos, 'quads', 'bugguies'… Se me escapan las posibilidades que tiene la zona. Quizás la primera vez recomendaría ir a no hacer nada, a descansar, a desconectar, a mirar al horizonte y contemplar el paisaje. Desde luego, se recargan pilas y vuelves a casa con otro aire.

Traspasar ese laberinto de montañas, contemplar el río y las cabras ancladas en las montañas, pasar por La Casuca y darte un baño en las Termas de la Hermida, llegar al medio día a La Cántabra y tomarte un vino Lusía con Manel o cualquiera de los chicos de Cayo… Eso si no te atrapa el olor de su cocido y te quedas a comer. Disfrutar de unos callos en la plaza de los Camachos con Mariano al fondo gastando alguna broma, una buena siesta en el Infantado, donde asoman las montañas por sus ventanas y retomar fuerzas para pasear, de nuevo, por el empedrado de sus calles.

Cualquier rincón de la zona es válido para disfrutar con los más pequeños.
Cualquier rincón de la zona es válido para disfrutar con los más pequeños. / AMORDESMADRE

Porque Potes siempre se hace corto. Corto en tiempo, porque allí las horas vuelan.

Tapear en La Barrica o el Bodegón y acabar tomando una copa en la terraza de La Reunión al calor de sus estufas. Acariciar al perro del Trenti. Escuchar algo de música de la Soldrería y las noches largas, largas… Acabar en La Whiskería escuchando de fondo el río. Y, por último, amanecer desde el Camping La Viorna observando las mejores vistas del valle.

Complicidad madre e hija por las calles empedradas de Potes.
Complicidad madre e hija por las calles empedradas de Potes. / AMORDESMADRE

Calles peatonales, seguras para que los más pequeños corran a sus anchas. Puntos de encuentro, donde coinciden niños visitantes de otras comunidades, demostrando el poder de los más pequeños, que consiguen forjar amistades en media hora.

Se me escapan muchos sitios, muchos rincones familiares, muchos sitios singulares con historia, con vida. Muchos por recomendar y otros en los que me gustaría parar a hacer menciones especiales o más extensas, pero os contaría demasiado…

¡Y Potes es para descubrir!

Podéis leer más artículos en mi blog y seguirme en redes sociales: Facebook, Twitter e Instagram.

¡Feliz semana, amigos!

Cualquier rincón de Potes destaca por su encanto.
Cualquier rincón de Potes destaca por su encanto. / AMORDESMADRE

Síguenos en: